<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953</id><updated>2012-01-26T12:43:59.290+01:00</updated><title type='text'>Con lo puesto</title><subtitle type='html'>Con lo puesto es como escribo, sin más parafernalia que mi sinceridad, mi arte y mi propia forma de ser</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>98</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-5409209816829875457</id><published>2012-01-26T12:43:00.001+01:00</published><updated>2012-01-26T12:43:59.343+01:00</updated><title type='text'>Justa desvergüenza</title><content type='html'>Pues tenía un texto preparado para largarlo por la red, un texto comedido y muy educado en el que hablaba de la Justicia, con opiniones moderadas y muy equilibrado; sin embargo, no es que me hayan tocado donde no se debe, más bien es que me han pasado un trozo de papel de lija por salva-sea-la-parte y vengo más cabreado que un vaquero con almorranas. Así que, lo siento en el alma por las sensibilidades heridas, pero la desvergüenza que veo clama venganza y necesito sangre fresca para saciar esta ansia, en plan vampiro.&lt;br /&gt;Dirán mis detractores ocasionales que esto sólo es la pataleta de un rojo impenitente, pero si ciertos seres de dudosa calaña tienen derecho a chulearnos como cualquier Capone, yo tengo derecho a acordarme de sus muertos más frescos. En primer lugar diré que una justicia que santifica pasarse por el forro del saco de nueces el más mínimo sentido común es igual de útil que un avispero metido en los calzoncillos. Me parece estupendo la soplada de flauta de garantizar el procedimiento, los derechos de reo, el habeas corpus y cualquier latinajo que se saquen de la manga en plan Tamariz. Todo lo que sea para evitar volver a la Ley de Vagos y Maleantes y los Tribunales de Excepción cuyo único criterio era si le caía en gracia al juez tu cara bonita. Sin embargo, si esto anterior vale para que un abogado sin escrúpulos saque de la cárcel a un asesino de niños, la cosa ya cambia bastante.&lt;br /&gt;Y es que todo esto está empezando a oler exactamente igual que la axila de un reo encadenado al remo de una galera. Las injusticias de todo tipo nos van dando tortazos por la calle mientras escuchamos las risotadas de los maleantes y el chinchín de sus copas brindando con champán francés pagado con dinero público. Mientras, la gente de bien vemos como los recortes de gasto afectan a las nóminas de los de siempre mientras los intereses del capital de las SICAV, auténtico ejemplo de acumulación improductiva, se van de rositas a veranear en las Maldivas.&lt;br /&gt;Ahora, resulta que nos ha fallado a todos el oído, que estamos sordos, ciegos, y además somos gilipollas y carentes de raciocinio. Después de escuchar como planteaban regalos para que no les tocasen los cojones, aunque no les favorecieran, de escuchar como llevaban cuatro o cinco mil euros en la cartera (como tú y como yo), de frases como “amiguito del alma” y que “con el mío te has pasado”… Después de ver como se repartían en bacalao hinchando contratos pagados con nuestros impuestos y marcándose un quid pro quo con negocietes, y un tú me rascas a mí y yo te rasco a ti con los beneficios de sus chorizadas… Después de todo eso y de ver como se marcaban una sobada de huevos ante el Tribunal, ahora nos dicen que todo lo que hemos estado viendo es una ilusión digna de cualquier viaje psicodélico, fruto de algún producto de origen tan dudoso como la carne de un restaurante chino o la moralidad de un político. De igual manera vemos como un señor alto, guapo y deportista, una vez que se juntó como malas compañías, políticos y nobleza (¡nobleza en el siglo veintiuno, señores, y a nadie se le rasgan los puntos!), se convirtió en un ser venenoso y abyecto; también emigrado por la gracia de dios para ser a la vez invisible a la opinión pública y objeto de prescripciones por delitos económicos. Al mismo tiempo, tenemos un hombre juzgado por querer saber qué pasó con los muertos de la guerra civil y quiénes fueron los criminales que se dedicaron a ordenar matanzas. Y no me vale lo de la Ley de Amnistía: esa ley la dictaron los propios criminales o sus descendientes, ahora ocupando escaños en el patio de butacas de las Cortes, demostrando una vez más el rostro cementero de ciertos “caballeros” españoles. Es decir, que nos hinchamos como pavos reales cuando le metemos mano a Pinochet, Videla y sus secuaces, pero si queremos hacer lo mismo en el suelo patrio, somos unos resentidos porque hay cosas que es mejor no meneallo en pro de la reconciliación nacional, incluidos los pazos y propiedades de los descendientes del señor oscuro, adquiridos mediante una dictadura en toda regla, bendecida por la bula papal y el anillo arzobispal. No me da la gana, señores: los delincuentes, como cualquier ladrón, asesino, terrorista o etarra, a la puta cárcel, o al mar con un peso atado a los pies, porque esos calificativos anteriores (salvo el último, claro) les sientan como un traje de Armani a los jerifaltes franquistas.&lt;br /&gt;Y es que podemos discutir, como dice un amigo mío, de lo divino y de lo humano, podemos hablar de si el arbitro pitó o no pitó penalti, o de si la abuela fuma porros gordos como troncos de secuoya; pero no me vengan con justificaciones basadas en errores procedimentales, en interpretaciones legales o en bailes autóctonos de la Australia profunda. Cuando la desvergüenza campa a sus anchas por la tierra es el momento de emigrar, como cuando las ratas escapan de un edificio en llamas. Porque la otra opción que tenemos es deslegitimarles, pero parece que ellos y sus dignidades están vacunados contra esa medida; y además hay demasiada gente que, con tal de no bajarse del burro político, permiten con sus vítores de establo que los que atentan contra el bien común salgan impunes de sus ofensas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 26-01-2012&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-5409209816829875457?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/5409209816829875457/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=5409209816829875457&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/5409209816829875457'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/5409209816829875457'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2012/01/justa-desverguenza.html' title='Justa desvergüenza'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-3303671475423697290</id><published>2012-01-20T13:37:00.000+01:00</published><updated>2012-01-20T13:38:37.928+01:00</updated><title type='text'>Intermediarios</title><content type='html'>Algo está sucediendo en la sociedad. Hay una aparente revolución que está haciendo cambiar las cosas; no sé si a mejor o a peor, eso dependerá de la percepción que tenga cada uno, pero los criterios preestablecidos se están tambaleando, los estamentos oficiales se ven amenazados y está sucediendo y arrastrándolo todo como un auténtico tsunami. Empezó hace ya tiempo, no se sabe cuándo; puede que simplemente sea la lógica evolución del ser humano, pero este crecimiento no es lineal, sino que va a saltos. Hoy es un día crucial para el futuro.&lt;br /&gt;Hace más o menos veinte o veinticinco años que se popularizó de manera masiva la electrónica y la informática, y los procesos de información adquirieron una velocidad que se incrementó de manera exponencial hasta un punto en el que hoy en día el problema no es la falta de información sino la forma de gestionar la inmensa cantidad a la que tenemos acceso. Por aquellos años, Sony entre otros, sacó los primeros discos compactos y además, las primeras grabadoras; al mismo tiempo, Sony es una de las principales distribuidoras audiovisuales del mundo. En su propio seno se creo el conflicto de que con uno de sus instrumentos se perjudica por las copias-pirata al otro. La popularización y masificación, con la consiguiente bajada de precio y popularización de estos sistemas, junto con la revolución subsiguiente que trajo Internet ha provocado que para solucionar este problema no se conoce una solución aceptable, pues el retroceso y eliminación de una de esas tecnologías (de todo lo que ello conlleva, no sólo de ellas en concreto) es algo que, al menos hoy en día, nadie se plantea.&lt;br /&gt;Tal y como veo la realidad actual, hay algo que sobra, que es innecesario a ojos vista, y éstos son los intermediarios. Si bien es cierto que hay cierto tipo de mercancías que, por su propia naturaleza física, son necesariamente transportadas en el espacio, como pueda ser el pescado que se captura en la costa hacia las ciudades del interior, hay otro tipo de mercancías que ya no necesitan un soporte físico que sea conducido de los centros de producción a los centros de consumo. Por su propia naturaleza, igualmente, todo tipo de información es susceptible de ser incluida en este conjunto.&lt;br /&gt;Hoy en día nadie se plantea, como hacíamos antes, comprar una enciclopedia Espasa de veintiún tomos que necesita ser actualizada periódicamente. Entras en Internet y consultas una de las múltiples opciones que te ofrece, tanto de pago como pueda ser una base de datos de Aranzadi como una libre que sería Wikipedia. Todas las enciclopedias y diccionarios que pudieras tener en casa, hoy ocupan una ínfima parte de una memoria que te cabe en un rincón del bolsillo. Hay intermediarios que sobran, es evidente, y esa liberación de fondos que supondría podría utilizarse para otros fines más actuales, pero eso es otra historia. Una de las clases de intermediarios que existen son los políticos, y me explico.&lt;br /&gt;En cada uno de los campos del conocimiento, como son la Economía, la Sociología, el Derecho y otros más, existen teorías diversas aplicables a la sociedad en su conjunto. Los políticos no paren las ideas que luego aplican a través de Leyes y Decretos; antes bien, actúan a modo de intermediarios entre los realmente expertos como puedan ser Catedráticos de Universidad, digiriendo la información y aplicándola a los casos concretos que surgen en la trayectoria temporal de un país como el nuestro. Sin embargo, es bien sabido que el incremento de intermediaciones produce distorsiones; o sino que se lo pregunten a los agricultores de la patata, comparando lo que les pagan a ellos por el kilo de producto con lo que pagamos nosotros en la tienda. En la política también hay esas distorsiones, básicamente dos:&lt;br /&gt;En primer lugar, la información meramente técnica ha de ser pasada por el filtro de ganar unas elecciones, y para este objetivo se aplican técnicas de marketing de ventas, usado básicamente para engañar a las personas, transfigurando aquello que es con aquello que debiera ser para ser deseado por la masa, maquillándolo de acuerdo a las necesidades.&lt;br /&gt;En segundo lugar, los objetivos de un partido político no son solucionar los problemas del país, sino la maximización de sus votos, lo que les lleva a averiguar qué es lo que realmente pueden hacer para atraer la gente a sus ideas. Exactamente igual que hace Telecinco para que enciendas el televisor y veas Gran Hermano.&lt;br /&gt;De aquí deduzco que las soluciones reales y prácticas que podrían aplicarse son totalmente desconocidas por la mayoría de nosotros, pues utilizamos estos intermediarios, los políticos, para que sean ellos los que se informen de las opciones y después las apliquen. Ahora bien, después de lo dicho, ¿quién puede fiarse de que sea éste el objetivo que realmente tienen? Es decir, ¿qué nos hace pensar que realmente harán caso a ningún experto, en lugar de vender humo para cumplir su objetivo último que es llegar al Gobierno? ¿Realmente alguien cree, las pocas veces que lo hacen, que las soluciones que nos ofrecen son coherentes, reales y fiables, ajustadas a lo que un experto propondría? En una situación como la que estamos, personalmente lo dudo mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 20-01-2012&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-3303671475423697290?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/3303671475423697290/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=3303671475423697290&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/3303671475423697290'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/3303671475423697290'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2012/01/intermediarios.html' title='Intermediarios'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-7248524314271844431</id><published>2012-01-16T10:39:00.000+01:00</published><updated>2012-01-16T10:40:45.701+01:00</updated><title type='text'>La ración justa</title><content type='html'>Es bien sabido por todos, y yo conozco más de un caso cercano, ese dicho de que casi sería mejor emigrar a otro país, tal y como tenemos el nuestro. Hay personas que lo hacen, emigrantes españoles que se largan a países europeos, a compartir con ellos nuestra alegría de vivir, patente en las ganas de jarana que llevamos allí por donde vamos, por mucho que quizá a ellos no les cuadre demasiado nuestro jolgorio patrio repartido por sus calles. No sé si estarán tan de acuerdo con nuestra inmigración como nosotros nos pensamos…&lt;br /&gt;Pero bueno, no iba de esto, ya dejaremos ese tema para otro momento, aunque sea una buena imagen sintética del país en el que vivimos. De lo que quiero hablar es de por qué hay tanta gente queriendo bajarse del barco; es decir, porque nos da la sensación de que éste se hunde y entonamos un “sálvese quien pueda”.&lt;br /&gt;Los ciudadanos miran a su alrededor y, claro, la indigestión de bilis resulta francamente peligrosa, digna de ingreso hospitalario. Ya desde el principio te tocan donde no se debe, pues si te ingresan, te recuerdan que tu enfermedad le cuesta al erario público unos cuartos inasumibles y te criminalizan. Escuchas con pavor entreverado con los síntomas propios de tu dolencia como te meten en el mismo saco con algún que otro jeta que se aprovecha de la gratuidad del sistema sanitario público; poco a poco, como en una película de miedo, tumbado en tu cama de hospital, ves como se va abriendo la caja de Pandora del copago sanitario (bonito palabro que no entiendes, porque ya la pagas con tus impuestos). Sales del hospital más enfermo de lo que entraste sólo de la mala baba que te dejan, directo a tu mal pagado curro por cuenta ajena.&lt;br /&gt;Allí tienes que soportar a tu jefe que a su vez soporta a otro jefe y así sucesivamente hasta que llegas a un ente llamado capital al que no puedes dar de hostias porque no le has visto la cara en tu vida, esa vida que se te está llevando de la mano al cementerio gracias a conceptos abstractos llamados productividad, competitividad y rendimientos. Son cosas creadas al margen de lo humano, como seres divinos que dominan tus designios; o más bien, como ángeles caídos que vencieron en su lucha celestial contra dios, y ahora se alimentan de las entrañas de los hombres. O ves como el empresario se queja de que no llega a fin de mes y te racanea la nómina, con su declaración de la renta inferior a quince mil euros y su Q7 mal aparcado sobre la acera, con el que va a recoger a los niños al colegio privado, católico y bilingüe (como las víboras); mientras, te las ves y te las deseas para pagar la hipoteca mientras haces equilibrios para llegar a fin de mes, esquivando con piruetas circenses la espada de Damocles del paro que se balancea por encima de tu cabeza como un grajo.&lt;br /&gt;Para intentar desconectar, pones la televisión, y por desgracia, eran las nueve y cinco de la noche y emiten las noticias, en concreto, la crónica política. Ves a señores trajeados con un sueldo estratosférico más dietas y cara compungida decir que el legado que les ha dejado el anterior grupo de sátrapas les obliga a agarrarte de los tobillos y sacudirte boca abajo un poco a ver qué cae y, una vez finalizado, arrancarte los pantalones y sodomizarte con violencia mientras te dicen que éste es el comienzo de los buenos tiempos.&lt;br /&gt;Patidifuso ante la desvergüenza reinante, haces zapping y te encuentras en Cuatro un partido de Copa donde un periodista analfabeto le pega seis palos al diccionario al mismo tiempo que un destripaterrones gana seis mil euros por minuto por una labor social encomiable, a veces al trote cochinero. Notas un espasmo estomacal involuntario cuando enfocan al palco y te encuentras con el rostro redondo y sonriente de dos presidentes con cara de Corleones expertos en sisarle los impuestos a Hacienda, provocando la subida del IVA y del IRPF, e incrementan en igual medida tus ganas de echarte al monte armado con una escopeta de postas.&lt;br /&gt;Horrorizado, y con la úlcera sangrante bailándote una alegre sevillana en lo que se ha llamado de toda la vida boca del estómago, cambias de canal y descubres, oh sorpresa, que Telecinco emite un programa especial de Salvame Deluxe, y que la Esteban, adalid de la cultura hispánica e ibérica, da voces con voz garrula defendiéndose de los feroces ataques que le dirigen Kiko Matamoros y Karmele porque la acusan de aprovechar el tirón de lo de “¡Andreita, cómete el pollo!”. Sé de buena tinta que hay para conciudadanos que éste es el momento en que amartillan el revólver y se acomodan el cañón sobre la oreja derecha, con risotadas histéricas, y lo único que le salva es poder hacer cortes de manga al realizador hijo de puta que le hace un primer plano a JJ Vázquez mientras hace gestos de locaza en la pantalla.&lt;br /&gt;Para rematar la jugada, ya desquiciado por completo, sale un tertuliano engolado al que la falange le queda muy a la izquierda y que gana un sueldo de seis cifras diciéndote que has estado viviendo por encima de tus posibilidades y eres responsable de la crisis económica.&lt;br /&gt;Todo esto, además, aderezado por una masa que jamás se cansa de entrar por un aro que cada vez es más estrecho, y hacerles la ola a todos esos pedazo de cabrones, masa social que traga lo que no está escrito y sigue votando, sobre todo la derecha inmovilista, a los mismos personajes de siempre. ¿De qué os extrañáis entonces? Sólo tenemos la ración justa de lo que nos merecemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 16-01-2012&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-7248524314271844431?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/7248524314271844431/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=7248524314271844431&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7248524314271844431'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7248524314271844431'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2012/01/la-racion-justa.html' title='La ración justa'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-3287670947302439364</id><published>2012-01-14T16:15:00.000+01:00</published><updated>2012-01-14T16:16:20.681+01:00</updated><title type='text'>El mayor espectáculo del mundo</title><content type='html'>&lt;p class="ecxMsoNormal" style="line-height: 19px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.35em; margin-left: 0px; color: rgb(42, 42, 42); font-family: 'Segoe UI', Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;&lt;span &gt;&lt;span style="line-height: 20px; "&gt;            &lt;/span&gt;Y llegó el año en que se nos acaba todo. Ese dos mil doce fatídico para los agoreros planetarios y los sátrapas del holocausto galáctico. No digo que no vaya a suceder; quién sabe, puede que en día 21 de Diciembre nos encontremos con un planeta colapsado precipitándose como un fórmula uno gravitatorio contra el sol, o tal vez un asteroide del tamaño del peñón de Gibraltar se precipite sobre la ciudad de Nueva York (porque esas cosas, en contra de las leyes de la probabilidad, es bien sabido por el acerbo popular que siempre caen sobre Estados Unidos, y en alguna de sus ciudades superpobladas). Me había tomado un descansito merecido en todos los asuntos, porque no sólo hago esta columna, y ya vuelvo por mis fueros. Como no recibo sueldo monetario (recibo halagos y agradecimientos de mis lectores que siempre son bien acogidos) no sucede nada, pero la verdad es que luego lo echo de menos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="ecxMsoNormal" style="line-height: 19px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.35em; margin-left: 0px; color: rgb(42, 42, 42); font-family: 'Segoe UI', Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;&lt;span &gt;&lt;span style="line-height: 20px; "&gt;            &lt;/span&gt;Una de las cosas que notamos con el tema del paso de año es que, entre otras, no sucede nada raro; el reloj de la Puerta del Sol da los cuatro cuartos y las doce campanadas, nos comemos las uvas, y quien más quien menos se toma unas copas de champán o de lo que le admita el cuerpo. Aquí, en nuestro país encantador, como no necesitamos excusas para montar una jarana por todo lo alto, aprovechamos y hacemos de la Nochevieja un día cualquiera, pero llegando a casa un poco más tarde si nos da por salir de bares. Los que no, se quedan en casa y juegan al bingo, al póker, o ven algún popurrí de ésos que nos tiran las cadenas de televisión, dignos de la tradición más casposa de la caja tonta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="ecxMsoNormal" style="line-height: 19px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.35em; margin-left: 0px; color: rgb(42, 42, 42); font-family: 'Segoe UI', Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;&lt;span &gt;&lt;span style="line-height: 20px; "&gt;            &lt;/span&gt;Y nos hacemos buenos propósitos. El que se los hace, claro, que con esa frase de que las buenas intenciones hay que tenerlas en mente todos los días, hay quien no se las plantea ni una sola vez al año. Yo tengo mis propias intenciones, claro, y a veces se me olvidan, por desgracia, pero tampoco me flagelo por ello. Hay que entender como son estas cosas. A fin de cuentas, es la misma vida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="ecxMsoNormal" style="line-height: 19px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.35em; margin-left: 0px; color: rgb(42, 42, 42); font-family: 'Segoe UI', Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;&lt;span &gt;&lt;span style="line-height: 20px; "&gt;            &lt;/span&gt;La vida es un camino en el que pretender saber mucho desvirtúa por completo el paisaje. Si racionalizas su contenido, te pasarás todo el trayecto de cabreo en cabreo por la inmensa cantidad de situaciones que se escaparán a lo que consideras que es correcto, o que se sale de la estructura que supones cabal y cierta. Si pretendes vivir exclusivamente el presente, te perderás vivir EN el presente, y la diferencia es fundamental para el que quiera verla. La vida es una incoherencia para el ser humano, por lo que el ser humano no deja de ser otra completa incoherencia, y el que se jacte de saber cómo son las personas, las está reduciendo a su reducido campo de visión, parcial de por sí y especialmente reducido en ese caso. Otra cosa distinta es que haya quien te convenga más o menos, o quizá convengas tú, pero eso ya es casuística particular.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="ecxMsoNormal" style="line-height: 19px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.35em; margin-left: 0px; color: rgb(42, 42, 42); font-family: 'Segoe UI', Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;&lt;span &gt;&lt;span style="line-height: 20px; "&gt;            &lt;/span&gt;¿Que a qué viene esta digresión que me estoy calzando? Tiene que ver con mi objetivo fundamental (tengo otros, pero son de otra manera), que es bastante reducido en apariencia, pero enorme en su intensidad y pretensión. Supongo que me paso de listo y de prepotente, porque al final, será aquello que decían mis padres de que vivía con la cabeza a pájaros. Me gustaría ser un espectador de la vida, y tratar de aprender lo menos posible. Aprender a desaprender en cada momento, mejor dicho. Y diréis que por qué esta estupidez; pero hay un motivo, y es que muchas veces todo lo que aprendemos es lo que nos impide ver las cosas tal y como son. Es decir, lo que aprendemos nos va configurando la realidad que percibimos, y acabamos encorsetándola en aquello que entendemos que ha de ser de tal o cual manera. Y además, lo que veo la mayoría de las veces en que observo con alma de espectador es que suele ser que no es que la vida sea de tal o cual manera, sino que puede ser de las dos, o no ser de ninguna.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="ecxMsoNormal" style="line-height: 19px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.35em; margin-left: 0px; color: rgb(42, 42, 42); font-family: 'Segoe UI', Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;&lt;span &gt;&lt;span style="line-height: 20px; "&gt;            &lt;/span&gt;En fin, ya lo dejo, que no pretendo rayar a nadie. Lo importante en todo caso, es tener un lugar hacia donde mirar, y luego intentar llegar, a ver qué ocurre. Un objetivo, aunque sea un poco tonto y puede que lo cambies en dos días; quien sabe, a lo mejor en una de esas te topas con algo importante. Y sobre todo, por favor, que nadie vaya de desengañado, porque es el primer camino para negarte la posibilidad de encontrar algo bueno. Es la forma de no volver a ver jamás este mundo en el que vivimos como lo ven los niños, con esperanza. Y sobre todo, es la manera de no verlo tal y como es, totalmente bueno y malo al mismo tiempo, con su caleidoscópica forma de mostrarse, cambiante y permanente a la vez, conteniendo algo bello lo malo y algo malo lo más bello. A fin de cuentas, esta vida es el mayor espectáculo del mundo, el que más merece la pena y lo único que realmente tenemos. O más bien lo único por lo que realmente pasamos. Así como cuando vamos a Roma o a París pretendemos ver todos los monumentos, quizá deberíamos hacer lo mismo con esto, y pasar contemplando, o al menos intentándolo, lo que se nos ofrece por el simple hecho de estar vivos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="ecxMsoNormal" style="line-height: 19px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.35em; margin-left: 0px; color: rgb(42, 42, 42); font-family: 'Segoe UI', Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif; font-size: 13px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="ecxMsoNormal" align="right" style="line-height: 19px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.35em; margin-left: 0px; color: rgb(42, 42, 42); font-family: 'Segoe UI', Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); text-align: right; "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;Alberto Martínez Urueña 9-01-2012&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-3287670947302439364?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/3287670947302439364/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=3287670947302439364&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/3287670947302439364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/3287670947302439364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2012/01/el-mayor-espectaculo-del-mundo.html' title='El mayor espectáculo del mundo'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-175659170308735089</id><published>2011-12-16T14:07:00.001+01:00</published><updated>2011-12-16T14:07:51.583+01:00</updated><title type='text'>O ignorancia o malevolencia</title><content type='html'>Llevo un tiempo, como sabéis, que me estoy quitando de ciertas costumbres y tratando de suavizar los comentarios que entresaco en esta columna que intenta tener cierta periodicidad. No me gusta la agresividad, creo que sólo vale para incrementar la parte mala que tiene esta sociedad nuestra y que no aporta gran cosa. Pero claro, llega el señor Rosell y, no es que diga mentiras, algo a lo que ya estamos acostumbrados, es que además son mentiras para que mis conciudadanos se las crean, y se me han hinchado las partes pudendas de tal manera que, del peso, casi no me sujeta la silla.&lt;br /&gt;Le diría a ese señor, al que se le podrían aplicar tales epítetos que sonrojaríamos al mismísimo Satanás bíblico, que cuando haga afirmaciones en medios de comunicación aportase algo más aparte del veneno empresarial y fascista al que nos tiene acostumbrados. Se ve que, en su ignorancia (por no suponer que es un hijo de mujer astuta), utiliza clichés que son falsos para enfervorizar a las masas y desviar el foco de atención a lugares donde a su colectivo no les toque. Pero claro, a mí eso me toca mucho los cojones, sobre todo cuando la única razón esgrimible por parte de este señor para hacer cierto tipo de afirmaciones es demonizar a personas que no tienen la culpa de nada de lo que está sucediendo, con la única aviesa intención de quedarse con nichos de mercado hasta ahora vetados a sus maquiavélicos manejos.&lt;br /&gt;Quería fiarme por una vez de los actores sociales, pero la patronal da bastante más asco que el burdel más sucio de un puerto birmano. Y me explico razonadamente, cosa que aquel señor es total y absolutamente incapaz, por evidente deficiencia intelectual o por una bajeza moral a la altura sólo de bucaneros de su estirpe. Que elija lo que quiera.&lt;br /&gt;En primer lugar, los españoles que han vivido por encima de sus posibilidades no son economistas. Son personas que acuden a un banco y piden un crédito que se les concede en base a un estudio hecho por el primero; si el estudio está mal hecho, no es culpa de los funcionarios, lo primero, ni culpa del señor que pide el préstamo y además pierde su casa. Es culpa de los empresarios del sector financiero.&lt;br /&gt;En segundo lugar, si existen funcionarios que están mano sobre mano durante largas temporadas no es porque no haya posibilidad de que hagan algo, es porque sus jefes no les organizan las tareas de manera adecuada. No conozco casi ningún funcionario que no realice su trabajo, y la mayoría de las veces al día. Ante la posibilidad de hacer la barbaridad de despedirles (si queréis saber por qué es una barbaridad os lo explico en otro texto) habría que exigir a los poderes públicos (políticos) que gestionaran los recursos que tienen de una manera adecuada.&lt;br /&gt;En tercer lugar, le comentaría a este señor de aspecto distinguido y alma ennegrecida que los culpables del déficit público que hay en nuestra sociedad son todos esos amigos suyos a los que defiende como si fueran santos varones. Salvando la parte honrada, que la hay, tenemos una gran cantidad de empresas que, en lugar de reinvertir sus beneficios en actividad productiva se dedican a repartir dividendos; en lugar de contribuir al buen funcionamiento del Estado, que somos todos, defraudan el dinero de los españoles a través de dos mecanismos fundamentales, como son la evasión y elusión fiscal y la deslocalización de beneficios. Mirando al cielo con aire nostálgico, me acuerdo de la tan hablada productividad, y se me sale un esputo de bilis negra al recordar como la inversión empresarial en I+D en España es ridícula, los horarios dignos de cualquier explotación algodonera de la Virginia dieciochesca y los salarios y el reparto del valor añadido digno de un galeón pirata, condenando a la subsistencia al trabajador esforzado. Por el contrario, cada vez que veo la nómina, como la de cualquier asalariado, no veo ningún tipo de fraude, ni en la de mis conocidos explotados por empresas desalmadas, ni en los que curran en buenas condiciones, ni en los privilegiados funcionarios públicos, que jamás aspirarán a un salario como el que se puede obtener, con la misma calificación laboral en una empresa del ramo. Basta ya de mentiras, de comentarios infundados y sin aportar datos. Basta de veneno.&lt;br /&gt;Así que a ese Rosell, que al final ya no sé cómo nombrarle para evitar que se me salten las costuras mientras mantengo el tipo, le cogería de las solapas, en plan Curro Jiménez y le escupiría en su ingrato rostro todas estas verdades de las que se olvida, y le recordaría todas y cada una de las mentiras que ha vertido. Porque no me sienta mal que algún hijo de puta (alguno, sin poner nombre) se dedique a soltar jilipolleces en los medios; a fin de cuentas, esa es la libertad de cada uno en un país civilizado. Sin embargo, me jode ya bastante más que ese tipo de cosas queden impunes y nadie con suficiente voz le diga a este señor, en primer lugar, que se calle la boca, en segundo que deje de soltar mentiras, y en tercero que se dedique a gobernar su casa y no se meta en donde no le corresponde, que suficiente mierda tienen sus acólitos como para meterse con otros grupos sociales que ninguna responsabilidad tenemos en la situación que nos ha tocado vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Martínez Urueña 16-12-2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: Con todo esto, os envío un enlace y un archivo adjunto, los cuales os recomiendo leer, al respecto en primer lugar del tema funcionarios, y en segundo lugar, al respecto de los recortes de gasto. Este último tema lo trataré en otro momento, pero creo que estaremos todos de acuerdo que recortar en ciertos temas es de desalmados en su más literal sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://sociedad.elpais.com/sociedad/2011/12/15/actualidad/1323955647_707788.html&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-175659170308735089?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/175659170308735089/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=175659170308735089&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/175659170308735089'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/175659170308735089'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/12/o-ignorancia-o-malevolencia.html' title='O ignorancia o malevolencia'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-5913522254053843556</id><published>2011-12-02T10:51:00.000+01:00</published><updated>2011-12-02T10:52:42.742+01:00</updated><title type='text'>Basado en hechos reales</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Poneos en situación, porque la historia no tiene desperdicio. Domingo por la mañana, pasando por la mitad de uno de esos días castellanos fríos y con niebla en que tienes la oportunidad de darte un paseo corto, de esos que curten y curan el jamón, el chorizo y a la gente que se presta al paseo matutino. Entras a comprar el pan en una tienda que de por sí es interesante, y en lo que el encargado te atiende, entra un conocido, empresario para más señas, al que saludas de buenas formas, con afabilidad y algo de gracia. En lo que discurren los pocos minutos que estas esperando, el tío del local le hace un poco la pelota a tu conocido, con esas formas retorcidas de adulador de escaparate, de preguntarle qué quiere directamente y saltarse a los que estábamos delante mientras le gotea la baba de lustrador arrastrado.&lt;br /&gt;Hasta ahí, todo más o menos previsible, teniendo en cuenta el aspecto viperino del interfecto. Hete aquí, que cuando se está yendo mi conocido, el tendero gilipollas se me inclina y me dice, con sonrisa tornada a la de prepotente conocedor de grandezas sociales, mezclada con otra de estupor maravillado ante lo extraordinario: “¡qué curioso, un empresario que compra El País”. Se me revolvieron las tripas, puedo afirmaros.&lt;br /&gt;Para el que no lo sepa, por si acaso, El País es un periódico de tirada nacional perteneciente al Grupo PRYSA, de centro izquierda, o más o menos así se autoidentifica, con el que éste que os escribe no tiene ningún interés económico (ya lo supondríais, imagino). La cuestión al respecto es que se me debió quedar la misma cara que las vacas viendo pasar el tren. Me apresuré a comentarle que conocía al tal empresario, y también a la familia, no fuera a darse vida en meter alguna cuña más de semejante calibre y se me torciese definitivamente el día con necesaria salida de tono.&lt;br /&gt;Ya sabía que el hombre, en su más absoluto derecho político y mental, tenía elegida como opción política al PP, gracias a algún comentario a favor del barbas, respetable en todo caso. Lo que todavía no tenía claro era si pertenecía a la parte que opta por una opción y punto, totalmente respetable y defendible, o a la parte cerril que todavía ve la realidad en términos de buenos y malos, negro y blanco, Barça y Madrid, Montesco y Capuleto o Villagarrulo de arriba y Villagarrulo de abajo. La magistral intervención ante la compra del señor empresario dejó suficientemente clara su ideología, o más bien su particular abrevadero.&lt;br /&gt;Cuando en ciertas ocasiones me explayo sobre ideas y exposiciones teóricas o prácticas, lo hago sabiendo que la vida tiene más realidades que la que yo experimento, y lo hago con total conocimiento de causa ante la posibilidad de estar equivocado, o incluso ante la posible existencia de varias formas de afrontar un mismo problema. No podemos negar que, en una realidad cambiante y que fluye, pueda haber varios posibles caminos ante una disyuntiva, y también varias posibles respuestas para una misma cuestión. No comparto la forma de entender la sociedad y la economía que tiene la corriente conservadora y neoliberal (curiosa mezcla de palabras que sólo casan cuando se habla de política); quizá me alineo más con la socialdemocracia o los partidos demócratas (como si la democracia sólo pudiera enarbolarla la parte socialista). Cada corriente parte de una serie de premisas, en particular una fundamental y es la forma en que ve al hombre y sus circunstancias. Yo, en esa disyuntiva, prefiero intentar hacer una mezcla que englobe las virtudes de cada visión, aunque supongo que eso es imposible en una sociedad donde el esfuerzo de autoafirmación se basa en definirse marcando las diferencias con el opuesto.&lt;br /&gt;No tengo nada inicialmente en contra de la ideología conocida como centro derecha. Me parece que, teniendo en cuenta el final del párrafo anterior, es preferible que existan dos contrapartes que equilibren la balanza en la necesaria alternancia de partidos. Sin embargo, no sé si ocurrirá en otros países, pero en España sí, hay una especie de sombra en cada uno de los extremos que envenena con su demencial sectarismo. Son grupos que sólo encuentran satisfacción social generando animadversión y odio basado en clichés arcaicos y deslavazados, en lugar de intercambio enriquecedor de ideas entre las distintas partes que componen una sociedad marcada por la pluralidad. Y esta circunstancia, en un país como el nuestro, en donde la inquina con el vecino de escalera es más importante que el bienestar de toda la comunidad del edificio, resalta como un chaleco fluorescente en mitad de una autovía. Además, contamos en nuestro haber con la mayor cantidad de sensibilidades identitarias por metro cuadrado, haciendo sospechosamente válido aquel anuncio de una marca de muebles que daba la bienvenida a la república independiente de cada casa.&lt;br /&gt;España es un país con su propia idiosincrasia, con sus claros y sus oscuros. Uno de esos oscuros queda muy bien reflejado en el tío de la tienda de mi barrio, majete, con su sonrisa tornadiza y su fascismo mental bien incrustado. Una de esas personas instaladas en el menosprecio y el rencor a lo contrario para quien mantener su razón extremista es más importante que el respeto a la idea divergente. En política, al margen de ideologías, sólo hay dos caminos: el obtuso de la idea única o el de la concordia y el respeto que entiende que hay que construir una sociedad donde quepan la inmensa mayoría de las ideas. Y eso no tendría porqué ser patrimonio de ninguna, sino el orgullo de todas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 2-12-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-5913522254053843556?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/5913522254053843556/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=5913522254053843556&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/5913522254053843556'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/5913522254053843556'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/12/basado-en-hechos-reales.html' title='Basado en hechos reales'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-9112088764810058192</id><published>2011-11-28T19:52:00.000+01:00</published><updated>2011-11-28T19:53:13.160+01:00</updated><title type='text'>Una idea muy sencilla</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            ¿Quién no se ha sentido alguna vez   como atrapado? ¿Quién no ha tenido alguna vez la sensación de que las cosas no van como deberían? ¿No se os ha pasado alguna vez por la cabeza que el tiempo se escapa malgastado y no debería?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            Hablamos muchas veces de lo mal que gira el mundo, de que el rumbo que lleva esta sociedad sólo nos conduce directamente hacia el iceberg de la desgracia. ¿Quién se sabe a salvo de esos días que acabas reventado, pero te da la sensación de que no has hecho realmente nada?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            Tanto la insatisfacción personal como la insatisfacción social parecen estar alcanzando día tras día un punto crítico en el que parece que se va tocando fondo. ¿O acaso nadie ha escuchado esos conceptos como los de crisis de valores, sociedad de consumo que no satisface u otras ideas paralelas con las que, de alguna forma, antes o después nos identificamos? ¿Quién no se ha reído en círculos sociales y con cierta ironía, cuando no cinismo, del vacío existencial de nuestra sociedad, y sin embargo, en la soledad del estar-consigo-mismo, se siente completamente aniquilado por esa sensación? Probar, si no me creéis, a estar simplemente con vosotros mismos, sin hacer nada. Es decir, aplicad por unos momentos esa frase que de vez en cuando decimos, como por ejemplo en los funerales, de qué lástima que no nos demos cuenta de lo que es importante y lo que no. ¿Qué es lo que nos impide hacer lo que sabemos que es importante? ¿Qué es lo que nos aleja de eso que, internamente, deseamos? El que no sepa de lo que hablo, que deje de leer: este texto no es para él.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            Resulta curioso ver cómo este tipo de testimonios se repiten en tanta gente cuando, en ciertas situaciones, alguien se sincera, por los motivos que sean. Yo no soy psicólogo, no tengo un lugar donde acuden personas en situaciones críticas de su vida, o simplemente buscando un consejo de alguien con una experiencia más amplia. Merecen mi respeto tanto las personas que tratan a los pacientes que acuden a sus consultas, como también, en no menor medida, el otro grupo que se atreve a reconocer la necesidad de ayuda. Una ayuda que, como digo, quizá sea puntual, o quizá debido a algún caso clínico.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            No es mi caso, pero a veces alguien saca un tema de conversación y tiene que ver directa o indirectamente con esto que os comento.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            A veces pienso que las sociedades siguen un camino prefijado, como si lo que está sucediendo fuese &lt;i&gt;inevitable.&lt;/i&gt; ¿Por qué digo esto? La crítica perpetua a nuestra sociedad de consumo, en muchas ocasiones vertida en vaso grande por éste que os escribe en su columna, puede dibujar un panorama desangelado para el porvenir de la humanidad. Un camino de vacío en el que nos convirtamos en fantasmas que caminen por aceras solitarias en mitad de la multitud; o peor, aislados en sistemas de redes cibernéticas donde las relaciones humanas se limiten a contactos eléctricos entre personas convertidas en terminales de computación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            Hoy, sin embargo, quiero aportar una visión distinta. Imaginad por un momento que si hoy en día estamos como estamos, no es porque la sociedad vaya de mal en peor. Que no fuese porque exista una contraprestación por los avances materiales que hemos alcanzado. En la actualidad, es obvio que vivimos mucho mejor que hace cien años en los aspectos más básicos como pueda ser la alimentación, la seguridad personal y ciudadana, las habituales comodidades y medios de comunicación… Me niego a pensar que estos avances convierten al hombre en un autómata.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            Lo que sí que veo es que tener todos esos problemas resueltos ha supuesto una auténtica revolución en Occidente. Por primera vez, la sociedad mayoritaria (dejo al margen el problema real y trágico de la exclusión social de muchas minorías) tiene las necesidades básicas cubiertas y por lo tanto su atención ya no tiene que estar permanentemente dirigida hacia esas cuestiones. Esto ha dejado a mucha gente desconcertada, perpleja, sin saber hacia dónde dirigir sus esfuerzos, y la sociedad y la cultura no ha sabido ofrecer, de momento, una solución práctica a estas cuestiones.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            Pero, si el hombre supo resolver, a lo largo de muchos siglos, el problema de subsistencia de la población mayoritaria, ¿por qué no va a ser capaz de resolver el problema de la subsistencia existencial? Es más, una vez resuelto el problema de la subsistencia existencial de la que hablo, ¿por qué no va a continuar en ese camino en una evolución humana como nunca se haya visto? Y me permito añadir, sin atisbo de ser utópico, que esto ya está sucediendo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            El único enemigo del hombre es su propio miedo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right"&gt;Alberto Martínez Urueña 28-11-2011&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-9112088764810058192?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/9112088764810058192/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=9112088764810058192&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/9112088764810058192'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/9112088764810058192'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/11/una-idea-muy-sencilla.html' title='Una idea muy sencilla'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-4136936243272274435</id><published>2011-11-21T14:12:00.000+01:00</published><updated>2011-11-21T14:13:25.579+01:00</updated><title type='text'>Especial elecciones III</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            Pues se acabó la fiesta electoral. Si tuviera que hacer algún tipo de recomendación inicial, sería sobre todo, como indico siempre, que os leyerais al menos un par de columnas editoriales o tres, de distinta ideología, para poder contrastar ideas y no ceñirnos únicamente a las nuestras. Es un sano ejercicio de selección informativa y deviene en un no menos provechoso ejercicio de criba. No digo que cada uno tenga que formarse su propia idea, porque eso lo harán aquellos que estén interesados, y los que prefieran tragar sin digerir la opinión de otros no les hará cambiar en nada mi consejo. Lo que recomiendo, sobre todo, es ampliar un poco la mira, sólo por mera responsabilidad política, usando esta palabra en más helénico sentido, a pesar de que lo griego esté últimamente bastante depreciado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            Nos deja, como ya sabéis todos, un panorama cuanto menos, novedoso, dentro de lo que es la corrala de la carrera de San Jerónimo. No por el hecho de tener un partido nacional con una importante mayoría absoluta, sino por otros dos aspectos: la crónica de una muerte anunciada socialista, y la amplitud de partidos (hasta trece) que han obtenido representación parlamentaria. Esto último me llena de enorme satisfacción, sin que el hecho de que los partidos regionalistas (me niego a usar ese término autoacuñado de “nacionalistas”, porque no representan a ninguna nación, al menos reconocida) empañen lo más mínimo este sentimiento. Quizá una situación con una mayoría simple habría dado algo más de interés a los posibles pactos, viendo si los partidos nacionales se hubieran puesto de acuerdo de una vez por todas, o habrían seguido pactando como hicieron en el pasado con esos señores de CIU y del PNV (o incluso, imaginaos, AMAIUR). Pero habrá que apañarse con lo que tenemos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            El panorama que se presenta, a pesar de que no era el que evidentemente a mí me apetecería (ojo, tampoco me habría satisfecho un gobierno socialista tal y como estaba planteado), otorga no obstante muchas posibilidades reales, al menos desde el punto de vista práctico. Un gobierno nacional en mayoría absoluta permitirá, por un lado, un gobierno más estable, algo que en gran medida muchos espectros de la sociedad deseaba en su fuero interno; por otro lado, podrá dejar o no a las claras cuáles son las intenciones y rostros auténticos de una derecha supuestamente centrista en España, dicho esto sin el más leve atisbo de cinismo. El barbas siempre ha tratado de enviar un mensaje de seriedad y moderación, así como de gobierno de Estado para todos los ciudadanos, y todavía conservo la esperanza de que lo intente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            Por encima de todo, además, esta mayoría absoluta servirá para que el Partido Popular pueda afrontar, al margen de la crisis (espero que no se limiten exclusivamente a eso), todos esos problemas estructurales de los que llevo oyendo hablar desde hace mucho tiempo. Son esos problemas auténticos, desde mi punto de vista, de los que no se habla prácticamente nunca, y si acaso se hace en alguna campaña electoral, o en algún momento, así como de refilón, luego se condenan al olvido más bajuno. Son esos problemas que nos hacen estar muy por detrás de ese puesto que pretendemos tener entre los países avanzados y que ninguno de nuestros dirigentes han sabido resolver en ya demasiado años. A saber, grosso modo, y lo dejo para profundizar más en otros textos posteriores:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            En primer lugar, el problema de la estructura administrativa del Estado; es decir, el problema nacionalista. Es sabido por todos que la incapacidad por parte, en primer lugar, del constituyente, y después de los que han estado chupando de lo constituido de cerrar de una vez por todas el modelo de Estado, es decir lo de las competencias de las autonomías. A ver qué hace esta mayoría absoluta con lo del tema del pacto fiscal, pero no sólo eso, sino también con las competencias en Sanidad y Educación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            En segundo lugar, la ya demasiado manida cuestión con respecto a la Ley Electoral General que hace que un partido con más de un millón de votos en el Estado Español, que es para lo que hemos votado, no tenga grupo parlamentario y un grupo regionalista sí lo tenga, con una cuarta parte de electores. Y no me vale de nada lo de las circunscripciones provinciales: si ese es el problema, se cambia y punto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            En tercer lugar, de lo que yo no me canso de hablar, que es el fraude fiscal. Quizá podamos discutir más o menos al respecto de la reducción del gasto público, pero es incuestionable que resulta igualmente insostenible un fraude fiscal de más del veintitrés por ciento en este país. Veremos si este gobierno, que presume de seriedad, intenta al menos solucionarlo. Espero que sí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            En cuarto lugar, la necesaria reconversión industrial que necesita desde hace muchos decenios este país, que dejó a medio hacer un señor bajito con bigote, porque excesivo bienestar hace que la gente tenga tiempo para formar sus propias ideas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            En quinto lugar, la necesaria y esperpénticamente manoseada reforma fiscal (distinto del tema del fraude, completamente distinto) de la que llevo oyendo hablar desde hace más de diez años.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            Estos problemas, y otros que se podrían desglosar, y habría que hacerlo, tienen distintas soluciones quizá, en función de la ideología que pretenda ponerles coto, pero por encima de esto, son ejemplos de cuestiones irresolutas en los más de treinta años de democracia, y de predominantes gobiernos PPSOE, como ahora se llama a esta coalición de demagogos. No nos olvidemos que el problema acuciante es salir de la crisis y empezar a crear empleo, pero si se descuidan los fundamentos del sistema que se tambalean, es decir, esas cuestiones estructurales, nos volveremos a ver en situaciones parecidas de tragedias familiares por el paro cada vez que la economía nacional o mundial agarre el más mínimo resfriado. En todo caso, iremos viendo, dejemos pasar unos meses y que el tiempo, único juez para todo y para todos, nos vaya desvelando qué es lo que ocurre. Sólo me gustaría, en estos momentos, apelar a la memoria que deberemos conservar dentro de un tiempo, para ver si realmente se cumplen las verdaderas obligaciones acuciantes que demanda nuestro país. Y antes de que se me acuse de utópico diré dos últimas cosas: hay lugares que funcionan mejor que España; y si no exigimos a nuestros gobernantes, no esperemos que ocurran milagros.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right"&gt;Alberto Martínez Urueña 21-11-2011&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-4136936243272274435?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/4136936243272274435/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=4136936243272274435&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/4136936243272274435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/4136936243272274435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/11/especial-elecciones-iii.html' title='Especial elecciones III'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-3063254346629439131</id><published>2011-11-19T10:56:00.000+01:00</published><updated>2011-11-19T10:57:39.230+01:00</updated><title type='text'>Porque hay cosas que lo merecen</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            Quizá me enfrento a uno de los textos más complicados de mi vida, pero lo afronto con toda humildad, os lo puedo asegurar. Podría coger las elecciones que van a celebrarse este mismo domingo y empezar a daros razones más que suficientes para no votar ni al PSOE ni mucho menos al PP; el primero, traidor de sus ideas y cobarde; el segundo, como meter a la zorra en el gallinero. Treinta años de democracia si descontamos aquel gobierno de Adolfo Suárez en los que ninguno de los dirigentes que han osado hacerse cargo del poder han cogido este toro ibérico resabiado y con el cuerno torcido. No le han cogido por los cuernos, como correspondería a un dirigente honesto, honrado y valiente, para aprovechar y potenciar las múltiples cualidades de un pueblo como el nuestro; no le han cogido tampoco para ir limando esas asperezas de pueblo picaresco y cainita, dispuesto a ramonear unos céntimos en beneficio personal que sumados uno a uno supone la ruina de toda una colectividad. Podría ponerme a soltar espumarajos que no descarto tirar por este desagüe en cualquier momento, desagüe que a veces es la red por la que mandamos ora nuestras ideas, ora nuestras miserias. A veces también simples chistes, ojo, muy necesarios…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            Pero hay ocasiones, después de darle muchas vueltas a las bobadas que nos asaltan por la espalda, en que la vida llega, pega un puñetazo en la mesa (o incluso una bofetada a mano abierta) y deja las cosas claras, diciendo quién manda aquí. Hay revolcones auténticos, de los que dejan cicatrices que no se borran y que te indican por las bravas qué es lo que merece la pena ser meditado o incluso vivido y cuáles son esos otros asuntos que no visten nada. La lástima es que no nos demos cuenta más a menudo, que muchas veces sea necesario que nos caiga encima la tormenta perfecta y que no sea una de esas situaciones que interiorizas y lo aprendes para los restos, y así vivas teniendo presente qué es lo importante y qué lo superfluo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            Es una de esas situaciones que hemos vivido de cerca en algún momento de nuestra vida, en la que se dicen muchas frases hechas, todas ellas ciertas y algo deslucidas por el uso, pero por otro lado imprescindibles. Quizá sea imposible ponerse en la piel de quien está sufriendo en primera persona, pero ver a alguien a quien aprecias realmente sumido en la tristeza, y conmoverte por ello, es una manera muy noble de acompañarle.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            Hablo de esas ocasiones en que tenemos tiempo de recapacitar y enfrentarnos con lo inevitable de nuestra existencia, esas situaciones en que nos sentimos terriblemente pequeños e indefensos y no podemos hacer nada para evitarlo. Ese tiempo en que nos sabemos como una simple hoja de árbol mecida en la brisa más suave o en el huracán más violento, sin poder controlar lo más mínimo las inclemencias. Luego, cuando pasan los días y los meses, esa sensación es aniquilada por nuestra prepotencia estúpida de creernos casi dioses y también sustituida por distracciones que nos hacen eludir el enfrentamiento y la humilde derrota con la realidad. Fiamos demasiado a espejismos excesivamente frívolos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            Ojo, tampoco hay que quedarse estancado y no superar las tragedias, ni mucho menos revolcarte por vocación propia entre el estiércol, que también les hay: eso es mucho peor, y estamos en esta vida para vivirla y aprovecharla; sin embargo, confundimos demasiadas veces aprovechar la vida con desperdiciarla en chorradas sin sentido. Pero bueno, como un solo momento intenso y verdadero ya le daría sentido a haber pasado por esta existencia, siempre nos queda hasta el último suspiro para poder aprovecharla.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            Así que en mitad de elecciones y crisis, este escritor se pone trascendental, pero es que no me quedaba más remedio. Sólo para honrar la memoria de una persona que no conocí; sin embargo, tuve la suerte de conocer a su hija, una mujer estupenda y a la que además considero una buena amiga. No me voy a poner más sentimental de lo debido, porque los sentimientos tumultuosos les corresponden a los que están en el centro del vórtice. Sí he de decir que yo, y otros muchos a los que también tengo la suerte de conocer, igualmente nos entristecieron por nuestra amiga.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            No quiero decir nada más al respecto, porque parecería que me aprovecho de la desgracia ajena para dar un discurso de los míos. No era la intención. Sólo que, en mitad de unas elecciones, cuando podría estar dándoos razones suficientes para no votar a quienes no han sabido gobernar estos últimos treinta años, he preferido hablaros de la vida auténtica, de una de sus facetas, porque los gobiernos vienen y van, pero la vida es más importante y hay quien no sabe qué hacer con ella. Con un texto como éste, que casi nadie va a leer, no voy a cambiar nada en este país, pero con un texto como éste, si acaso hiciera recapacitar a una sola persona, cambiaría todo un mundo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-bottom: 0.0001pt; "&gt;            Descanse en paz una mujer que se lo merece seguro y gracias a su hija por haberme dado una nueva clase de lo que es el humilde coraje.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right"&gt;Alberto Martínez Urueña 19-11-2011&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-3063254346629439131?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/3063254346629439131/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=3063254346629439131&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/3063254346629439131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/3063254346629439131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/11/porque-hay-cosas-que-lo-merecen.html' title='Porque hay cosas que lo merecen'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-7880253610583390438</id><published>2011-11-06T18:10:00.001+01:00</published><updated>2011-11-06T18:11:46.377+01:00</updated><title type='text'>Algo cotidiano</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;            Una de cal y otra de arena. Es el consejo que me ha dado mi madre para muchas cuestiones en la vida, y que después gente inteligente me ha repetido de formas distintas, con sus matices. El viernes pasado estuve con un amigo irlandés que, de manera similar a mí, necesitamos la escritura de una forma que queda más allá de la razón, aunque a veces intentemos darle un vestido de silogismos que explique no se sabe qué o de qué manera. Estuvimos hablando un poco de música, un poco de literatura, otro poco de política… Me ha comentado después que me tomo las cosas de una forma bastante pasional, y supongo que tiene razón, que a veces me dejo llevar por las emociones y hay algo que se encrespa en mi interior. Supongo que será un poco por la edad y otro poco por la forma de ser: a pesar de que los años y la experiencia me han hecho pausar un poco el comportamiento, todavía me otorgo la licencia de poder encenderme cuando el tema de conversación, el juego o la actividad pueden ofrecerme ese incendio que parece que sufro. Es un incendio controlado la mayoría de las veces, aunque he de reconocer que, como a todos, ha habido alguna vez que se me ha escapado de las manos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;            Me recomendaba mi amigo que escribiese cuentos algo más realistas. Imaginaos la situación, porque supongo que a cada uno nos podría sugerir algo distinto: un bar de Valladolid, o de donde fuera, con un ambiente cálido, de luz algo más suave de lo normal, el local con un piano bajo las escaleras que descienden desde la calle, un contrabajo en la pared, la barra de madera y fotografías de gente antigua por los muros de colores turquesa. La música lo suficientemente suave como para permitir conversar, pero lo suficientemente elevada como para aceptar que se sentase a la mesa, los cuatro entorno a unas cañas (cuatro porque estaba también otra persona), con un ritmo de jazz o de blues (nunca he sabido ver la diferencia) haciendo ese particular runrún en los oídos. Algo realista y que sin embargo me sabía de una forma casi de ciencia ficción.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;            Me preguntaba por mi música de rap, los motivos, las maneras… La respuesta es tan sencilla como sencilla la forma en que empecé a hacerlo: simplemente porque es otra forma de dejar salir mi mundo interior que pugna por materializarse de alguna forma. Igual que estos textos que os mando, o los libros que intento llevar a cabo. Claro que me enciendo al hablar de eso, o de política, o de literatura, porque la pasión se desborda. Dice que he de cuidar las conversaciones de mis escritos, y una persona como yo que, como sabéis los que me conocéis, soy capaz de estar hablando durante horas sin parar del tema que sea, sin embargo me resulta imposible contar en un papel un diálogo entre dos personajes que no me resulte demasiado artificial.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;            Es realismo en un texto, una conversación en un bar y, sin embargo, esos momentos tienen algo de magia, para mí es inevitable, y necesito mil metáforas para expresar el duende misterioso que había allí, flotando entre las palabras que reflejaban mi pasión. Mi amigo, he de decir, me escuchó con mucho interés, y he de agradecérselo, porque en ciertas ocasiones, me da la sensación de que hablo demasiado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;            Misterio de las situaciones cotidianas. No puedo evitarlo, igual que en este momento en que estoy delante del teclado y estas frases van surgiendo. No sé si es que lo cotidiano para mí no existe y cada segundo que paso en esta vida es algo especial, y por eso me da la sensación de que algún brujo me otorgó el don y la maldición de verlo todo con un brillo maravilloso, incluso cuando llegan mal dadas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;            Igual que al día siguiente, algo cotidiano, un viaje a tierras salmantinas, con mi mujer, la otra persona del día anterior en el bar. Allí nos esperaban tres amigos dispuestos a una buena tarde, comenzando por un buen restaurante con un chuletón de los que pueden hacer morir por el atracón, buenos ibéricos como corresponde a esa tierra, y mejores vinos. Algo cotidiano, o quizá no, pero desde luego, en cada momento me dio la sensación de ser el protagonista (o quizá un personaje secundario en la película de cada uno de los otros cuatro) en una película que habría de llevarse todos los Oscar. Más aún cuando en el bar al que entramos por la tarde a cepillarnos un par de pelotazos de gran factura, nos vimos en un apartado, a la luz tenue de una vela, donde parecíamos el cónclave druida de una época arcaica y misteriosa donde los hechizos eran posibles y las criaturas míticas campaban a sus anchas por la tierra.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;            ¿Algo cotidiano? No sé si soy capaz de contar algo así sin envolverlo con mi particular visión del mundo en donde las cosas buenas están mezcladas con las malas y puedes elegir en cual fijarte. Incluso habiendo empezado la campaña electoral y pudiendo comenzar a hacer campaña anti barbas y otras comadrejas, hoy os escribo lo que he hecho este fin de semana, como algo experimental, y también porque podría haber sido de otra manera, pero fue como fue, y desde luego ha sido estupendo. Un nuevo alegato de que siempre hay una buena excusa para hacer de un par de situaciones cotidianas algo que realmente parezca sacado de una buena novela.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right"&gt;Alberto Martínez Urueña 6-11-2011&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-7880253610583390438?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/7880253610583390438/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=7880253610583390438&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7880253610583390438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7880253610583390438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/11/algo-cotidiano.html' title='Algo cotidiano'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-6449129915125044962</id><published>2011-10-31T18:11:00.001+01:00</published><updated>2011-10-31T18:13:19.508+01:00</updated><title type='text'>Especial Elecciones II</title><content type='html'>&lt;div class="ecxyiv949997321MsoNormal" style="line-height: 24px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;&lt;span  &gt;&lt;span style="line-height: 20px; "&gt;            &lt;/span&gt;Cuenta la historia que los señores feudales eran los encargados de recaudar los impuestos cuando a algún iluminado se le ocurría que había que embarcarse en alguna guerra estúpida y disponer tanto del dinero del pueblo como de sus vidas. Como meros heraldos, bajaban a la aldea y con muy buenas maneras le explicaban a la gente que tenía que soltar la tela por la gloria de su religión, de su nación, de su rey, etcétera (por Dios, la Patria y el Rey). Como la peña solía estar hasta el arco del triunfo de la sangría, si hubieran podido negarse, lo habrían hecho, pero entonces soltaban a los perros y no dejaban títere con cabeza, así que pagaban. No les haría gracia ni que con su dinero se embarcasen en chorradas que sólo servían para ensalzar a la madre que parió a la patria mientras ellos no tenían que comer, y tampoco les debía de hacer mucha que en el camino entre su bolsa y las tropas reales se aplicara el filtro del señor, que debía tener suficiente para estar todo el santo día rascándose salva sea la parte, justificándose a sí mismo en la necesidad de su sabia organización y dirección del feudo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxyiv949997321MsoNormal" style="line-height: 24px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;&lt;span  &gt;&lt;span style="line-height: 20px; "&gt;            &lt;/span&gt;Ahora cambiad señores feudales por políticos, reyezuelos por dueños del capital y a los súbditos les vais poniendo nombres y apellidos de los que conozcáis por ahí. Sale un retrato clavado a la sociedad actual si obviamos las metáforas. Tened clara una cosa: en teoría los políticos deberían servir para defender los intereses de los ciudadanos de los desmanes de las aves de rapiña que quieren quedarse con todo, en lugar de ser los mensajeros que nos justifiquen con buenas razones el porqué nuestros impuestos van a parar de una forma u otra cada vez en mayor cuantía a las arcas privadas de los señores del dinero a través de recapitalizaciones, privatizaciones y bajada de pantalones, cuando deberían estar reinvertidos en más y mejores servicios públicos, en solucionar el paro de la manera que fuera, en poner coto a las hienas… Ya sabéis de lo que hablo. Esos fedatarios del capital en teoría deberían ser los que nos protegieran de la insaciable avidez de los lobos, pero nos ponen entre sus fauces sin pestañear siquiera, justificándose en que es inevitable y no hay quien pueda con ellos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxyiv949997321MsoNormal" style="line-height: 24px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;&lt;span  &gt;&lt;span style="line-height: 20px; "&gt;            &lt;/span&gt;Hago mío un razonamiento que escuché al señor Ibarra (no es amigo mío, ni nada) el otro día en un programa de radio, y además me gustó porque aportó eso que tanto deberíamos exigir: datos concretos. El PIB griego es de unos doscientos treinta y cinco mil millones de euros; el PIB mundial es de unos sesenta billones. Más o menos, pero las cifras grandes están en países con una estadística fiable. Es decir, un país que representa el cero coma tres por ciento redondo de la economía mundial es el responsable de la mayor crisis de deuda pública que ha sufrido nuestra sociedad. ¿Ahora que hacemos? ¿Tiramos cohetes y hacemos la ola a nuestros dirigentes?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxyiv949997321MsoNormal" style="line-height: 24px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;&lt;span  &gt;&lt;span style="line-height: 20px; "&gt;            &lt;/span&gt;Así que ahora estamos de campaña electoral, o de precampaña, que es ese periodo en que realmente están en campaña y no lo reconocen. Un periodo en el que no se dice nada realmente interesante, sólo proclamas con las que es imposible estar en desacuerdo, o programas electorales difusos con promesas de dudoso cumplimiento posterior. Es como si alguno promete acabar con el hambre en el mundo: no creo que nadie le dijera que se ha vuelto loco. El problema es que no nos diría cómo, y cuando no lo hiciera, le echaría la culpa a alguien que no se sabe quien es, como los mercados: el arte de la disolución de las responsabilidades.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxyiv949997321MsoNormal" style="line-height: 24px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;&lt;span  &gt;&lt;span style="line-height: 20px; "&gt;            &lt;/span&gt;Hace unos meses, Obama, flamante premio Nobel de la Paz que vende armas y mantiene abierto un campo de concentración, dijo que todo esto no va de ideologías, y estoy totalmente de acuerdo con él. Ya basta de mentiras y de eufemismos, basta de buscarle ecuaciones a la realidad que expliquen como funciona nuestra realidad socioeconómica, basta de palabras rimbombantes y de frases perfectamente construidas, basta de silogismos en soliloquios parlamentarios. Basta también de discusiones ciudadanas de si el PP hace o va a hacer, de si el PSOE ha hecho o no ha dejado de hacer, basta de vestir el santo en función de lo que se quiere explicar, basta de hacer la ola al medio de comunicación que defiende mis ideas aunque éstas sean objetivamente indefendibles desde un punto de vista humano. ¿Os pensáis alguno que de vosotros pertenecéis a una nueva clase de ricos? Simplemente sois de los menos pobres, pero cada vez lo sois más, con horarios laborales que no se controlan, salarios reales (corregido el efecto de los precios) en caída libre y derechos sociales cada vez más exangües, aunque puedas pagar un seguro médico y un colegio concertado. Que no seas de los que no llegan a fin de mes no te hace ser de los que mandan: quizá sí hace que pertenezcas al club de los más engañados.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxyiv949997321MsoNormal" style="line-height: 24px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;&lt;span  &gt;&lt;span style="line-height: 20px; "&gt;            &lt;/span&gt;Datos: el mayor fraude fiscal se produce en las grandes empresas que, por un lado se benefician de exenciones y deducciones fiscales pensadas para otras cosas y, por otro lado, tienen la estructura suficiente para deslocalizar y evadir impuestos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxyiv949997321MsoNormal" style="line-height: 24px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;&lt;span  &gt;&lt;span style="line-height: 20px; "&gt;            &lt;/span&gt;Datos: las grandes fortunas del capital han visto reducido en los últimos doce años un diez por ciento el tipo impositivo que efectivamente pagan mientras que a los demás nos han subido los impuestos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxyiv949997321MsoNormal" style="line-height: 24px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;&lt;span  &gt;&lt;span style="line-height: 20px; "&gt;            &lt;/span&gt;Datos: nos dicen que no hay dinero para nuestro Estado del Bienestar. Si os digo que los dos anteriores párrafos sumados nos han llevado a esto, ¿cuánta rabia sois capaces de digerir antes de pensar en teas encendidas, grupos nocturnos o linchamientos oficiales en las plazas mayores de nuestras ciudades? Esa es la auténtica realidad de nuestro país; quizá en otros países tengan otra, pero esa es la nuestra, la autóctona, como la de cajas dirigidas por políticos repartiendo dinero a constructoras cuando la burbuja inmobiliaria ya había explotado o políticos otorgándose pensiones vitalicias.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxyiv949997321MsoNormal" style="line-height: 24px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;&lt;span  &gt;&lt;span style="line-height: 20px; "&gt;            &lt;/span&gt;¿Todavía pensáis que alguno de ellos ha gobernado para nosotros? Los grandes partidos son los más interesados en ocultar la auténtica realidad y cuando asuntos como los que he planteado anteriormente salen a la luz, los incluyen en sus discursos y dicen que lo solucionarán cuando estén el poder. Ya en las anteriores elecciones saltó a la palestra la cuestión de la Ley Electoral , pero seguimos con la misma, como si no hubiera pasado absolutamente nada. ¿De verdad os fiáis de ellos?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxyiv949997321MsoNormal" style="line-height: 24px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;&lt;span  &gt;&lt;span style="line-height: 20px; "&gt;            &lt;/span&gt;No vale lo de que votar otra cosa es tirar el voto la basura. Lo que es tirar el voto a la basura es aceptar la hipocresía como un mal menor, la corrupción como una pequeña mancha y la demagogia como un eufemismo carente de contenido. El ciudadano, como persona individual, es responsable único de lo que hace con su voto, de momento es lo que hemos conseguido después de siglos de lucha. Habrá quien diga que es un engaño más, y puede que así sea, pero en ambos casos, tanto si vale, como si es una cortina de humo, lo que es absurdo es votar al menos malo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxyiv949997321MsoNormal" style="line-height: 24px; text-align: -webkit-auto; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span style="line-height: normal; "&gt;&lt;span  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxyiv949997321MsoNormal" style="text-align: right; line-height: 24px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: normal; "  &gt;Alberto Martínez Urueña 31-10-2011&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-6449129915125044962?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/6449129915125044962/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=6449129915125044962&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6449129915125044962'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6449129915125044962'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/10/especial-elecciones-ii.html' title='Especial Elecciones II'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-4438328115872444075</id><published>2011-10-26T20:56:00.000+02:00</published><updated>2011-10-26T20:58:12.027+02:00</updated><title type='text'>El horror de la violencia</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%"&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;Llevo varios días intentando escribir acerca de un tema que me ha preocupado bastante, que no tiene nada que ver con la crisis económica (sorprendidos nos hallamos), y todo ello haciéndolo desde un punto de vista que no esté plagado de nubarrones tan negros como los que por fin se ciernen sobre &lt;st1:personname productid="la Península. Me" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Península." st="on"&gt;la Península.&lt;/st1:personname&gt; Me&lt;/st1:personname&gt; enteré el otro día en la radio, posiblemente el mejor medio de comunicación, por encima de la televisión, en una entrevista que le hicieron a cierto guionista de cine llamado Christian Molina al respecto de una película llamada “De mayor quiero ser soldado”. En esta entrevista aportaba eso que tanto reclamo yo en los debates sobre política: datos concretos. Pero éstos me pusieron los pelos de punta, como “El exorcista”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%"&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;Cuarenta mil por un lado y doscientos mil por otro. He profundizado un poco en Internet, esa herramienta tan útil y peligrosa al mismo tiempo, y he encontrado más reseñas al respecto, lo que le va dando una cierta veracidad. Ojo, no soy de los que piensa que por mucho que se repita una mentira, se vuelve verdad, pero tampoco desechemos una idea, a pesar de que no sea del todo exacta. Así que ésos son los datos, y hacen referencia, atentos, el primero al número de asesinatos y el segundo al de actos violentos que habrá presenciado un joven de dieciocho años a lo largo de su corta vida. Podéis empezar a temblar y os aseguro que tengo un borrador de este texto en el que doy rienda suelta al sentimiento que me provoca semejante barbarie; sin embargo, como he hecho firme propósito de controlarme dejaré tranquilos ciertos muertos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%"&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;En todo caso, ya por sí solas, estas cifras darían para hacer toda una digresión de varias páginas. Obviamente, cuando las resaltan, hacen referencia, entre otras, a escenas vividas en videojuegos cada vez más hiperrealistas, lo que nos lleva a que resulta igualmente incontestable que mostrar la muerte, y cuanto más cruenta mejor, resulta sumamente lucrativo. Voy a hacer en primer lugar la aportación positiva que me he comprometido a dejar de vez en cuando en esta columna de opinión: estos datos, de primeras, muestran que en Occidente hace mucho tiempo que no tenemos que vivir cierto tipo de barbaries en primera persona, lo cual puede ser nuestro mayor logro, librándonos de muertos y agonizantes soltando sangre por las aceras, casas derruidas y calles desiertas. Y sobre todo, hace mucho tiempo que no sentimos ese miedo que tiene que ser literalmente espantoso de no saber si vas a sobrevivir al siguiente ataque.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%"&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;Sin embargo, lo siento, no puedo permanecer impasible ante aquellas cifras, que me sobrevuelan la cabeza desde ese día en que llegaron a mí como buitres negros de Monfragüe. Y sobre sus consecuencias. La primera de todas, y la más triste, es la banalización del sufrimiento y la tragedia, y la insensibilización que conlleva. Además de la polarización que se está produciendo en nuestra sociedad entre ricos y pobres debido a la crisis económica (en todas sucede, porque hay quien saca beneficios) vemos como mientras que crecen el número de cooperantes, también crece la impasibilidad general. Convivimos de tal manera con la violencia que ni nos damos cuenta, y de esta manera, en los últimos años hemos asistido a un crecimiento del porcentaje de jóvenes que justifican el uso de aquélla en determinadas circunstancias. Y cada vez es más normal encabronarnos en el coche, en la calle, en las discusiones… Pero lo peor es que cada vez nos parece humano, inevitable, justificable, razonable… Hemos estado tres o cuatro días disfrutando en primera persona del linchamiento de un auténtico bastardo, asesino de masas, pero que no por eso se merecía que le hicieran las perrerías que le hicieron. Y desde luego, nosotros no nos merecíamos que nos lo disparasen a bocajarro en cada uno de los telediarios de ese fatídico día y posteriores. Un asesinato más a la cuenta, un nuevo acto violento. Así es muy complicado que la contraparte se haga hueco en nuestra conciencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%"&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;¿Un texto demasiado suave, demasiado templado? Pero, ¿qué coherencia tendría haber hecho un manifiesto antiviolencia si aquí me pongo a desbarrar como un extremista religioso? ¿Queréis carnaza? Lo siento, pero me estoy quitando. Es muy fácil leer un texto mío en el que preparo una carnicería y no dejo títere con cabeza, pero después cerráis el correo y os dedicáis a vuestras cosas; a mí, en cambio, el esfuerzo de hacer un manifiesto casi neonazi me supone primero encabronarme a muerte y después llevarlo al texto. Pero lo peor viene después: habiendo pasado por lo que os digo, me toca desencabronarme, volver a la realidad mixta, a la de las personas que ni son ángeles ni son demonios, a la realidad compleja e incoherente que es la humana. Me toca volver a hacer el ímprobo esfuerzo de volver a ver la belleza entre la basura en la que me he fijado para describirla; y además corro el riesgo de que, de tanto fijarme en la miseria, sólo sea capaz de verla a ella. Así que, si queréis ver miseria humana, poneos Intereconomía y descubriréis el concepto real de la ponzoña. Y es que el camino hacia la perspectiva negativa de esta vida es facilísimo, pero ya me he cansado de recorrerlo. Ya tengo mi ración de muertos y también mis propios demonios que prefiero dejar enterrados.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;line-height: 150%; "&gt;Alberto Martínez Urueña 26-10-2011&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-4438328115872444075?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/4438328115872444075/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=4438328115872444075&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/4438328115872444075'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/4438328115872444075'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/10/el-horror-de-la-violencia.html' title='El horror de la violencia'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-8685486883324977566</id><published>2011-10-19T12:45:00.002+02:00</published><updated>2011-10-19T12:46:32.298+02:00</updated><title type='text'>¡¡¡Debátanme!!!</title><content type='html'>Este fin de semana comentaban en una comida familiar personas que me conocen desde hace bastante tiempo y bastante bien que mis textos últimamente estaban siendo algo más positivos, más alegres. Me alegro de que se note la intención y os prometo que seguiré así.&lt;br /&gt;Tarea complicada por otro lado si nos proponemos poner el ojo en la actualidad que nos ataca una y otra vez con múltiples frentes abiertos. Ya era hora, por otro lado, poder hablar de algun otro asunto más que de Economía, que ya me estaba saturando bastante, como al resto supongo. Pues nada, que para el que no lo sepa, estamos de precampaña electoral, una de las épocas del año que más me apasiona, por lo esperpénticamente divertido que resulta poner las noticias. No voy a empezar a insultar a diestro y siniestro porque me estoy quitando, en periodo de abstinencia como un Camarón cualquiera. Es más interesante ponerle un toque algo descreído y bastante cómico, como hacía Gila, demostrando por otra parte la gran inteligencia que se necesita para ser humorista.&lt;br /&gt;Pero al margen de la debacle, hoy estamos de enhorabuena, y por eso he dejado el texto que ya tenía en el horno para otro momento, porque se han puesto de acuerdo nuestros maravillosos candidatos y nos han obsequiado, como buenos soberanos absolutos, con la posibilidad de verles en la pantalla en uno de esos debates que se están poniendo de moda. Bueno, realmente se han puesto de acuerdo dos de ellos, los que se llevarán del electorado, por este orden, los insultos y los votos; el resto está en empezando a correr riesgo de desaparecer, como el lince ibérico, por falta de cuidados inteligentes y adecuados a su hábitat.&lt;br /&gt;Además, me parto por la mitad en grotesca pose ante el nuevo “más increíble todavía” que nos están preparando para el día siete de Noviembre. Tendremos la ocasión de asistir a la refundación del diccionario oficial de la Real Academia de la Lengua, que como todo el mundo sabe está en manos de personajes que nada saben de los usos y costumbres de nuestro idioma. Si se les ocurre buscar, por una de esas casualidades de la vida, el significado más corriente aceptado de la palabra “debatir” se encontrarán de todo menos la presentación del último show “Rajoy vs Rubalcaba” con que pretender deleitarnos en horario de máxima audiencia y pactados hasta en las comas. Ya sabemos cómo va esto: se han preparado una serie de discursos ideológicos perfectamente estructurados, escritos y revisados por unos cuantos colaboradores anónimos para que entren como hilo por ojal de botón, finamente dicho, en los cinco minutos de cortesía que tendrá cada uno de ellos para hablar sin decir nada con una sonrisa de postín desde la tribuna de temas que nos importan a todos menos a ellos. Ni una sola pregunta, faltaría más, del supuesto moderador de la jarana que se van a montar en la Academia de la Televisión, canapés incluidos para el antes y el después, como en el sexo sucio en lavabo de garito.&lt;br /&gt;Lo más divertido de todo asunto, además, serán dos cosas. De tal programa al que en otro tiempo se le apellidaría “amañado” y hoy se le considera “sano ejercicio de democracia” tendremos que aguantar al día siguiente a los medios de comunicación de su corte haciendo la confección periodística para justificar el porqué ha ganado su candidato. Lo que no sabremos muy bien es qué se puede ganar en semejante burla, como no sean un par de yoyas bien dadas por las mamas por andar haciendo el gili en público, algo malamente visto entre nuestros mayores.&lt;br /&gt;La segunda cosa, y algo más seria quizá, es que teniendo en cuenta el espectáculo que nos están dando digno de cualquier edición de Gran Hermano, volveremos una vez más a tener unas esperpénticas (perdón por la reiteración de la palabra) Cortes Generales en las que los dos partidos mayoritarios serán al mismo tiempo los que más insultos reciben al cabo del año. Y todo por la dudosa escusa de “es que si no, ¿a quién votas?”, argumento válidamente esgrimido cuando al reo le hacían elegir entre bayoneta o pistola, pero que en estos casos queda bastante feo.&lt;br /&gt;Así que nada, nada. Yo no me hago mala sangre porque la inmensa mayoría vote a los dos partidos más odiados del mundo, o al menos que se les acercan, descontando a Mobutu y compañía, claro. Tampoco por quienes se vayan a dejar engañar; es decir, no ir al fondo del discurso (quizá no existe), si no las formas revestidas con herramientas de marketing de ventas (sinónimo de engaño). Ni mucho menos con los que voten al menos malo, aspecto cíclico cual marea marítima y síntoma de irresponsabilidad democrática. A fin de cuentas hace tiempo que me quedó claro que en un país como éste, siempre a contrario del resto y con eso de las dos Españas flotando en el ambiente, las cosas serias siempre se consideraron que eran las que sacaba la prensa rosa, o que salían en los campos de futbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 17-10-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-8685486883324977566?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/8685486883324977566/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=8685486883324977566&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/8685486883324977566'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/8685486883324977566'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/10/debatanme.html' title='¡¡¡Debátanme!!!'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-7255645916503583196</id><published>2011-10-19T12:45:00.001+02:00</published><updated>2011-10-19T12:45:39.117+02:00</updated><title type='text'>Especial Elecciones I</title><content type='html'>Ante todo, pediros disculpas porque hoy me he extendido más de lo normal, pero no he podido sintetizar más las ideas sin dejarme lo importante. Aun así, lo merece, os lo aseguro. Hace ya mucho tiempo que quiero escribir sobre este tema, y además hacerlo con un rigor que no sé si seré capaz de aportarle. No en vano, no soy historiador, y hablo más como pequeño culturillas que como un docto en la materia: no puedo entrar por tanto en los pormenores del asunto, pero creo que la idea queda bastante clara.&lt;br /&gt;Me he planteado muchas veces ciertas cuestiones al respecto de la idiosincrasia española, tan propia nuestra, tan llamativa y al mismo tiempo inexplicable. Esas cosas de las que hablamos en el bar con los amigos con mucho énfasis en el tono y cerveza en el estómago, tratando de arreglar el mundo. Hace tiempo que lo he dicho con el tema de la crisis, pero no le había entrado de lleno; es decir, la diferencia que se aprecia en muchos aspectos entre España y los países que nos rodean. Creo sinceramente que hay dos puntos fundamentales que nos hacen estar como estamos. ¿Que cómo estamos? A modo de resumen: tenemos la derecha más clerical, inmovilista, con discursos carcas, miedosa y fascista de toda la derecha europea. Ojo, hablo de supuesta derecha moderada, no de esos gamberroides neonazis que de vez en cuando salen en países tan admirados como Suiza, Austria, Dinamarca y alguno más. Por otro lado, tenemos una izquierda cobarde, incapaz de defender sus ideas, fraccionada y dividida por rencillas ancestrales, confundida por la economía (economía al servicio del hombre y no el hombre al servicio de la economía) e incapaz de estructurar y de transmitir un discurso público que no soliviante a la inmensa mayoría de socialistas y comunistas que hay en esta tierra. Como veis, hay para todos, y todo esto aliñado por un país que hasta hace bien poquito era incapaz de mover el culo desde el sofá y Gran Hermano para pelear por sus derechos, antes encabronado porque su equipo no gane la Copa de Europa que porque le deba al Estado (es decir, a sus ciudadanos, que somos todos) la friolera de más de trescientos millones de euros, y por supuesto, donde cualquier pelagatos sin criterio ha de tener una opinión igualmente válida que la de un catedrático y la Esteban sea un personaje con más foro que José Luis Sampedro (el que no lo conozca que se dé cien latigazos ahora mismo y busque algún video suyo en Internet).&lt;br /&gt;Pero yendo al grano, si somos al mismo tiempo víctimas y verdugos, también hemos tenido algo de mala suerte, o como queráis llamarlo. Hemos tenido en nuestro alero muchos grandes prohombres, pero han sido sistemáticamente sometidos por el poder absoluto de reyes y sus acólitos nobles, por una cúpula clerical que ha rayado el totalitarismo mezclado con lo más maléfico que ha campado por la tierra y por un sistema económico donde ha primado (y sigue primando) el pirateo más bajuno, mezclado todo ello en un sistema demoníaco que odiaba a cualquier persona que pudiera cuestionar el status quo. Bueno, un sistema al que podríamos ponerle varios nombres propios con sus apellidos que, amorrados al grifo del poder, no fueron capaces de elevarse sobre su propia miseria y entender ideas superiores, mientras que quizá en otros sitios sí.&lt;br /&gt;Ahí quería yo llegar. Mientras que en Europa, comenzando por los hijos de la Gran Bretaña y seguidos por los messieus, se liaban la manta a la cabeza y se cepillaban a sus tiranos particulares, conocidos como soberanos, aquí, Fernando VII jugaba con el Parlamento de Cádiz y ponía de moda una costumbre que con el tiempo se ha ido arraigando entre la clase dirigente de nuestro país, eso de “Donde dije digo, digo Diego”. Nos tocó comernos con patatas a uno de los mayores hijos del reino que parió nuestra gran nación, y después a su hija, una de las camas más democráticas que jamás hubo en España, que se dedicó a parir hijos que morían o salían con dudosa inteligencia, como se puede comprobar en distintas ramas de su prole, gracias a esa maldita costumbre de no mezclar la sangre para que fuese más pura que la de nadie, como los Austrias y su Carlos II, “el hechizado”, dejando claras ciertas cuestiones sobre el mestizaje o la pureza de la raza, también conocida como endogamia. Qué eufemísticos eran entonces…&lt;br /&gt;Luego, ya sabéis, en el siglo veinte, mientras en el resto del mundo de nuestro entorno celebraban la victoria contra uno de los mayores hijos de puta de la historia (aquí lo pongo), a nosotros se nos atragantaban las patatas gracias a un gallego poco gracioso y bajito, bastante acomplejado y sin un huevo que no soportaba dimes ni diretes, lo que supuso un nuevo atraso, y un nuevo ir contracorriente.&lt;br /&gt;Ahora diréis que nos estamos recolocando un poco, pero es mentira. Además del retraso cultural que hemos de agradecer, además de a nuestra farándula, a esos personajes antes mencionados, volvemos a ir contracorriente, y seguimos creyéndonos los más listos. Porque resulta que la crisis es culpa de Zapatero. Y aunque no le podemos negar al chico la inmensa demostración de ineptitud demostrada (no se sabe muy bien y nadie lo dice en qué ni de qué manera, pero demostrada) no todo es como parece. Si esto es así, no me explico porque en el resto del mundo están tan jodidos como nos cuentan los telediarios. Por otro lado, hay quien tiene la manía de aseverar que todo esto es culpa de los rojos y sociatas de turno, que la cagan según entran. Mon dieu, que diría Sarkosy, no le quitemos méritos a su gobierno de derechas, ni a su homónimo liberal en Alemania, con la señora esa, chaqueta va chaqueta viene, según hable en su Parlamento o en Europa. Tampoco a los griegos (su crisis económica y de falseo de cuentas corre a cargo del anterior, del mismo hilo político) y ni que hablar de la vaca tejana, amigo de Ansar, que a ver si un día nos dice quien cojones es ése. Pero claro, en estos países van a tener suerte otra vez, nos van a dejar machacados una vez más, porque ellos, cuando las cosas se pongan feas, tirarán por la vía de la libertad y la democracia y nosotros nos joderemos de nuevo con fascistas reaccionarios que la única receta que saben para salir de las crisis es ir vendiendo poquito a poquito todo nuestro Estado de Bienestar a sus compañeros de pupitre.&lt;br /&gt;Es la consecuencia de dos cosas: primera, que las crisis económicas no dependen del gobierno que esté en ese momento y que por supuesto se le llevan por delante sin entender de colores; en segundo lugar, que en España tenemos mala suerte de la leche con los ciclos económicos y sobre todo con los gobernantes que aprovechan la coyuntura para, sin hacer nada más que dejar caer al anterior banco azul, amorrarse de nuevo al grifo del poder, como hizo su antecesor Fernando y su chirigota gaditana. Al final, nos lo montemos de la forma en que queramos, seguiremos teniendo los frenos al desarrollo cultural y social, aplicados asfixiantemente por aquellos llamados conservadores que lo único que han pretendido conservar durante todos estos siglos ha sido su propia tribuna y su propio escaño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 19-10-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-7255645916503583196?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/7255645916503583196/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=7255645916503583196&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7255645916503583196'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7255645916503583196'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/10/especial-elecciones-i.html' title='Especial Elecciones I'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-1835429070657310946</id><published>2011-09-12T14:13:00.000+02:00</published><updated>2011-09-12T14:14:03.462+02:00</updated><title type='text'>Todo llega</title><content type='html'>Placer canino para el cazador avezado, os lo aseguro. Hoy vengo con lo puesto y el machete de picos para hacer carnaza, y me da igual el resto: aquí no se hacen prisioneros. Llevo mucho tiempo esperando algo parecido y claro, con la espoleta cargada y el cebo bien seco, con esta escopeta se dispara de vicio. No ha pasado ni seis meses, que en términos administrativos no son nada, para empezar a ver la calidad humana de algunos de esos fascistas recalcitrantes disfrazados de pseudodemócratas. Pero “fuego a discreción, mis bucaneros”, grito desde el puente de mando, sembrando de temibles carcajadas el océano.&lt;br /&gt;Lo dije hace ya tiempo varias veces, y por supuesto, no se me ha hecho caso, en primer lugar por el escaso foro y la inexistente autoridad que mantengo, en segundo lugar, porque no habrían hecho caso ni a la Virgen María si se les hubiera mostrado, persignándose ante ella con la diestra y firmando decretazos con la siniestra. Lo dije, no me toquen lo que es importante, los pilares básicos de cualquier sociedad, eso que hace de sustento al crecimiento presente, pero sobre todo al futuro, es decir: las infraestructuras, la I+D+i y la Educación. Ha sido llegar al gobierno en ciertos lugares, y con la escusa de la crisis (que no es que no exista, pero así no se soluciona), le han pegado tal hachazo al pilar mismo de nuestra sociedad que me lo han dejado mocho.&lt;br /&gt;De las infraestructuras ni hablaré: en una situación en que las empresas constructoras miden sus beneficios con regla escolar, la de los centímetros, en ocasiones negativos, se cargan de la noche a la mañana la inversión (ojo, hay una distinción entre gasto e inversión: uno se recupera, el otro no, pero aquí esta gente todavía no lo sabe) en obra pública. No esperaba que la clase eliticofascioide gaviotera y carroña de este patio de vecinas tuviera en cuenta al currito, salvo cuando es en plan “uno para ti, diez para mí”. Pero bueno, el tema de la construcción requiere de muchas más explicaciones, como por qué el señor del bigote fomentó el crecimiento económico en el ladrillo cuando no requería más impulso y el de la ceja no lo cortó nada más llegar.&lt;br /&gt;Pero la Educación no, eso sí que no. La gente afectada por este recorte hecho además con prepotencia cacique no está en condiciones de coger por la solapa a la lideresa y a su secuaz manchega, entre otros, y pedirles convenientes explicaciones de por qué están jugando con su futuro, porque son los niños de hoy en día. Ojo, sólo los que van a escuelas públicas: a las concertadas y privadas de sus amigos no les han tocado un pelo. En resumen, lo de siempre: los heraldos del sector privado cogen por el cuello al sector público y lo recortan allí por donde les da, sin acabar de entender que hay cosas que no se tocan, pase lo que pase. Y cuando tendrían que estar pensando de dónde sacar más fondos para que la educación se encaminase hacia la excelencia, la dejan bajo mínimos con excusas, cuando menos, dudosas.&lt;br /&gt;Es que es cierto, lo que más vende en esta caricatura de Estado, junto con esa entelequia salida de una cueva mugrienta que es la inmersión lingüística del señor Mas y compañía (otro señor de indudable calidad autoritaria), es meterse con esos colectivos ya de por sí vilipendiados. Y en los maestros y profesores públicos tenemos un dos por uno que no conseguimos con los médicos, por ejemplo: los maestros son envidiados por tener unas vacaciones de la leche y además porque son funcionarios. Es decir, que en esas Comunidades Autónomas donde los señores (y señoras, que también ellos se apuntan de vez en cuando ese tanto sin que les tiemble el frenillo de la lengua) del Pepé han obtenido esas victorias que deben saber a teta de novicia, las personas encargadas de educar a los hijos de sus ciudadanos, por si no lo tenían ya complicado con lo hijoputas que vienen los niños hoy en día, les ha tocado el gordo. Primero les bajó el sueldo un cinco por ciento ese ZP que tanto daño ha hecho al país (por ponérselo tan en bandeja de plata a esa derecha tan distinta de la europea por lo casposo y despótico) y después les han insultado llamándoles vagos porque sólo dan dieciocho horas lectivas. Además, para solucionar el paro, van a mandar a la cochina calle a esos interinos que ganan una miseria, porque las cifras del paro se las come el gobierno de turno aunque las competencias de empleo están cedidas - garrulada meidinespein.&lt;br /&gt;Pero no os preocupéis, porque vienen tiempos peores, con esta gente que ni sabe hacer la o con un canuto, ni aprenderá en su puta vida, porque no quiere. Sólo saben hablar con mucha pompa, lo cual me saca de mis casillas, porque no saben hacerlo, durante dos horas sin decir nada. Se irá intuyendo como desmontan poco a poco el Estado del Bienestar, algo que ya quedo claro que pretenden hace tiempo con sus histerias neocon, para forrarse con sus amigos a costa de los nichos de mercado que deje el abandono gubernamental. Pero yo me estoy relamiendo ya que, de prestado por un Gobierno inoperante, me van a poner en bandeja una de las cosas que más placer me da la vida: sacudir una tras otra a una derecha, hoy hiperincompetente, que cuanto más poder tiene, más se le ve el pelaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 10-09-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-1835429070657310946?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/1835429070657310946/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=1835429070657310946&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/1835429070657310946'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/1835429070657310946'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/09/todo-llega.html' title='Todo llega'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-8905013511105805428</id><published>2011-09-02T14:15:00.000+02:00</published><updated>2011-09-02T14:16:23.313+02:00</updated><title type='text'>Sátrapas y tiranos</title><content type='html'>Resulta complicado intentar mandaros esta columna y no empezar a echar esputos por la boca a costa del escenario político que tenemos. Del económico ni hablo, porque no tiene mucho sentido intentar explicar lo inexplicable; menos de intentar solucionarlo, cuando sería tan sencillo como coger las grandes fortunas y expropiarles el noventa y cinco por ciento de su riqueza, poniéndoles a currar en una cadena clasificadora de huevos. Veríamos entonces si hay para servicios públicos o no.&lt;br /&gt;Durante muchos años pensé que las democracias y los sistemas participativos habían sido creados para defendernos de los sátrapas y los tiranos, en un intento de que fueran los pueblos los que controlaban su propio destino. Se hablan de las revoluciones de cada país, tratando de liberarse del yugo de una pequeña minoría que acaparaba todas las riquezas mientras los demás vivían despojados de todo: de la comida lo primero, pero también de sus derechos y de la dignidad que una persona merece. No voy a negar lo evidente, y esto es que vivimos mejor hoy en día en una casa aislada de las inclemencias ambientales y pudiendo comer tres veces al día que en una de adobe sin calefacción y mirando al cielo para ver si llueve o no hiela. Sin embargo, en cuanto a que hayamos conseguido lo primero, creo que hemos errado bastante.&lt;br /&gt;Con respecto a los tiranos, de hecho, lo que hemos conseguido ha sido todo lo contrario; esto es: caer en sus redes a través de un sistema socioeconómico de consumo que ha conseguido hacerles cada vez más ricos, aumentando las diferencias con respecto a ellos. Esto les ha otorgado más poder aún de lo que nunca tuvieron, y les ha proporcionado oleadas de trabajadores serviciales, o zombis adiestrados, que necesitan de las migajas que les van soltando para poder seguir consumiendo de manera cada vez más compulsa, retroalimentando el sistema. Esto, en nuestro primer mundo; con respecto a los otros dos, el segundo se lo cargaron y en el tercero, suficiente tienen con comer.&lt;br /&gt;Con respecto a los sátrapas, se aliaron con los anteriores y se ofrecieron como imagen pública para controlar a las masas. Hoy en día tenemos una clase dirigente totalmente aislada de la ciudadanía, enfrentada con ella en lugar de estar a su servicio, que nos amenaza si tratamos de protestar reclamando nuestros derechos más elementales. Gente demasiado acostumbrada a estar donde está, a mandar y a tomar decisiones desde su torre de marfil, aislados de la vida real a través de sueldos desproporcionados, prebendas injustificables y herramientas de marketing para limpiar toda la capa de suciedad que dejan sus actos. Se convirtieron, a cambio de una cuota de poder, en la cabeza de lanza de los tiranos, en la barrera de contención entre los patricios y los plebeyos.&lt;br /&gt;Lo montaron bien entre los dos, intentando además que pareciera que no había compartimentos estancos y que se pudiera fluir de un grupo a otro. Sin embargo, la homogeneización que se da cuando te trasladas de uno a otro, exige que tu esencia cambie y dejes de pertenecer a un grupo para ser del otro. Esto se llamó desde un principio corrupción, únicamente penada cuando el caso es tan flagrante que podría desestabilizar la estructura del sistema.&lt;br /&gt;Así que perdonadme esta visión tan negativa, pero creo que vivimos en el gran teatro del mundo, y que la democracia entre comillas en la que vivimos sólo es un montaje que oculta la realidad. Y ésta es que siguen existiendo clases sociales contrapuestas, pero a una de ellas le han manipulado la conciencia de tal forma que se piensa que vive en los medios, cuando las diferencias entre los que más tienen y el resto no hace más que aumentar sucesivamente. La realidad es que hay una pertinaz y consciente cortina de humo ocultando los problemas reales que por supuesto existen, ocultos tras otros problemillas que no sabemos muy bien de donde salen. Ya no es una cuestión de izquierdas o derechas, que no fue otra cosa que otro maquillaje para esconderse elaborado sagazmente durante el pasado siglo.&lt;br /&gt;Lo siento, no quería decirlo de esta manera, pero el sistema en el que vivimos es mentira desde la cabeza hasta los pies. Tiene verdades a medias introducidas en su seno para evitar que la incoherencia que supondría lo contrario hiciera que esto colapsase. Han tenido muchos siglos para ir probando uno tras otro sistema y hemos llegado a éste, pero sigue siendo una construcción ilusoria para que nadie se mueva demasiado. Se quedaron con lo que valía para controlar a las masas, la religión mal entendida, por ejemplo, y después fueron añadiendo más detalles como la participación ciudadana en un sufragio que le da la sensación de participar en algo, o la sociedad de consumo que aporta una sensación de abundancia que no vale absolutamente para nada. Esto no quita que hayamos conseguido cosas buenas, os dejo que penséis sobre ellas, pero sólo serán partes aceptables de una mentira más grande y que, ojo, sólo sirve para esclavizarnos porque no existe la forma de cuestionar auténticamente al sistema. ¿O acaso no estáis pensando si este tío se habrá vuelto tarumba?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 2-09-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-8905013511105805428?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/8905013511105805428/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=8905013511105805428&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/8905013511105805428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/8905013511105805428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/09/satrapas-y-tiranos.html' title='Sátrapas y tiranos'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-7903032312844511</id><published>2011-08-25T13:58:00.000+02:00</published><updated>2011-08-25T13:59:05.602+02:00</updated><title type='text'>Recuerdos</title><content type='html'>Aquí estamos de nuevo, casi con la vuelta al cole, los deberes vacacionales hechos (comer bien, descansar mucho, desconectar…) y con ganas de dar qué pensar desde un punto de vista propio. Hoy, desde este foro, quiero hablar de los recuerdos.&lt;br /&gt;Según dicen los expertos, y también los ancianos, a medida que te vas haciendo mayor, cumpliendo años y perdiendo estatura, vas perdiendo también en algunos casos la retentiva de los sucesos próximos, o lo que se conoce como la memoria a corto plazo, conservándose aquellas imágenes vividas en la infancia. De ahí que haya quien aconseja que durante la vida adquieras experiencias interesantes para cuando sólo puedas vivir de ellas, perspectiva un tanto difusa cuando tienes treinta y uno, pero que imagino irá cobrando consistencia dentro de unos años. También el ser humano recuerda, tanto de manera consciente como de manera inconsciente. Puedo afirmar, sin lugar a dudas, que cuando me acerco a un enchufe me pongo en guardia antes de darme cuenta, fruto de un par de calambrazos que me lleve de niño por tocar donde no debía. Cosas de la subsistencia. De manera consciente también vamos adquiriendo conocimientos, conciencia y demás datos, algunos inservibles, como la biología de COU, y otros un poco más útiles, como las habilidades sociales.&lt;br /&gt;Sin embargo, con el tiempo, me he ido dando cuenta de que el tema de los recuerdos tiene bastante de caprichoso, e igualmente de selectivo. Así, rápidamente “olvidamos” lo que nos conviene, o si no, teñimos de colores extraños una realidad que en su momento fue muy distinta. De esta manera, a la chita callando, que no es hacer que la mona de Tarzán dejase de hacer ruidos, de lo que en un momento fue, hay quien hace algo que acaba siendo muy distinto. Vestimos de gala aquellos detalles pasados que nos interesa resaltar y condenamos a un ostracismo memorístico lo que no hace falta que nadie saque de la hemeroteca.&lt;br /&gt;Esto lo hemos visto hacer muy a menudo, pero el campo por excelencia es la política, y no queda mucho para que volvamos a ver a los políticos en su salsa: es decir, esa prostitución estadística de utilizar los datos según te convenga, las mentiras para convencer, la sonrisa perfectamente estudiada o el mitin electoral con aplausos “espontáneos”. Y es que el veinte de Noviembre volveremos a ver uno de los ejemplos más claros de la debacle social en la que estamos inmersos: las elecciones generales.&lt;br /&gt;Tendremos una cantidad ingente de medios de comunicación que representan esa derecha asquerosamente arcaica y casposa como sólo en España puede darse, materializados aquellos en esos nuevos canales de la TDT creados para manipular de manera más o menos vergonzosa, entremezclados con otras cadenas más asentadas, algo más sutiles y quizá por eso más peligrosos. Habrá ridículos intentos de la izquierda para parecer al mismo tiempo rumbosos cual cantante salsero y serios como dirigente de banca, ellos con menos medios porque la pasta está claro quien la maneja. Eso sí, todos ellos recordarán lo que les convenga y olvidarán lo que les venga en gana, y cuando alguien quiera hacerles recordar, ningunearán los datos, o sino al interlocutor.&lt;br /&gt;Por desgracia, la izquierda y la derecha en estos tiempos está entreverada como grasa en chuletón de Ávila, lo que hace que se nos olvide la constante histórica que es la lucha entre quien lo tiene todo y quiere más y los que tienen bastante poco y ya no saben cómo conseguir una vida más o menos decente. ¿Que las formas han cambiado, y los escenarios, y las personas? Claro que sí, pero la realidad sigue siendo ésta: unos poquitos que tienen casi todo, y el resto. Los primeros hoy en día han puesto en la diana el Estado del Bienestar y, una vez enterrado el cadáver, ocuparán los nichos de negocio que dejará el vergonzoso abandono de los poderes públicos; los segundos tratando de explicar que una sanidad pública y bien dotada, una educación asequible e igualitaria, una vivienda digna, etcétera, no son meros caprichos de unos desarrapados que no quieren currar, sino una reivindicación absolutamente legítima. Nada de discursos comunistas que no valen un ápice, sino la realidad de que no pasa nada porque haya ricos (es hasta lógico), siempre y cuando no haya pobres.&lt;br /&gt;La crisis que, en principio iba a ser una herramienta para poner fin a los desmanes de banqueros, mercados y demás entelequias, y conseguir de esa manera un mundo mejor, se ha convertido en la excusa perfecta para demoler pieza a pieza auténticos logros pasados, ganados con mucho esfuerzo y mucha sangre. El 20-N no solucionará nada, pero será un ejemplo más de que los recuerdos se volatilizan pasado cierto tiempo, de que aquí todo el mundo es apolítico pero luego pasa lo que pasa, y al día siguiente, éste que os escribe, que no puede olvidar otras ocasiones asquerosamente similares, volverá a tener la sensación de que alguien, no sé muy bien quién ni cómo, nos la ha vuelto a meter doblada. Gente que nos dice que este Estado del Bienestar no se sostiene al mismo tiempo que hace de la evasión fiscal su principal pasatiempo. Pero claro, es el problema de no recordar la historia de siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 25-08-2011&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-7903032312844511?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/7903032312844511/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=7903032312844511&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7903032312844511'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7903032312844511'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/08/recuerdos.html' title='Recuerdos'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-1245701831004274226</id><published>2011-07-21T12:33:00.001+02:00</published><updated>2011-07-21T12:33:52.383+02:00</updated><title type='text'>Mañanas de exquisita rutina</title><content type='html'>La hora de levantarse era las ocho de la mañana. Sonaba el despertador con insistencia y el chico soltaba un bostezo aleonado al tiempo que silenciaba la temible máquina enemiga. Observaba desde la atalaya de la almohada la incipiente claridad que se asomaba por debajo de la ventana en un pequeño rayo de luz irisada. A esas horas el mundo ya se ha puesto en marcha, las calles se encuentran sembradas de pequeños puntos humanos que acuden ágiles, algunos cabreados, a su puesto de trabajo. O a lo mejor ya se encuentran sentados en su mesa, recibiendo crípticos correos electrónicos, elaborando hojas Excel interminables, acudiendo a reuniones tediosas, recibiendo órdenes exasperantes… Para él no había jefe que le rebuscase la entrepierna para tocársela, y no porque fuese uno de esos valerosos autónomos; lo suyo era otra cosa bien distinta, con una incertidumbre diferente: la de tener casi treinta y no poder llenar media hoja del curriculum. Tenía que agarrarse del estómago y alzarse de la cama, ir hasta el lavabo para quitarse las legañas y el miedo, para desperezarse del sueño y evadirse hacia el único presente de un número de tema. Todo eso sin una conciencia ajena y en ocasiones bastante puñetera que quisiera hincarle la suela en el cuello, exigiendo pleitesía. Era el despertar del opositor.&lt;br /&gt;A las ocho y cuarto ya estaba sobre la mesa, dejado, tirado como una colilla, con sueño del de acabar de levantarse, del que se queda pegado en la cabeza durante más de media hora como una toalla mojada. Del que te cierra los ojos antes del primer párrafo y te somete a la tortura de una primera hora de amor no correspondido con el folio. En invierno buscando con los pies las zapatillas de estar por casa, sobre la alfombra que ella le compró para evitar que pasase frío en los pies, una alfombra de varios colores, algo alegre para que parezca que anima. En verano con un calor del carajo desde bien prontito, con el ventilador en la nuca, sintiendo los escalofríos, como amenazado por un francotirador certero.&lt;br /&gt;Eran ya dos años y pico de rutina diaria, de temblores en las entrañas cada vez que tenía que hacer el esfuerzo de no ver el abismo del fracaso en cada esquina, de alguna que otra discusión familiar cuando la angustia se volvía insoportable, de los arrebatos en que fantaseaba con la catarsis de arrojarlo todo por la ventana y respirar por fin una bocanada de descanso, de esfuerzos sobrehumanos para no ver en el rostro de los que quieres el mismo miedo que de vez en cuando se asoma a tus pupilas.&lt;br /&gt;A las nueve empezaba a escuchar los ruidos típicos de que su madre se levantaba. De manera casual, por supuesto, el tiempo que estuvo de baja. De forma rutinaria, a las nueve y cuarto, más o menos, solía llegar hasta la cocina y en pocos momentos se podía oler por toda la casa el ahora ya delicioso café solo que antes detestaba. Estaría comiendo su pieza de fruta de la mañana con su cuchara sopera, de las de la cocina, de aluminio opaco, mientras disolvía alguna medicina en un vaso grande de agua, de los de Duralex, de los de toda la vida. En el mismo vaso, un chorro no demasiado generoso de café amargo, sin azúcar, mezclado con abundante leche semidesnatada, girando el mejunje al contrario de las agujas del reloj para darle la homogeneidad correcta.&lt;br /&gt;El chico salía entonces de su habitación para desayunar, mientras veían un rato Los desayunos de la primera, con un par de tostadas con mantequilla, quizá, el café solo amargo, también sin azúcar, y el debate de sus ideas entreverado con las noticias y los comentarios de los tertulianos. No siempre de acuerdo, cada uno con sus ideas, compartiendo. Después, antes de las diez, vuelta a la postración ante el altar de los apuntes.&lt;br /&gt;Normalmente a las once y media o doce, aunque a veces antes, sonaba el teléfono. Sempiterno, preocupado, pendiente dentro de su propio concepto, siempre servil y siempre despistado al mismo tiempo, siempre dispuesto a algún comentario de chanza para alegrarle la rutinariamente aciaga mañana. Dispuesto a perdonar las salidas de tono provocadas por tensiones inevitables, dispuesto a no permitir que se deteriorase más de lo necesario, dispuesto a hacer lo que estuviera en su mano, y dispuesto a saber que a veces no se daba cuenta de cuál era lo debido. Siempre dispuesto aunque tuviera sus propios fantasmas acechando.&lt;br /&gt;Fueron mañanas de oposición, pocas, las que pudo pasar con su madre en casa, pero siempre llamaba cuando tenía que estar al pie del cañón, currando. Todas, o casi todas, las que su padre animaba desde el burladero como un buen apoderado, pendiente a la faena, presto al aplauso.&lt;br /&gt;Si no hubiese sido por ellos dos en concreto, ahora no estaría donde estoy; aunque el esfuerzo lo hiciera yo, los ánimos les dieron ellos. Sólo el que pasa por esto sabe dos cosas: el valor de los que te apoyan con sinceridad, y la catadura moral de los que se ensañan con los funcionarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 21-07-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-1245701831004274226?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/1245701831004274226/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=1245701831004274226&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/1245701831004274226'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/1245701831004274226'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/07/mananas-de-exquisita-rutina.html' title='Mañanas de exquisita rutina'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-5359524012548064982</id><published>2011-07-18T12:35:00.000+02:00</published><updated>2011-07-18T12:36:32.383+02:00</updated><title type='text'>La ambivalencia</title><content type='html'>Cada vez que miro la irisada constelación de características que esta sociedad porta, me doy cuenta de que la libertad que hemos conseguido nos ha llevado hacia una deriva de ambivalencia. Esta característica nos ha llevado de la mano hacia un mundo misterioso y en ocasiones con grandes peligros, al que muchas veces asistimos perplejos. Hace tiempo hablé sobre las falsas seguridades, esos pequeños soportes que nos ponemos en nuestra estructura mental para ir tirando, como quien dice, en una realidad que por muchos motivos, nos aterra.&lt;br /&gt;La mayoría diréis que esto es falso, que eso de que el mundo nos aterra no es cierto y que vivimos en una sociedad con suficientes ventajas como para no tener miedo. Pensad sin embargo, que uno de los cánceres de nuestra sociedad son las depresiones, las crisis de angustia y otras enfermedades de esa tipología, derivados de miedos inclasificables, misteriosos. De hecho, una de las características de esta sociedad occidental en que vivimos es una cierta prepotencia ciega hacia los inevitables obstáculos que nos van surgiendo en el camino que generan secuelas de las anteriores. Muy distinto esto de un reconocimiento consciente, pero con el suficiente entrenamiento como para, a pesar de saber que están ahí, poder enfocar nuestra atención en otro estímulo de los miles que recibimos al cabo del día. Si nos quitamos la venda de los ojos y nos damos cuenta de lo mucho que tenemos que perder, de lo mucho que nos pueden arrebatar, empezamos a sentir esa angustia de la que, en lugar de afrontar (perspectiva adulta y madura), huimos como conejillos asustados hacia distracciones inútiles. Hay quien incluso no puede superar esa angustia en toda su vida, ni huyendo ni aceptando el riesgo conocido con la suficiente entereza.&lt;br /&gt;Pero no va de esto este texto. La ambivalencia, y el miedo que conlleva, puede pasar de ser un ogro que observa desde el fondo de una cueva oscura, al que llamamos “incertidumbre”, a ser un pequeño duende gracioso vestido de color verde, conocido como “aventura”. Os lo aseguro. Esto cambia la perspectiva de una misma circunstancia y podemos contemplar el reverso de la moneda, el prisma que es la realidad en una cara distinta. Además, para cada rigidez que nos impide la correcta adaptación a nuestro entorno (una de las claves de nuestra felicidad), si tuviéramos, ya no la capacidad para cambiar de ideas, si no para verlas de una manera más amplia, incrustadas en una realidad más grande, podríamos ver esas cadenas que nos atan a conceptos que no nos dejan respirar.&lt;br /&gt;El mundo que vivimos es cada vez más cambiante, tenemos más posibilidades, muchas más que en otras épocas, a pesar de esta crisis económica que nos hace buscar seguridades que en realidad no vamos a conseguir (aunque quizá sí como construcción mental ilusoria). Estas posibilidades van cambiando día tras día y que dejan obsoleto lo que ayer parecía cierto, lo que demuestra por un lado que quizá ninguna de las dos cosas era verdad (o las dos lo eran, cada una en su plano temporal), y por otro, la distinta (ni menor ni mayor) importancia que tiene lo que ahora nos acontece.&lt;br /&gt;Me gusta la ambivalencia que permite cambiar conceptos oscuros por otros bellos, que nos deja ver que no hay tantas seguridades falsas, si no más posibilidades inciertas. Hoy en día aceptamos que los renglones no tienen por qué ser rectos: el raro no es que sea malo sino sólo diferente, el homosexual no quiere pervertirnos sino sólo vivir su vida como le plazca, lo importante para llegar a la espiritualidad no es el camino que emprendas sino intentar recorrerlo. Ayer, las miradas timoratas y las moralinas represoras nos mantenían reclusos en unos criterios sociales; hoy, podemos alzar la voz y decirle a aquél que quiere imponernos su modo de vida que preferimos otro, sin necesidad de partirnos los cuernos en una guerra civil. Me gusta poder elegir ir en contra de las normas preestablecidas, única y exclusivamente por el hecho de conocer qué es lo que hay más allá de esas fronteras, como hicieron los conquistadores en otras épocas. Acepto que haya quien quiera mantenerse en ideas conservadoras que den seguridad a su existencia, pero también respeto a quien se pasa de vueltas al otro lado. Me gusta este mundo, porque podemos salir un día de fiesta y que no nos llamen depravados y ligeros de moral, y al mismo tiempo me gusta porque puedo decir que eso no puede llenar a nadie, sólo llevarle de un evento a otro sin solución de continuidad, como un yonki sin su dosis. Lo sé porque lo he visto desde el burladero y también porque lo he vivido. El problema de la libertad no es que la haya, sino otras dos cuestiones: qué hacemos responsablemente con ella, y que hacemos con los que, en base a la primera cuestión, resoluble sólo por uno mismo, nos la quieran quitar. Me gusta este mundo porque a pesar de lo horrendo que tiene y que parece que va cada vez peor, al ser flexible también es mejor y puede serlo más, porque te encuentras con gente que vive mejor con esa libertad, con plenitud y de manera responsable, porque permite los sueños, y porque alguien tan aparentemente pesimista como yo puede sorprender un día y hablar de lo bello con esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 18-07-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-5359524012548064982?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/5359524012548064982/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=5359524012548064982&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/5359524012548064982'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/5359524012548064982'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/07/la-ambivalencia.html' title='La ambivalencia'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-6444776242305270642</id><published>2011-07-07T14:12:00.000+02:00</published><updated>2011-07-07T14:13:37.193+02:00</updated><title type='text'>Educación</title><content type='html'>A vueltas de nuevo con el tema. No me refiero a esa faceta familiar donde aprendemos a ser personas y que últimamente ciertos progenitores tienen un poco abandonada; más bien me refiero a lo de las escuelas, universidades y esos centros de sabiduría que se encuentran menos valorados un bacalao en el desierto.&lt;br /&gt;Nuevas encuestas, frescas, recién salidas de un examen basado en aspectos de ese conocido nuestro, el informe PISA, de la OCDE, para ver qué tal les va a los chavales y su educación en los países desarrollados. Como la mayoría de las veces, salimos revolcados, claro, y lo peor es que ya ni nos sorprende. Podemos medir la madurez, el nivel de conocimientos, de fracaso escolar… Da igual lo que sea, estamos a años-luz de los niveles en esos países a los que nos gustaría parecernos, aunque algún politicastro haga lecturas que se sujetan con alfileres. Y es que en esa labor educativa, todos son trampas en el camino, y parece que cada vez serán mayores, que ha llegado la palabra austeridad a nuestros dirigentes, y ahora la repiten como un niño pequeño, a la buena de dios, demostrando además que antes no tenían ni puta idea de lo que significaba.&lt;br /&gt;Ya hace tiempo que expliqué mi punto de vista al respecto de dónde había que gastar más cuando hablamos de presupuestos públicos, en este caso de las Comunidades Autónomas, que son las que tienen las competencias y por tanto la responsabilidad de alcanzar una cierta excelencia educativa y de gestionar los recursos económicos de una forma coherente. Por supuesto, estos dos aspectos están relacionados inevitablemente, y el que diga lo contrario miente como un bellaco. Los recortes que se han anunciado últimamente en este aspecto lo único que demuestran es que nuestras clases dirigentes sólo son capaces de ver la realidad a través del periscopio de sus submarinos intereses, demostrando por otro lado, la poca capacidad de miras que tienen. Ojo, quizá lo que pretenden es que no se vuelva a decir en este país que tenemos una juventud universitaria excelente, y así cuando llegue el paro de nuevo a sacudirnos en los riñones con el palo de la realidad ibérica, nos duela menos porque seamos más tontos.&lt;br /&gt;Quizá no sepamos bien quienes son los responsables de la crisis que vivimos, pero hay ciertos espectros sociales a los que podemos exculpar. De todos ellos, tenemos a los funcionarios (nos bajaron el sueldo con nocturnidad y alevosía), los pensionistas (claro, no curran los cabrones, y viven del cuento, así que a congelarles la pensión ridícula que cobran), los asalariados medios de empresas privadas (especie en peligro de extinción, pero sin organización como Greenpeace que se parta los cuernos por ellos)… Quizá algún grupo más, pero desde luego, por encima de todos nosotros, los niños y adolescentes. Ahora van esos dirigentes de la ridiculez extrema y les dicen que van a joderles más el futuro reduciendo el gasto que la sociedad va a hacer con ellos. Puedo ver a alguno de ellos, yendo a una clase de primaria a explicar a su futuro electorado, con pomposas palabras y cámara de algún medio afín, el motivo por el que, de manera responsable y en pro del beneficio colectivo, han de apañárselas con menos medios (los ya existentes en muchos casos eran vergonzosos) y apretarse el cinturón de su desarrollo educativo. El país se lo agradecerá, seguro, con empleos mal remunerados en el mejor de los casos, en sectores de escaso contenido tecnológico (más empleados eficientes del ladrillo para sus amigos constructores), siempre y cuando no tengan la inmensa fortuna de poder hacer colas interminables en las filas del paro donde conseguirán amigos de todas las edades con los que poder departir sobre las cuestiones importantes de la vida: ¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos?, ¿a dónde vamos?; cuestiones por otra parte que, en las encuestas que ellos manejan, demuestran que es lo que más interesa a los parados.&lt;br /&gt;Me parto por la mitad (porque no me queda otra) cuando alcaldes y presidentes autonómicos se tiran el moco siguiendo la corriente imperante, contradiciendo y dejando en evidencia a su yo pasado que gastaba despilfarrando el dinero que no era suyo. Hacen no-se-qué movida extraña y desacreditan su pasada gestión, y aquí no ha pasado nada para sus votantes, que les jalean en campañas electorales que no dejan de ser un montaje, como una película para retrasados mentales (o gente que piensa poco, por no faltar al respeto a los auténticos retrasados mentales). Ahora, porque es lo que corresponde, cogen la educación pública (los que pueden pagarse la privada no tienen estos problemas), ya bastante mal parada gracias a sus manejos bochornosos, y la despojan de recursos; mientras, sus votantes hacen la ola, alucinando en colores cual drogata acidulado ante los fuegos de artificio de una canción rumbosa y una sonrisa de vendedor de biblias a domicilio. Y así uno tras otro, caerán los demás servicios públicos mientras sus amiguetes se frotan las manos ante los beneficios que estos sectores desprotegidos les proporcionarán, los cuales serán redirigidos a ciertos “paraísos”, capitalidades de los piratas de la modernidad con su patente de corso incluida, consiguiendo que el fraude fiscal de nuestro país nos haga más Norte de África que Sur de Europa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 7-7-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-6444776242305270642?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/6444776242305270642/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=6444776242305270642&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6444776242305270642'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6444776242305270642'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/07/educacion.html' title='Educación'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-6662897830879175816</id><published>2011-06-29T13:34:00.001+02:00</published><updated>2011-06-29T13:34:46.391+02:00</updated><title type='text'>Dogmas</title><content type='html'>Andaba yo a la gresca esta mañana, soliviantado por un sistema de aire acondicionado aquí, en el MICINN, más ausente que la empatía en el Congreso, cargando la saca de la baba lobuna, cuando me encontré nuevamente entre medias de la prensa digital esa frase tan bien construida de que la banca privada es más eficiente que la pública. Lo que no sé es qué opinarán de esto los trabajadores de Lehman Brothers, a los que todavía recuerdo sacando aquellos cargamentos de cajas de sus despachos, o el resto de currantes de más de trescientos bancos (sí, sí, trescientos bancos) que han quebrado en EEUU desde el comienzo de la crisis.&lt;br /&gt;El tema griego está revolviéndoles el desayuno a más de uno en las altas esferas, pero tienen que estar teniendo auténticas pesadillas ante el incremento de la deuda estadounidense también. ¿Ideas comunistas? Tampoco es eso, pero no demonicemos los conceptos porque papá Stalin y sus acólitos se llevasen por delante a todo el Imperio Ruso con una mal entendida economía social. Era una dictadura, y eso no ha funcionado nunca en todas las intentonas que se han acometido; de hecho, suelen desarrollarse bastante mal, y acabar peor.&lt;br /&gt;Las dictaduras se caracterizan por un hecho en concreto: una realidad impuesta inamovible e incuestionable, fabricada por el poder imperante que se ha de defender a capa y espada con todo tipo de instrumentos legitimados mediante cualquier vía por ese mismo poder. Mientras me dedicaba a buscarle una caracterización a esa palabra que tanto nos disgusta a la mayoría, me he dado cuenta de una cosa. Hoy en día tenemos una situación ECONÓMICA perfectamente encuadrable en esa definición. En primer lugar, levante la mano el primero que sepa cuántas proposiciones alternativas se escuchan en los medios oficiales para hacer frente a la situación en la que nos hallamos. Pero alternativas de verdad, ojo. De ésta, nos damos cuenta de que hay una realidad económica impuesta inamovible e incuestionable. Pero claro, esta economía es parte de nuestra vida, parte de la sociedad, y como tal, contribuye (y de qué manera) a elaborar las estructuras mentales de los que participamos en ella. Así que quizá no está tan parcelado como algunos quisieran.&lt;br /&gt;Esta realidad se ha de defender a capa y espada. ¿Que no? ¿Todavía hay quien es capaz de negar la influencia de los grupos de presión en todos los conflictos abiertos a lo largo del mundo? Más aún, ¿todavía hay alguien capaz de negar que son estos mismos los que en lugar de llamarlo por su nombre, guerra, lo llaman conflictos armados, como si acaso fuese otra cosa algo más delicada y suave, y daños colaterales a los millones de muertos que provocan? Por cualquier medio, pero no sólo en África. Son los responsables del adoctrinamiento consumista. ¿Sólo es economía? Preguntadle a los psicólogos cuantas personas hoy en día sufren depresiones derivadas de una sociedad de abundancia material y pobreza interna.&lt;br /&gt;Creemos que vivimos en una sociedad que es la leche de moderna, despreciando otras de otros lugares por atrasados y otras de otros tiempos por viejas, y no nos damos cuenta que todas lo fueron antes que la nuestra. Hablamos de libertades, derechos, obligaciones, pero todo son cortinas de humo para tapar un hecho muy simple: seguimos jugando al mismo juego de hace siglos, pero con ciertas diferencias. Es cierto que ahora el político de turno no puede exigir el cumplimiento del derecho de pernada, pero siempre puede dar por donde amargan los pepinos. Hablamos de libertad de expresión, pero los medios cada vez están más secuestrados por los grandes emporios empresariales. Hablamos de libertad de elección, pero somos esclavos de vicios promovidos por los grandes intereses económicos. Aceptamos que cada cual tiene su verdad, pero en lo importante nos tragamos cualquier dogma. Líderes que aprovechan su tribuna para soliviantar y mentir, mentiras que sus foros particulares se tragan y que después repiten envueltas en odios sin informarse de si son ciertas. Por favor, antes de cacarear sobre si hay muchos funcionarios, sobre la deuda pública, sobre el tamaño del sector público, sobre la comparativa público-privada, sobre datos estadísticos y económicos, informaos un poco y no dejéis que os desinformen todos aquellos con intereses en hacerlo, esos de los que hablaba antes.&lt;br /&gt;Dogmas promovidos por los poderosos. Quien haya leído el Quijote sabe que de la clase dirigente ya hablaba Cervantes, y la ponía cual pañal de tierno infante. Estructuras materiales y mentales creadas por los poderosos para ocultar su afán por enriquecerse, para que no veamos su mentira. Lo triste es que antes no podíamos hacer nada porque al que se movía lo tullían de por vida; ahora, nos han agilipollado de tal manera que, como tullidos mentales, nos creemos la mierda de sistema en la que vivimos y nos parece que es la hostia. Antes entendieron algo de todo esto; hoy en día somos más listos y nos dejamos sodomizar, estudios de marketing mediante. Por eso es tan importante alzar la voz y apretar los dientes, para a ver si en lugar de seguir chupándola, les descubrimos la vergüenza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 29-06-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-6662897830879175816?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/6662897830879175816/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=6662897830879175816&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6662897830879175816'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6662897830879175816'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/06/dogmas.html' title='Dogmas'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-8661384797568868994</id><published>2011-06-21T13:27:00.000+02:00</published><updated>2011-06-21T13:28:26.008+02:00</updated><title type='text'>Manoseando</title><content type='html'>¿Os habéis parado alguna vez a mirar la cantidad de gente que tiene su columna digital en el ciberespacio? Una ingente cantidad de personas, cada una con una idea para su título, que parezca rimbombante y, ala, a escribir sus opiniones. No voy a entrar en la temática de cada uno de ellos, pues supongo que habrá de toda clase y condición. Como ya sabéis, yo soy uno de ellos, que me uní a la marea de escritores de medio pelo justo en la cresta de la ola, cuando más difícil era que alguien te leyera, y aquí sigo.&lt;br /&gt;Es complicado esto de elegir la columna. Puedes moverte por las distintas páginas, diarios digitales, plataformas multimedia y demás familia, para ir seleccionando las que te puedan interesar. Según donde te metas, hallarás peña dándole estopa al Gobierno, haciéndole la cama al PP o cualquier batiburrillo de opinión sobre por qué la abuela fuma y qué tipo de planta. Además, todos tendemos a hablar sobre las noticias más candentes, como si tuviéramos una lucecita que nos hiciera comprender de una manera casi mística el meollo del asunto. Una manera mucho más acertada y didáctica que todos los demás millones de columnistas que vierten sus opiniones en la red. Con la de temática que tenemos hoy en día…&lt;br /&gt;En todo caso, viene bien que haya donde elegir, para así poder darnos el plato de gusto y leernos aquellos textos que sean de nuestra cuerda. Si eres de izquierdas, te metes en Público y te lees las poesías de Sabina, o los comentarios de Iñaki Gabilondo en El País. Si eres de derechas, puedes elegir entre toda la variedad de espacios que hay conformados gracias a grupos mediáticos como MediaGroup, con su visión conservadora, o incluso la Gaceta de Intereconomía si lo que te interesa es escuchar sólo lo que quieres oír y te da igual el rigor informativo (con todo respeto a quien lo hace).&lt;br /&gt;Las noticias, a fin de cuentas, acaban tan manoseadas que parecen una bandeja de pastelillos en una clase de Infantil. Hay manoseadores graciosos, otros políticamente correctos y después columnistas como Sostres, que ha conseguido crear un grupo unipersonal al que no me atrevo a definir por no gastar epítetos, pero se los merece todos. Ante tanto manoseo, a la hora de ponerte a escribir, te ves en la tesitura de la elección: te buscas un tema distinto, algo que no interese a nadie tanto por temática como por tiempo, o dejas de leer a los demás columnistas. Ésta última no merece la pena, porque hay gente por ahí que escribe muy bien, o si no, que aporta datos sumamente interesantes. Lo del tema distinto lo he utilizado varias veces, como hablar de elecciones un año antes de que ocurran, cuando la crónica política y sus contendientes se inclinan por el despelleje edulcorado y eufemístico (si mantuvieran el ritmo de insultos y descréditos de las elecciones a más de uno le acabaría afectando). Luego, puedes hacer como la semana pasada, soltar un rollo en plan naturista y contar cosas que luego a la hora de la verdad, pocos hacemos. Pero que da chulo, eso sí.&lt;br /&gt;Por lo tanto, llegados a este punto, ¿de qué hablo? Siempre he deseado que mis textos los leyese mucha gente. Bueno, primero y por encima de todo, que me gustasen a mí, y si esto no se cumple, los borro; pero si puedo llegar a mucha gente, pues mejor. Si así fuera, podría lograr que ciertos grupos me escuchasen, y así al menos poder tener acceso a, si no hacerles cambiar de opinión, hacerme digno de ser portavoz de otros muchos. Podría llegar y decirle al señor Banquero, al señor Político y al señor Mano-sobre-Mano-con-más-Pasta-que-Peso (vulgo: ricacho que vive de las rentas y cuyas riquezas no revierten a la sociedad de ninguna manera) que me tienen hasta las orejas de decir que hace falta que a mí me suban la edad de jubilación, me bajen el sueldo, me recorten derechos y servicios públicos, que el paro es culpa de las indemnizaciones que hay por despido, por la falta de flexibilidad interna y por el absentismo laboral. Claro, eso me lo dice un tío que vive debajo de un puente y hasta le daría el gusto de discutir sobre ello; sin embargo, cuando el que pretende hacerlo tiene un salario anual superior a las cinco cifras (en euros), o bien lleva una empresa que desvía sus beneficios a paraísos fiscales para no pagar impuestos que reviertan en la sociedad, o bien lo que quiere es mantener un status quo basado en que su abuelo ganó pasta en el mercado negro de alimentos durante la guerra civil, pues lo único que me sale son barbaridades y algo de hiel contenida. Y desde luego, no hacerle ni caso.&lt;br /&gt;Bueno, esto lo habrán dicho ya por activa y por pasiva, y de mil formas distintas en columnas de periódicos (salvo los controlados por los grupos anteriores, que me llamarían antisistema ideológico, reaccionario, o cosas parecidas), en páginas web y demás foros. Lo que demuestra una cosa y es que el pueblo llano está más o menos de acuerdo en que lo que quiere es un curro digno y que no le toquen los cojones. Una vez que todos tengamos lo básico (y en ese básico podemos incluir muchas cosas) nos podemos poner a discutir sobre el derecho a tener más pasta unos que otros y llevar un ritmo de vida superior, sobre si lo llamamos matrimonio homosexual o unión legal entre desviados sexuales, sobre si la Iglesia ha de tener o no la casillita en el modelo 100 o sobre si el único país donde los genocidios quedan impunes es España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 21-06-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-8661384797568868994?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/8661384797568868994/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=8661384797568868994&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/8661384797568868994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/8661384797568868994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/06/manoseando.html' title='Manoseando'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-5413989340719944110</id><published>2011-06-17T13:17:00.000+02:00</published><updated>2011-06-17T13:18:02.146+02:00</updated><title type='text'>Rincones</title><content type='html'>La primavera se iba apoderando del Campo Grande poco a poco, con sus retoños verdes y sus cimbreantes marrones, con los andares sinuosos de las aves acuáticas y los gritos de orgullo de los pavos reales. Sentado en un banco de la plazoletilla de la Fuente de la Fama, sentía el frescor del agua cantarina golpeando en arrítmicos compases contra el fino espejo del estanque. A su alrededor, familias enteras, con sus niños, paseaban, los más pequeños corrían, gritaban, festejando la llegada del buen tiempo, el misterioso pacto de descanso del invierno, el agradecido retornar del verano, la suave caricia del aire primaveral…&lt;br /&gt;Entrecruzadas las piernas, con los ojos entrecerrados, se permitió ser por un instante un mero espectador de la vida que se abría a su alrededor, que se desperezaba como un infante, estirando los brazos, y se desarrollaba imparable en un continuo devenir de introducciones, nudos y desenlaces, multitud de historias anónimas de corta duración la mayoría. Un periodo de tiempo similar a un suspiro, ingrávido, que desaparece y se mezcla entre medias del resto. La sensación de que todo funciona como una rueda perfectamente engrasada.&lt;br /&gt;Se confabuló con las ondulantes hojas del árbol que le cubría para olvidarse de dónde venía y a dónde marchaba, y sólo se quedó observando a sus aliados en aquella tarea. Reposando en el aspecto más literal de la palabra, como si pudiera ir diluyéndose en el viento, entre los listones del banco, cayendo gota a gota como la cera de una vela hacia el suelo, filtrándose entre la arena, volviendo a la realidad a la que realmente pertenecemos. Sobre él, de testigo, un límpido cielo azul, como si un torrente de agua nívea se hubiese desbordado de su curso montañoso y se hubiese vertido por la cúpula celeste. Un par de ardillas corretearon por una rama, produciendo un leve quejido en la madera, en dirección a ningún lugar, o quizá a todos, en búsqueda desesperada de algo desconocido. O quizá simplemente hacia algo a lo que hincar el diente.&lt;br /&gt;Con la permisividad de una conciencia perdida, el tiempo dejó de afectar con sus corsés de tedio y aburrimiento, y la expresividad luminosa de un lugar desconocido rejuveneció los avejentados bordes de una estructura humana siempre dispuesta a derrumbarse. Allí, en mitad de un pequeño cubículo de aislamiento eterno, cobraron sentido los pequeños detalles normalmente obviados o aceptados como normales y se difuminaron muchas de las cargas consideradas esenciales. Con un leve suspiro, soltó a la atmósfera toda aquella servidumbre y se quedó durante unos instantes que podrían haber sido toda una vida (posiblemente incluso lo fuera, con su nacimiento y muerte) consigo mismo, sin necesidad de otra cosa y sin la necedad de ningún planteamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os preguntaréis que a qué viene este texto tan distinto de otros. Pretendo con él hacer un inciso, un freno, una cavilación suave y distinta. Siempre intentando hablar de temas de actualidad, y más en un momento como éste, con multitud de focos en los que fijarse, acaba siendo repetitivo y a veces casi absurdo. Toda la información que queráis ya la tenemos en la prensa, que nos asalta en cada esquina del trayecto al curro, en las páginas de Internet, en telediarios… Aquél que quiera sumergirse en la amalgama de puntos de vista, opiniones, noticias más o menos sesgadas, tiene donde elegir. Puede incluso ponerse algún canal de esos que pueblan ahora la TDT que sea de su corte y que le rellenen las orejas de la basura que sea de su inclinación ideología. Uno de esos canales orgullosos de su mediatización y partidismo, asesinos del significado de la libertad de prensa en pro de una mal entendida libertad de expresión.&lt;br /&gt;Hoy no quiero hacerme mala sangre. He llegado al Ministerio leyendo un libro llamado “Reacciona”, segunda parte del que escribiese Stéphane Hessel, conocido como “¡Indignaos!”, y claro, me he dado cuenta de que no tengo mucho que decir que no se haya dicho ya, así que de nuevo, como en otras ocasiones, os recomiendo que leáis, que leáis mucho, y en particular éstos que os digo.&lt;br /&gt;Y mientras tanto, escribo este texto, y digo cosas de las que sí que sé. Os propongo menos basura alrededor y más descanso del verdadero. No de ese del final del día, de ese de estar hasta los mismos cojones y no querer saber nada del mundo. Un descanso de esos que sirven para además de descansar propiamente, hacernos un poco más felices. ¿Quién no se ha dado alguna vez una vuelta por algún parque, ya sea en ese Campo Grande del que hablo en mi texto, o en cualquier otro como el Retiro, o en el que os venga en gana? Uno de esos rincones donde sólo estamos, y donde somos.&lt;br /&gt;Toda esta rebeldía que hoy en día está en boga y que es tan necesaria ha de canalizarse, además de la manera en la que tan bien lo están haciendo estos Indignados, de una manera más íntima y personal, para poder limpiarnos de toda la cochambre con que, durante demasiado tiempo, nos hemos dejado contaminar, hasta el punto de considerar beneficioso todo aquello que es perjudicial para el Ser, para nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 17-06-2011 &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-5413989340719944110?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/5413989340719944110/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=5413989340719944110&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/5413989340719944110'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/5413989340719944110'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/06/rincones.html' title='Rincones'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-6529912989187947522</id><published>2011-06-09T13:08:00.000+02:00</published><updated>2011-06-09T13:09:07.912+02:00</updated><title type='text'>La culpa culpita</title><content type='html'>La ventaja que tiene esta columna es que puedo hablar de lo que a mí me de la gana. No tengo ningún jefe que me marque una línea editorial o que me diga que no critique al colectivo de los camarones gaditanos porque son nuestro principal lector. Así que me despacho a gusto, y luego contesto correos con puntualizaciones. Amén.&lt;br /&gt;Algunos de vosotros tenéis niños, y estaréis preocupados por la cantidad de excrementos mediáticos que nos rodean. A ese respecto, hace un par de días, escuchando ese maravilloso invento que es la radio, al que le debo un texto que en cualquier momento se cobrará, comentaron una iniciativa que habían puesto sobre la palestra en cierto país europeo, norteño, de esos que de vez en cuando se dejan caer por nuestras playas a ingerir enormes cantidades de alcohol y paella. Estos iluminados, rubios y de tez rojiza, pretendían establecer nuevas normas al respecto de todo ese tsunami de información que se abalanza sobre los más jóvenes, a modo de anuncios, teleseries de adolescentes reales como la vida misma, videos musicales al alcance de todos los públicos que rayan la pornografía… Querían, por poner un ejemplo, quitar carteles provocativos cercanos a escuelas, o legislar cual habría de ser la moral de los medios de comunicación y sus contenidos.&lt;br /&gt;Queda claro que tuve que hacer un gran esfuerzo por no romperme la crisma a carcajadas al escuchar la noticia, alucinando como si de un mal viraje de LSD se tratara. Y ahora comprenderéis el porqué. Esto es como la madre pija divina de la muerte que pierde los huesecillos de anoréxica y estúpida que está, gastándose mil quinientos euros mensuales en trapitos y demás soplapolleces, pero quiere que su hija sea una especie de Dalai Lama, con su mundito interior, pequeñito y coqueto, bien conjuntado, pero libre de consumismos excesivos, de frivolidades occidentales y, sobre todo, de sexo ambivalente. Ella no se priva de ver estereotipos adolescentes que la ponen brutísima, todos ellos encorsetados en guiones que harían avergonzarse a cualquier madame de burdel parisino, todos superfashion, viviendo la vida loca en el instituto, enrollándose entre ellos y con los profesores, sufriendo crisis de identidad dignas de cualquier prisionero de Auschwitz-Birkenau porque su madre no entiende que su felicidad dependerá de que su pantalón color verde vómito conjunte con su pulsera de hueso de rata almizclera. Eso sí, su hija ha de estar libre de todo contagio y ser mucho más estupendamente humana que esos personajes que a ella, por otro lado, le parecen lo más divertido y exitoso del mundo. No sé si lo pilláis. Bueno, vosotros sí, pero la pija divina de la muerte estará pensando si me estoy metiendo con ella, con la serie o con su hija, o si simplemente la estoy metiendo fichas. Es lógico que a una madre esos cuerpos adolescentes le provoquen auténticas fiebres africanas, pero su hija ha de entender que eso está mal aunque esté bien, y cribar perfectamente todo ese conflicto con su adulta mente de diez años inmersa en una incipiente oleada de hormonas dispuestas a convertir su existencia en una franja de Gaza cualquiera.&lt;br /&gt;Por eso, y no por otra cosa, es por lo que ha de intervenir la sociedad. Porque la madre es incapaz de poner solución a la disyuntiva de una existencia desaforada de estímulos de dudosa catadura moral o dejarse de chorradas y aprender a comportarse como una persona mayor; pero su hija tiene que quedar al margen. Para ello, se le ha ocurrido hacer responsable a la humanidad en su conjunto, pero a nadie en concreto (a ella misma ni de coña, vamos), de semejante despropósito y que las soluciones se le ocurran a otro. Claro, tiene su lógica (retorcida), porque ella ha de permanecer eternamente joven, dedicada a la gran cantidad de ofertas de ocio con que la sociedad (maligna representación del diablo en La Tierra) la tienta continuamente. Ella ya está condenada y sentenciada, pero su hija (a la que ansía parecerse con esas minifaldas de zorrón poligonero) ha de quedar impoluta.&lt;br /&gt;Y también hay moda de verano para él, por supuesto. Amelindrado y enrosaecido en sus formas y sus maneras, envía tal cantidad de mensajes contradictorios entre sus ganas de ser estricto y al mismo tiempo amigo en lugar de padre que las interferencias modulares en la sesera de su progenie hace que las circunvoluciones cerebrales se alisen y cortocircuiten, y al final no saben qué viento les da. Ajenos de todo tipo de disciplina y modelo a seguir, elegirán antes al conde Lequio, que al menos tiene pasta y se cepilla tías chachis, que a esa burla esperpéntica que le sacude cien euros semanales para que no frunza demasiado el ceño y amenace con no quererle.&lt;br /&gt;La culpa fue del Cha-Cha-Cha, lo dijo Gabinete Caligari, o quizá la tenga ZP, o Pepiño Blanco. Quizá esté escondida detrás del plató de Salvame Delux y por eso hay tanta gente observando la pantalla, buscándola. La culpa culpita de que el niño con doce ya quiera mandanga con la vecina es del cartel donde salía una chavala mordiendo una cereza, cual vulgar meretriz, que a su padre le llamaba más la atención que su propio hijo. La culpa es de la sociedad, ese supraente que está ahí y nadie sabe quién es, así que lo solucione ella. Por fín, los progenitores podrán descansar tranquilos y seguir siendo más adolescentes (e irresponsables) que sus hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 9-06-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-6529912989187947522?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/6529912989187947522/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=6529912989187947522&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6529912989187947522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6529912989187947522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/06/la-culpa-culpita.html' title='La culpa culpita'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-3063953781762128983</id><published>2011-06-09T12:05:00.000+02:00</published><updated>2011-06-09T12:06:24.814+02:00</updated><title type='text'>Entre dos tierras</title><content type='html'>Llevo enfrascado en este texto cosa de cinco días y seis borradores (inédito para el que os escribe), entre dos tierras, tratando de darle un empaque de contenido interesante, que pueda aportar algo a la crispada escena política que se ha planteado en estas últimas semanas, y al mismo tiempo no perder mi estilo propio y característico, algo literario: no quiero ponerme a hacer enumeraciones o cosas parecidas ni que esto parezca el telediario de las tres.&lt;br /&gt;Las soluciones a plantear que concibo hacen referencia a esos problemas estructurales de los que he hablado ya en más de una ocasión en mis textos. Hacen referencia a esas cuestiones en las que los partidos con capacidad de gobierno se tendría que sentar en una mesa y hasta que no se pusieran de acuerdo no levantarse, por pura exigencia de la ciudadanía. No tiene nada que ver con si Paco se casa con Manolo, si Jeni se ha quedado preñada de Borja y quiere lo de “nosotras parimos, nosotras decidimos”, o si Arturo quiere saber donde le descerrajaron un tiro en la cabeza a su padre hace sesenta años un comando de falangistas. Ahí entran las ideologías, los discursos pomposos o los cerrojos mentales cerriles.&lt;br /&gt;España es un país con una idiosincrasia particular, uno de los países occidentales con una mayor mezcolanza de razas, ideas, religiones… Es mucho más fácil poner de acuerdo a cinco millones de finlandeses que a cuarenta siete millones de españoles, cada uno de su región, de su ascendencia y con particular borreguismo. No somos del todo europeos, y, sorpresa, tenemos bastante de país mediterráneo, que incluye, como alguno sabrá, todo el Norte de África, independientemente de que nos guste. Me veo más representado en un marroquí dispuesto a partirse los piños con un vecino, queriendo descansar al mediodía y buscándole la picaresca al tema que con la estructurada vida teutona. Y así os veo a la mayoría, esto ni es un defecto mío, ni lo veo como defecto tampoco. Otra cosa es la prepotente visión de nosotros mismos cuando miramos por encima del hombro al inmigrante del Sur, cosa en la que sí que nos parecemos a los alemanes cuando vienen a prepararla en Ibiza (pues está al Sur de Alemania).&lt;br /&gt;Pero lo dicho, es complicado. Sin embargo, eso no puede desviarnos de la necesidad de establecer ciertos cimientos en nuestro país. No hablo de cimientos ideológicos (abstractos) que nos unan: para eso ya tenemos una Constitución con su Exposición de Motivos y su Capítulo preliminar, que nadie se ha leído (nadie entre comillas, claro), pero que es muy fácil de intuir. No hablo de eso. Hablo de cimientos reales, tangibles, de esas cosas que miras, las ves y puedes construir sobre ellas. Por supuesto, han de ser tres o cuatro cosas, no demasiadas, pero que deben estar por encima de las paredes y tejados que serían esas diferencias sobre las que luego habría que tratar y ver qué prefiere la Mayoría. Y hablo de Mayoría, no de una mayoría extorsionada por minorías egoístas y pendencieras, esas de sonrisa fácil y desdeñosa que nos tratan como si fuéramos niños gilipollas que no entendemos nada, ni pretendemos. Entiendo muy bien ciertos latrocinios que veo a mi alrededor, amparados por una Ley Electoral General de cachondeo. Ese sería uno de los puntos a solucionar, probablemente el primero de todos, para evitar esos chantajes y amenazas que nos traen de cabeza.&lt;br /&gt;Una vez que nos hubiésemos quitado de en medio a esa gente que me quiere imponer como he de usar los patronímicos de mi amada lengua castellana en mi propio territorio (podríamos mandarles al Senado), hablemos de los otros puntos fundamentales. A mi modo de ver, el sistema nacional de educación, el Estado del Bienestar (del que mucha gente habla pero no sabe concretar) y la estructura económica del Estado (legislación fiscal y legislación laboral).&lt;br /&gt;La educación en una nación es como el comer, y punto. No hablo de una estructura rígida e inamovible (que es lo que ahora sufrimos, entre otras), sino todo lo contrario: flexible y adaptándose lo más rápido posible a un mundo que no da tregua; potente y donde los chavales salieran con tres lecciones bien aprendidas: un nivel de conocimientos lo más extenso posible, una cultura general para formarse como personas (no es lo mismo que lo anterior) y una conciencia social y humana (no las bestezuelas despreocupadas que se promueven hoy en día).&lt;br /&gt;Sobre el Estado del Bienestar, después de su propia evolución histórica (que la tiene, y tiene su sentido, buscarlo en la wiki, por ejemplo), se empezó a pensar qué aspectos que se debían garantizar a todas las personas en unos niveles aceptables, y se llegó más o menos a cierto consenso que todos nos podemos imaginar: la educación, la sanidad y la vivienda. Dejar esto en manos privadas, legitimas por otro lado y que tienen sus propios objetivos, puede suponer que un cinco o un diez por cierto de personas se mueran por falta de médicos competentes, vivan en la calle o sean unos analfabetos sin posibilidades vitales. A mí me parece que esto es más importante que un ratio de beneficios o un yate en Puerto Banús.&lt;br /&gt;Lo de la estructura económica es para poder sostener lo anterior con cierta estabilidad en el tiempo, para que la iniciativa privada sepa lo que hay, poder diversificar el tejido productivo, dirigirlo hacia sectores de alta productividad, que pueda absorber la mayoría de personas dispuestas a currar y establecer una Administración Pública de verdad, no ésta de corralitos, dehesas y haciendas privadas… No voy a entrar en cómo ha de ser, porque no me considero un experto (a estos tampoco les hacen mucho caso), pero considero que al menos ha de reunir las características de sencillo, justo (por el tema tributario, sobre todo) y que se vea que es eficaz. No es admisible que en cuanto la economía tosa, toda nuestra estructura se vaya al garete tanto en tejido productivo como en peña mano sobre mano en el paro.&lt;br /&gt;No he querido entrar en utopías de quitar las Comunidades Autónomas, que los políticos no roben, que los banqueros paguen la movida que han provocado, que el empresariado sea más humanitario (en general, que también les hay buenos)… Esto es lo que demanda realmente la Mayoría, al margen de ideologías es aceptable y es lo exigible, y por eso, hasta que no lo vea, seguiré propugnando que no se vote a esos vendedores de humo que nos tienen, unos más y otros menos, hasta el mismo nacimiento de las piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 30-05-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-3063953781762128983?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/3063953781762128983/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=3063953781762128983&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/3063953781762128983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/3063953781762128983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/06/entre-dos-tierras.html' title='Entre dos tierras'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-919281265352019800</id><published>2011-05-25T09:26:00.000+02:00</published><updated>2011-05-25T09:27:22.140+02:00</updated><title type='text'>Elecciones</title><content type='html'>Pues nada, hoy es veintitrés de mayo (lo recibiréis algún día después), lunes, bruma vespertina, la taquilla de cine dominada por “Piratas del Caribe”, y la quinta de The Fast and the Furious, y toda una sorpresa con Woody Allen arriba del todo. Ah, claro, y ya por fin conocemos el desenlace de la nueva telecomedia compartida por todas las cadenas y medios informativos de “El Show de las Elecciones Municipales y Autonómicas”.&lt;br /&gt;Notaréis rápidamente el sarcasmo, claro. Las mentes más resabidillas y malpensadas andarán barruntando que ya estoy con mis ideas, y algo rebotado porque haya ganado la derecha más rácana y falsa de toda Europa. Por supuesto, es cierto, porque cuando miras a los liberales europeos, les ves como con otra gracia. Tocan otros resortes, no la fibra de la zona más inguinal, como estos de aquí. Qué decir de los sociatas, con una velocidad de crucero que hace que se despeñen una tras otra vez sin solución de discontinuidad en una evidente falta de ideas. Porque además, a mí ya me daba igual quien ganase (como en el resto de convocatorias electorales desde que ejerzo mi derecho al voto) ya que no hay nadie que defienda una economía como la que yo quiero. La que veo da asco, y punto. Lo curioso del tema es que no le gusta a nadie, pero ahí siguen los mismos, repartiéndose el cazo a dos manos.&lt;br /&gt;Porque ahí siguen. Sí que es cierto que han tenido un retroceso electoral los más grandes (aunque el de la rosa es más bien caída a una sima abisal), pero sigue habiendo trece coma ocho millones de personas que no sé muy bien a qué juegan, todos ellos responsables de lo que está ocurriendo en este patio de vecinos. Trece coma ocho millones, teniendo en cuenta una participación de sesenta y seis por ciento (redondo) de los treinta y cinco millones cuatrocientos mil votantes, según datos del INE, nos salen las siguientes cifras: veintitrés millones cuatrocientos mil votantes, de los que el cincuenta y ocho por ciento han votado a la gaviota carroñera y a la flor de los entierros. Eso es lo que me duele, sinceramente.&lt;br /&gt;Las elecciones, sean las que sean, son pendulares, este año unos, al otro año otros, mangoneo va, mangoneo viene… Lo chungo del tema es que esas cifras, con el espectáculo que nos brindan cada día tras día, sigan siendo tan altas. El partido del Gobierno, ya sea municipal, autonómico o nacional, con un despendole público digno de cualquier película porno cutre de los años sesenta. El partido de la oposición encelado cual morlaco en hacer caer desde lo más alto al contrario, a sabiendas de que dará igual las barbaridades que diga o haga: lo que le hará ganar unas elecciones será lo enguarrado que quede el contrario. Pero me sangra la ulcera estomacal cuando todo el mundo se amorra al grifo de que son unos mierdas y unos ladrones, y al final les votan el cincuenta y ocho por cierto de personas. ¿A QUÉ JUEGA LA CIUDADANIA?&lt;br /&gt;¿Desengañado? No sé si es la palabra. No desde el punto de vista público, porque en la era de la información que vivimos, sabemos de primera mano que hay otras opciones que se plantean en otros países y que funcionan mejor que el nuestro. Lo que hace que encima se me quede cara de gilipollas. La ignorancia de pensar que en todos los países ocurre lo mismo, por lo menos haría algo más soportable el tema. ¿Qué hacemos, por tanto, con tanta impavidez ciudadana?&lt;br /&gt;Los problemas de este país son estructurales, es decir, vienen de mucho más tiempo atrás que el señor de las cejas. Cuando salen a relucir con la crueldad de hoy en día, con casi un veintiuno por ciento de paro, y el juvenil rozando el cuarenta y cinco por ciento, pone de manifiesto esta terrible verdad. Pero seguimos con los votos de castigo al Gobierno de turno. Sin entender cosas como el estado descentralizado: la responsabilidad de que el tema esté chungo en Castilla y León, gobernado por el PP, es del señor ZP. ¿Y cuando estaba Aznar y aún así la gente se tenía que largar a Madrid porque en mi tierra no había curro? Problemas estructurales, decía, que ninguno de estos señores tan elegantes (no diré palabras más gruesas, porque luego me dicen cosas, pero las tengo a miles) han solucionado nunca. Es más, nos han multiplicado por diecisiete los problemas que genera la política y no han aportado gran cosa. ¿Os creéis que alguno de ellos va a solucionar la papeleta de un hijo/marido/padre/(sus femeninos, ya sabéis)/etcétera en el paro? En la mejor situación de todas (de nuevo os remito al INE) no hemos bajado del siete por ciento de paro. ¿Quién ha hecho algo? ¿Por qué les votan? Problemas estructurales tontos, que todo hijo de vecino sabe cuales son, pero que a ellos les quedan demasiado lejos: la distancia de un despacho oficial a la vida real de la calle. Esto es lo que me duele, esta ignorancia; y de momento, soy español y amante de mi tierra (imagino el jerol de más de uno de vosotros), pero nos la están metiendo doblada desde hace tantos años que ya ni lo sentimos. Os dije que no hablaría de política hasta después de las elecciones. Pero no es más fácil ver y tener que narrar la estupidez que me rodea. De las ideas, mucho ojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 25-05-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-919281265352019800?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/919281265352019800/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=919281265352019800&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/919281265352019800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/919281265352019800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/05/elecciones.html' title='Elecciones'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-8937796416952840732</id><published>2011-05-18T13:39:00.001+02:00</published><updated>2011-05-18T13:39:51.366+02:00</updated><title type='text'>Cabreándome</title><content type='html'>Aviso para navegantes, que hoy vengo bastante cabreadillo y con el cuchillo bajo la camisa. Hay ciertas cosas que sobrepasan los límites de la desvergüenza y la canallada más bajuna y os aseguro que hoy me lo cobro, fijo. Si había cosas que tenía claras, se confirman y caen por su propio peso, como el granizo más gordo, y amenaza con romperme la luna del tranvía que conduzco, llevándome por delante formas, léxico y hasta acidez estomacal.&lt;br /&gt;En el último texto, si recordáis, titulado “Soluciones”, comentaba la necesidad de no sólo ser crítico con la situación social aborregada y conformista, sino que había que impulsar de una forma u otra actuaciones que, aunque luego no valgan para mucho, al menos nos dejasen el culo a salvo de las hienas acusadoras y malintencionadas, y sobre todo, la conciencia tranquila de no haber asistido como torete desde el redil mientras nos van poniendo uno por uno los clavos del ataúd. La insoportable dejadez de un amplio espectro de la sociedad por parte de una clase dirigente instalada en su torre de marfil, con una miopía que resulta insoportable para cualquier persona cuerda (no todas lo son), es vomitiva: hablamos de todos los que cobran una mierda de sueldo, o simplemente no lo cobran y están en el paro, o simplemente es que no tienen donde caerse muerto, o su futuro está más mancillado que una adolescente de Tailandia. Es decir, hablamos de unos tres millones de personas en paro real, más todos los mileuristas, más la mayoría de universitarios… Si queréis sigo.&lt;br /&gt;Hace falta cojones (no me corto) para hablar de la juventud, de los problemas de esta sociedad y otras movidas desde una tribuna, asesorado por sus directores de campaña, con discursos cada vez más cutres (cualquiera de nosotros lo podría hacer mejor, os lo aseguro), y con los riñones perfectamente cubiertos. Sabiendo como sabemos todos que luego van a chupársela al señor capitalista para perpetuarse en un grupo social al margen de toda realidad evidente, evitándole al primero el trauma de la vergüenza social por hacernos caer en una crisis como la que estamos viviendo. Es más, para que semejantes hijos de puta no se remuevan mucho en el sofá, les evitar pagar el precio de jugarse en la bolsa nuestro dinero con rescates bancarios que pagamos una vez más nosotros. Tan simple como eso: les damos su dinero, lo pierden y tenemos que poner más dinero para que no se muevan de su sitio. Para ello nos desposeen de los servicios públicos y se los entregan a las manos privadas (a los mismos de antes) porque, es evidente en la situación en la que estamos, ellos sí que saben llevar las cosas bien. Y mucho ojo, el dinero que nos falta, no se ha perdido, está en algún sitio, escondido, en cajas fuertes de color plateado con contraseñas encriptadas y complejos sistemas de escaneo de retina y huella dactilar para que esté a salvo. A ver de qué, en estás épocas de crisis, el dinero que tienen algunos se ve incrementado, y el de otros desciende. Ya sabéis en qué grupo estáis, ¿no?&lt;br /&gt;Viene este cabreo por lo de Democracia Real Ya (buscarlo en Internet los que no sepáis de qué hablo). La juventud cabreada sale a la calle para que esos señores con traje y pinta de mafiosos se enteren de que no nos gustan, que sabemos que nos están tomando el pelo, que estamos hasta el arco del triunfo de ver como se hinchan los riñones mientras nos piden esfuerzos y nos privatizan los servicios públicos. Todo un orgullo, me quito el sombrero.&lt;br /&gt;Pero claro, les ha faltado tiempo para empezar con sus gilipolleces electorales, que sólo me hacen sentir una inmensa oleada de ganas de darles una inmensa oleada de tortazos. A unos y a otros. El señor Jauregui, con su imagen de niño bien e iluminado, diciendo que eso no vale para nada y que los políticos son necesarios. Totalmente de acuerdo en la premisa, pero que ellos se vayan y lleguen otros con lo necesario para cuidar al pueblo que les otorga el poder que ellos creen que es suyo. El señor Pons, grandísimo orador e hijo de meretrices de las que frecuentan los polígonos, nos viene con que son gente de extrema izquierda y peña antisistema. No existen mayúsculas suficientemente grandes para expresarle a este señor mi disconformidad: mire usted, que ya han dicho que pasan de sus memeces, que no tienen color político, que es que están hasta la gorra de verles el careto mientras sus secuaces nos roban. Y por supuesto que son antisistema, porque está claro que el sistema que ustedes están soportando es una mierda y no vale para que una gran cantidad de gente pueda vivir con un mínimo de dignidad. Y no me vengan con demagogias baratas de los que cobran el paro y trabajan, de los que curran tres meses y cobran doce, y otras ideas peregrinas y bastardas; ahora estamos hablando de otras historias mucho más truculentas, porque con lo que han robado sus amiguetes solucionábamos todos los problemas, y todavía nos sobraría para poder irnos de vacaciones pagadas al caribe.&lt;br /&gt;Eso sí, dentro de cuatro días, los colegios electorales volverán a llenarse de peña dispuesta a votar a unos o a otros sin importarles nada de lo anterior. Ya sabéis: ocho millones y pico para cada uno, de caída. En lugar de expresar su opinión, y que les den por saco a esos mierdas, expresarán su miedo y votarán al menos malo, para evitar o a esos rojos de mierda o esos fachas de los cojones. Eso es lo que me da más pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 18-05-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-8937796416952840732?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/8937796416952840732/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=8937796416952840732&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/8937796416952840732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/8937796416952840732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/05/cabreandome.html' title='Cabreándome'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-6292556377594043627</id><published>2011-05-10T13:07:00.001+02:00</published><updated>2011-05-10T13:07:48.185+02:00</updated><title type='text'>Comienzos</title><content type='html'>Hace un tiempo, ya unos meses, uno de vosotros (o vosotras, para ser políticamente asqueroso), me mandó un correo al respecto de un extremo sumamente interesante, y al mismo tiempo de gran relevancia. Uno de los comentarios que más me hacéis es que os gusta cuando meto cera de lo lindo y reparto estopa literaria a diestro y siniestro. A mí también me causa una catarsis emocional sublime, en el aspecto más literal de la palabra. Si bien no creo que el señor Botín y sus secuaces vayan a tener acceso a estos textos, al igual que esa panda de irrespetabilísimos señores que ahora andan a la gresca con sus mítines y sus zarandajas, también es cierto que eso me da la oportunidad de poder decirles lo que me plazca. Y os puedo asegurar que es mucho más placentero que mirar con cara de vaca tejana (gracias por la metáfora, Reverte) la tele durante seis o siete horas al día.&lt;br /&gt;Pero claro, éste es un camino de una sola dirección. Una vez que te da por mirar a ver qué ocurre ahí fuera, y por un casual lo ves, ya no vale darse la vuelta y hacer como que no estuviera. Es como lo de los rencores, que puedes liberarte de ellos, pero lo que no puedes es borrar de la memoria el dedo que te introdujeron por el ojo. A lo que me refiero con esto, y es de lo que me hablaba esa persona que os comentaba antes, es que además de ciscarme en la madre que parió a esos canallas, y acordarme de sus muertos más frescos, habría que intentar hacer una lectura positiva de ello, aportando posibles soluciones. Si no para enviarles al mar con un peso de cemento en los pies, si para ir consiguiendo cambiar nuestro pequeño mundo particular. Quizá de esa forma, como en la película de “Cadena de favores” podamos ir mejorando un poco el ambiente enrarecido en el que nos movemos.&lt;br /&gt;Hoy me he leído un librillo pequeño que os recomiendo a todos, sin excepciones, pero especialmente dirigido a los jóvenes (su propio autor así lo ha hecho, no es que me lo invente yo), titulado “Indignaos”, de Stephane Hessel, un tío del que pocos habrán oído hablar antes, pero que fue, entre otras cosas, uno de los doce hombres sin piedad que redactaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Ya por eso no merecería la pena ser leído, porque al parecer hay poca gente que le haga caso, pero como a mí me van las utopías, ahí os dejó esto.&lt;br /&gt;Ahora en serio, no basta como hacemos todos con criticar lo que vemos y no proponer nada. Más aún, es todo un esperpéntico descalabro andar criticando el sistema social en el que vivimos y participar en él “porque no se puede hacer nada”. Asistimos impasibles ante ciertos desmanes sociales con la misma actitud que un niño de dos años delante de un teletabi (un programa para niños que da bastante asco) y encima no decimos nada. Vemos con absoluto asombro cómo han barrido las dictaduras occidentales personalistas para imponernos otra dictadura que es la del capital. Peligrosa porque te permite vivir al margen de ella, pero si lo haces eres un tío muy raro, un marginado y además bastante gilipollas. Peligrosa porque está basada en la obtención de un placer inmediato que cercena por completo uno de los aspectos en los que se basa la satisfacción, que es el esfuerzo personal por conseguir algo. Entre otras cosas, peligrosa porque nos trata de subnormales, quitándonos toda herramienta para resistir a ella y luego nos envilece, cuando ya no hay quien pueda aguantar.&lt;br /&gt;Esto hace que ciertas mentiras campen a sus anchas sin que nadie las cuestione. Actualmente estamos inmersos en una crisis económica provocada por empresas sin escrúpulos, y en todas las soluciones propuestas de una cierta relevancia no hay ni una sola que les haga pagar a éstas las consecuencias sin salpicar demasiado al resto. El sector privado, ineficaz para mantener un equilibrio de rentas, o simplemente un equilibrio, nos vende que es el más justo y eficiente mientras sus directivos se forran por hacer las cosas mal y por echar a la calle a millones de personas.&lt;br /&gt;Pero esto va de que hay que buscar soluciones. Hoy no traigo ninguna clara, lo siento. Ardo en deseos de poder ofrecer una dirección que no sería única, pero que sería posible, y distinta de la que los tiburones nos ofrecen. Sin embargo, sí que os diré que al menos no entreguemos el alma, como quien dice. Quizá no conozca el camino en sí, pero puedo atisbar el comienzo, y éste pasa por no asistir indiferente a las tragedias y tener un pensamiento crítico de lo que hay a nuestro alrededor. No voy a inventar nada, os lo aseguro, y mucho de lo que escribo lo han dicho otros antes que yo; sólo aporto mi particular manera de pintarlo. El mensaje es el mismo, y la intención igual; el resultado unos lo consiguen y otros no, y éste es remover las entrañas del lector para que de una manera u otra trate de encontrar el pequeño granito de arena que pueda aportar. Aunque sólo fuese no caer en la trampa que el enemigo nos tiende. Porque, lo creáis o no, el enemigo sigue ahí fuera, está acechando, nos observa. No es una película de terror ni éste es el discurso paranoide de un amante de la conspiración. Ahí fuera hay gente que quiere quedarse con todo sin el menor escrúpulo y con una gran carcajada, y permanecer impasibles sólo nos hará espectadores de la debacle. Y después víctimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 9-05-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-6292556377594043627?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/6292556377594043627/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=6292556377594043627&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6292556377594043627'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6292556377594043627'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/05/comienzos.html' title='Comienzos'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-7170743087142422282</id><published>2011-04-06T13:59:00.000+02:00</published><updated>2011-04-06T14:00:10.079+02:00</updated><title type='text'>Casualmente causal</title><content type='html'>¿Sabéis esta imagen del toro bravo que se encuentra en el redil, a punto de salir al ruedo, con un sujeto del que no se su nombre técnico, dándole puntadas para que salga de mala hostia, más bravo si cabe? Así estoy yo, aguantando el arreón con voluntad férrea, tratando de no decir nada del tema de la política y las elecciones que se nos vienen encima. Intentando no mojarme, por no encharcarme en el lodo entre otros motivos, y con una duda trágica en mi conciencia. No sé si hablar de ello antes de que se celebren, con el resultado aún desconocido (aunque se pueda adivinar con facilidad) para que nadie me acuse de oportunista o algo parecido; o hacerlo al principio, antes de que salgan los toreros al ruedo a dar el paseillo y recibir el baño de multitudes previo a la debacle humana, moral y pública que son los mítines electorales, y alguien me acuse de estar haciendo campaña electoral a favor de alguna de esas ratas. De primeras os diré que por supuesto iré a votar. Creo firmemente que, en una sociedad avanzada, los derechos fundamentales y libertades públicas, como es el sufragio universal, conllevan más una obligación que un derecho real. Por un sencillo motivo, y es la de hostias, cuchilladas, fusilamientos o bombazos que se llevaron los que lucharon por ella, al margen de la dignidad humana machacada cada vez que alzaban la voz. La cuestión es ver de qué manera puedo conjugar esto con mostrar dos extremos: el primero de ellos es, aunque no valga para nada, que se sepa que la política actual me da una mezcla de asco y vergüenza ajena que raya lo paranormal. Que cada vez que sale en la tele esa covacha infame en que se han convertido Las Cortes Generales me suba una arcada a la garganta, me va a acabar provocando algún problema. El segundo aspecto es no caer en esa basura dialéctica que es el bipartidismo, es decir, eso de estás conmigo o estás contra mí, que tan bien se nos da en España (y a la vaca tejana apellidada Bush). Es como en el fútbol, que hay que ser del Barcelona o del Madrid. Y cuando dices que eres del equipo de tu pueblo, siempre hay algún gilipollas que te mira con cara de indulgencia equina y mirada de disculpa obispal. Me sale la gracia torera cuando el entrenador del Tottenham llora diciendo que claro, cómo van a pelear en un partido de tú a tú con el Madrid, que tiene los jugadores que tiene. Se lo digo fácil, señor Redknapp: dejen de pagar al fisco de su país trescientos millones de euros, euro arriba o abajo, y así podrán dedicarlos a fichar incluso a la madre que le parió. Claro, que a lo mejor en los países de verdad eso está mal visto. Pero lo de hoy iba de otra cosa. Del mismo modo que cuando sale el barbas en algún foro de esos de mirar a la peña con cara de pena, o su acólita madrileña, esa gran señora de andar por casa que provoca mi diarrea bucal, se me saltan las lágrimas, cuando se trata alguno de la otra banda de forajidos, me pasa algo parecido. Pero claro, con una diferencia, y es que dentro del ideario económico y social me encuentro algo más cerca de unos que de otros. En la teoría. Sí, ya sé que la economía está como está, que el ZP se lo ha cargado todo y esas tonterías simplistas válidas para el que se las quiera tragar. Da la casualidad, que se acerca mucho a la palabra causalidad, de que en época de crisis, da igual el Gobierno que se encuentre en el poder: le llueven palos como estacas de encina centenaria. Si no, mirad a ver qué ha pasado en Alemania y a la señora que les dirige en las últimas elecciones. Y ésta, con sus ideas económicas, está más cerca de la derecha que de la izquierda. Es decir, da la casualidad de que la causalidad indica que con crisis, no importa ideología: al Gobierno se le zurra y punto, sea quien sea. Esto nos lleva a que, o bien tienen la culpa todos, y da igual la ideología, o no la tiene nadie, y da igual quien nos gobierna. Pero claro, como estoy en contra de ser o del Barça o del Madrid, aquí me pasa lo mismo: hay tanto de uno como de otro. No es qué de igual, porque entonces debates como la ley del aborto, la del matrimonio homosexual o la de la memoria histórica no habrían levantado tanto revuelo. Pero en temas importantes, es decir, lo de tener que comer todos los días, necesitar una casa donde meterse para dormir y algún otro, creo que las cosas se acaban difuminando mucho, y que al final hay un señor Botín, un señor Ortega y algún otro que mandará más que ellos que controla el cotarro y que no quiere que se le revuelva el corral. De todas formas, hace tiempo dije que lo más importante en estas cosas es el acervo cultural. Mientras aquí en España esté bien visto defraudar a Hacienda, las cosas se muevan a base de enchufes con el beneplácito implícito de todos, envidiemos al rico que no da un palo al agua y toda esa sarta de iniquidades humanas, naturales por un lado, pero que machacan a un pueblo, seguiremos igual. Y mientras PP y PSOE tengan una base de votos de ocho millones y pico hagan lo que hagan y digan lo que digan, emporcando la escena pública hasta límites insospechados para cualquier señor feudal, tendremos casi veinte millones de responsables borregos entre nosotros. Eso sin contar a los avaros y codiciosos que cambian de principios según les llegue el viento. Y todo este veneno, sin llegar a las elecciones. Imaginaos dentro de un mes. &lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 6-04-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-7170743087142422282?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/7170743087142422282/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=7170743087142422282&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7170743087142422282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7170743087142422282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/04/casualmente-causal.html' title='Casualmente causal'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-3297826352487028499</id><published>2011-04-06T13:58:00.000+02:00</published><updated>2011-04-06T13:59:35.052+02:00</updated><title type='text'>Comparaciones 2011</title><content type='html'>Aquí estamos de nuevo, una semana más. La actualidad ha venido estos días realmente cargada de cuestiones de esas que me hacen recapacitar, y que no viene mal de vez en cuando sacar a colación. Estas semanas suelen ser raras, porque lo complicado no es encontrar un tema interesante, sino elegir cuál de ellos pasar por el editor de texto, y además hacerlo de una manera medianamente novedosa, de manera que aporte una visión diferente a la que se puede leer en otros medios. Podría ponerme a hablar nuevamente de Gadaffi y su patio de juegos, de la fiesta de luces y colores que tienen en Fukushima, del caso Faisán… Hay un poco de todo, pero lo más sangrante es lo de la liga esa de fútbol, que quieren quitar el partido en abierto para solucionar las deudas que llevan acumulando desde los años ochenta. Hace falta echarle valor para hacer argumentos de ese calibre moral, sólo al alcance de gentuza de la peor calaña; es decir, presidentes de fútbol, de grandes empresas y otras alimañas del desierto. Pero no van por ahí los tiros, no me da la gana entrar en el círculo mediático global. Hoy va de comparaciones. O más bien de no hacerlas. No voy a hacer comparaciones fáciles de esas de que en Occidente no tenemos problemas reales (porque les tenemos, muchos y que machacan a mucha gente), que los problemas reales son los millones de niños que desaparecen (uso esta palabra de manera literal, y no metafórica) en el tercer mundo por el hambre. La simplicidad es demasiado fácil, pero caer en el simplismo no me apetece lo más mínimo, y argumentarlo es demasiado cansado para el momento en el que estamos. Además, hay cosas que son incomparables, creo yo. Me viene la cuestión de la radio, esa maravilla olvidada y vilipendiada, marginada cual pobre en La moraleja, donde intervino ayer mismo un hombre contando las miserias que ocurren en África. Supongo que después de lo que explicó, al presentador se le hizo bastante complicado seguir con el programa por otros derroteros. Historias tales como la mortandad por inanición en Sierra Leona, los niños soldados de Uganda, el SIDA en Sudáfrica y otras más light como los bancos de pesca de sus costas esquilmadas por los europeos que previamente habían arrasado las suyas, con las consecuencias de dejar en el paro a tanta peña que aquí nos daría vértigo (y eso que tenemos un paro del veinte por ciento, que por otro lado, no se cree nadie). Pues eso, no hago comparaciones fáciles, porque son cosas que no se pueden comparar. Como si el señor Florentino y otros bucaneros no tuvieran problemas porque se ha destapado la tomadura de pelo a todos los españoles (incluidos los madridistas, a los que sólo me une una parada de metro por la que paso todos los días) de mantener una deuda con Hacienda que permitiría reducir ese déficit fiscal del que tanto cacarean en Europa. Cada uno tiene sus problemas a su escala, y dependiendo de la cifra que se utilice, pues son más o menos importantes. Si comparamos los millones de euros que dejan de ingresar los clubes de fútbol por el dichoso partido en abierto con el dinero que deja de cobrar un pescador de Namibia por la explotación pesquera de barcos del primer mundo, es obvio que por cuantía es mucho más importante lo del fútbol. Las comparaciones son odiosas, desde luego, y no quiero hacerlas. Además, si las hago, a ver cómo cargo luego con insultar a una madre que se deja pegar por su hijo de cuatro años; luego me tendría que comparar yo mismo con algún desalmado que insulta a las mujeres. Claro, es muy complicado criar a un niño en este mundo nuestro y no se me ocurriría hacer demagogia con lo complicado que tiene que ser en Sierra Leona. Allí las cosas son más simples, más simpáticas incluso, y mucho menos agobiantes. Allí las necesidades de los niños son claras: tienen que comer, y punto. Sin embargo, en España tenemos que comprarles la consola a los cinco, el ordenador a los ocho, el móvil a los diez, y a los catorce hacer caso omiso de lo que hacen para evitarles traumas de marginación por no dejarles hacer botellón con sus esbirros y dejar un parque como si hubieran pasado unos mercenarios libios. Además, ¿qué saben en esos lugares, o en otros como Asia, de lo complicada que es la vida política en Europa, sobre todo en este país de arcabuceros y corsarios dirigidos por expertos sátrapas (segunda acepción del diccionario)? Allí lo tienen mucho más fácil, saben que hay cosas que se hacen y otras que no se hacen, y nunca dudan a qué partido votar. Aquí lo tenemos complicado, entre la P de unos y la P de los otros, se nos confunden sus discursos (en el fondo, exactos entre sí), todos tienen historias dantescas y no son de fiar. Eso sí que es complicado, no lo de los norcoreanos, que no tienen ni que andar pensando a quién votar. Hoy sí, hoy me he vuelto loco. Hoy estaba cansado de recibir felicitaciones en plan de “¡qué bien les das caña, Alberto!” por cosas que realmente sólo valen para llenar telediarios. Esto va, porque si, por un casual se os ocurre hacer comparaciones, fijaos en los tiempos (medida objetiva) que dedicamos en prensa, noticiarios y otros medios de poder como las tertulias de los bares a unas cosas y a otras de las que os he hablado, y a ver qué os hace pensar. Sólo por si acaso se os ocurre confrontarlo. &lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 31-03-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-3297826352487028499?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/3297826352487028499/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=3297826352487028499&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/3297826352487028499'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/3297826352487028499'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/04/comparaciones-2011.html' title='Comparaciones 2011'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-7452795500370322938</id><published>2011-03-22T14:11:00.000+01:00</published><updated>2011-03-22T14:12:15.968+01:00</updated><title type='text'>Volatilidad</title><content type='html'>No ha concluido todavía, pero da igual, y de hecho, así lo prefiero, porque hay sucesos que se juzgan por el final y esto una equivocación palmaria. Hay sucesos que se han de juzgar en caliente, porque luego en frío se te olvida lo que has sentido durante esos momentos, esos días o el tiempo que sea. No vale hacer valoraciones con cifras y a posteriori, hay que tener muy claro el miedo que supuso, el asco, el movimiento de entrañas que, al ritmo de La macarena, se sacudieron dentro del cuerpo, descontroladas. No hablo de que los afectados se venguen, hablo de que el olvido que conlleva el paso de tiempo es demasiado cruel como para obviarlo.&lt;br /&gt;            Hablo de las barbaridades de los últimos días, de Japón y de Libia, de los dos centros de atención mediática mundial que nos tienen a todos bastante inquietos. De los hechos ocurridos no diré nada. Lo único que necesitáis es entrar en algún periódico digital, o compraros alguno de los de kiosko y papel, y os ponéis al día en un momento. La cuestión que me preocupa en este caso es qué quedará de todo esto. Qué recordaremos de Libia cuando la guerra acabe, Gadaffi se largue (pienso que acabará así, o al menos lo espero) y el país tenga que seguir adelante y en qué condiciones. Los demócratas se darán palmaditas en la espalda felicitándose por el éxito de la misión, por haber conseguido otro baluarte de democracia con el que hacer demagogia en sus respectivos foros y cacarear lo luchadores por la libertad que son. Eso sí, de todas las víctimas previas a su intervención no quedará nada (daños colaterales les llamarán), esas víctimas que asistían atónitas a las discusiones fatuas del Consejo de Seguridad, a las reuniones bis a bis de los países europeos (para no ser el que más pierda), antes de caer ante las bombas de uno de tantos dictadores africanos. Porque dictadores gobernando en África hay casi uno por país, peores que este último, y muchos más esperando a ver si pueden pillar algo; pero esos no importan porque están lejos, son negros, pobres y no tienen capacidad de llamar la atención.&lt;br /&gt;            Pero esto iba de Libia y de qué ocurrirá cuando la peña occidental se largue, con el milagro de la democracia impuesto por las armas que ellos mismos vendieron, y sólo queden madres llorando los cadáveres de sus hijos. La comunidad internacional ha demostrado una vez más que lo suyo son los discursos, como cuando Solana salía en la tele durante la guerra de Yugoslavia diciéndoles a gente como Milosevic o Karadzic que se portasen bien mientras aquellos se pasaban por la piedra a todos los que no les gustaba su forma de respirar. Al final intervinieron, pero el daño estaba hecho, y era irreparable.&lt;br /&gt;            En Japón no ha sido un tío como Gadaffi, ha sido un terremoto y una secuencia de olas de lo más inoportunas, de las que no monta ni el mejor surfero del mundo. Aquí no puedo echarle la culpa a nadie, pero ha dejado patente el riesgo del tema nuclear. A mí, y supongo que a la mayoría, me da igual el aspecto técnico. Es más barata y económica, eso está claro. La cuestión es si queremos pagar el precio de correr el riesgo de que, por un casual, a la naturaleza le ocurra dar un bostezo y las barras de plutonio doscientos treinta y ocho, o de uranio doscientos treinta y cinco se queden al aire, cual nudista en la playa, y lancen toda su cochinadita a la atmósfera, al suelo, al agua y a la madre que parió el invento. Porque, mucho ojo, la naturaleza bosteza donde le da la gana, no sólo en Japón. Como referencia, si queréis, buscad en Internet los terremotos de Nueva Madrid de mil ochocientos once, en mitad de Estados Unidos, sin una sola falla próxima. ¿Cuál es el riesgo asumible? Esa es la pregunta, y el riesgo de una catástrofe nuclear ya quedó patente en el ochenta y seis en Ucrania, pero no ha sido el único.&lt;br /&gt;            ¿Por qué de todo esto? Porque las “realidades” y creencias se caen a cachos en cuanto la auténtica realidad se pone a andar. Podemos elaborar ideas, teorías o lo que queráis, pero es la práctica lo que al final cuenta, y lo demás son pasatiempos. Machaca oír en los medios de comunicación conceptos como Comunidad Internacional, Consejo de Seguridad Nuclear u Organismo Internacional de Energía Atómica para que luego a la hora de la verdad se demuestre que no hacen nada más que defender lo suyo (lo suyo, que no es lo nuestro, ojito) o que son entelequias creadas en base a algo que no debería existir. Se caen los mitos, las verdades absolutas y se cuestiona la realidad impuesta, pero sólo durante unos días o semanas. Luego todo se queda en humo. Como con lo de la crisis y la reinvención de los mercados, la corruptela política o la crisis de ideas en el mundo jolivudiano: todo son palabras ampulosas cuando se cae la casa, pero cuando corre el tiempo y nos quedamos solos, hacemos como que no ha sucedido nada. ¿Qué eso no es cierto? Vale, dentro de poco hablaremos de las elecciones municipales. A ver cuánta gente de esa que se dice desengañada en tema político al final acude a votar a los mismos bastardos de siempre, argumentando aquella gilipollez del voto útil (para el bipartidismo y el nacionalismo barato, añadiría). Y es que la memoria es tan volátil…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 22-03-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-7452795500370322938?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/7452795500370322938/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=7452795500370322938&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7452795500370322938'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7452795500370322938'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/03/volatilidad.html' title='Volatilidad'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-5180057866028501615</id><published>2011-03-17T10:15:00.001+01:00</published><updated>2011-03-17T10:16:46.127+01:00</updated><title type='text'>Absolutismo II (puntualizaciones que creía innecesarias)</title><content type='html'>Lo primero de todo, es disculparme. Me veo en esta sagrada obligación de conciencia por escribir dos textos seguidos, lo que supondrá que mi primo David me llame pesado la próxima vez que nos veamos, y daros la coña con esta pertinaz insistencia. Sin más preámbulos, entro al tema, complicado por la necesidad de condensar en tan poco texto demasiadas ideas.&lt;br /&gt;            Creía que había quedado claro hacía ya mucho tiempo una máxima que rige mi vida y mis escritos: respeto al ser humano por encima de todo, a las personas como tales y a sus derechos. Lo mantendré siempre. Uno de esos derechos es a opinar, creer y decir lo que consideren oportuno. Por supuesto, dentro de esas creencias, está la fe católica, en la que participáis muchos de vosotros, a los que respeto y defiendo vuestro derecho de creer lo que os venga en gana. Otra cosa muy distinta es que yo crea lo mismo, pero del mismo modo que defiendo vuestro derecho a una creencia, exijo el mío a no creerla. Y del mismo modo que podéis exponer vuestras razones, yo expongo las mías. Esto vale tanto para la religiosidad como para la orientación política, sexual o la que queráis poner en este posible largo etcétera.&lt;br /&gt;            Sin embargo, el hecho de que respete a las personas, no implica la imposibilidad de hacer una crítica a sus ideas y desde luego a sus actos, y del mismo modo que puedo criticar el nazismo, lo hago con la doctrina que toqué ayer. Y si la iglesia católica, como organización, me parece censurable, la censuro. De hecho, por estar en el campo de las creencias más profundas no admito la excusa de estar compuesta por hombres, cuando esos hombres han cometido las tropelías que ha cometido esta agrupación, extraordinarias en muchos casos. Pero no voy a entrar en esos temas, ni a desmontar su doctrina: cada cual puede documentarse lo que quiera, o no documentarse y aceptar lo que otros han establecido previamente, en uso a los derechos a los que antes he hecho referencia y con todo mi irrenunciable respeto.&lt;br /&gt;            ¿Por qué contra la iglesia? Porque choca frontalmente con la máxima de la que he hablado al principio: respeto al ser humano por encima de todo. Para la iglesia lo más importante es su doctrina en base a la creencia de que es la palabra de Dios viva; sin embargo, si eliminamos esa premisa, en uso de nuestro derecho a creer lo que nos plazca, ¿qué nos queda? Nada. Y por lo tanto nada que justifique los siguientes hechos fehacientemente comprobados, de menor a mayor deliberadamente colocados: monopolio de lo divino, ninguneo, desprecio, marginación, manipulación, represión injustificada, monopolio de la verdad, tortura, pederastia, asesinato. Seguro que me olvido de muchas cosas, y me disculpo ante aquellos que las hayan sufrido por no hacerlas patentes.&lt;br /&gt;            ¿Las bondades de la iglesia? No pueden justificar lo anterior, porque las bondades realizadas por la iglesia son las bondades del hombre, comunes a todas las religiones y culturas, anteriores a la propia religión y de las que TODAS las religiones pretenden apropiarse y excluir al resto.&lt;br /&gt;            Y además, ¿qué es eso de que está de moda meterse con la iglesia? Lo único que sucede es que durante casi dos mil años no se ha podido decir nada en voz alta, y hay demasiada gente poco acostumbrada a escuchar una crítica. Por cierto, que ayer utilicé la palabra secta. Sólo la tercera acepción de la RAE tiene tintes peyorativos, las dos primeras dicen, y cito textualmente: “Conjunto de seguidores de una parcialidad religiosa o ideológica”.”Doctrina religiosa o ideológica que se diferencia e independiza de otra.” Ahora decidme en qué no se aplica a la iglesia católica. Insisto: a ver qué es lo que hace a la iglesia estar en un reducto al margen y a salvo de la crítica.&lt;br /&gt;            Por último diré lo siguiente. No estoy en contra de que creáis algo distinto a lo que yo creo, y os respeto y respeto vuestra creencia, a sabiendas de que esto no les va a gustar a los muchos anticlericales que conozco. Sin embargo, ellos no se ofenderán por esto. Pero lo que no vais a conseguir de mí es que asienta y agache la cerviz. Ni de coña. Ni que acepte eso de que la iglesia no le ha hecho mal a nadie, porque puedo poner tantos ejemplos al menos como las bondades atribuidas a ese credo. Credo por otro lado que conozco perfectamente después de veintitrés años yendo prácticamente todas semanas al rito, habiendo leído la biblia varias veces, el catecismo y habiendo recibido todos los sacramentos. Y os diré qué es lo que más me duele de todo: la utilización de una figura (creo que existió) como la de Cristo para justificaros, cuando fue un hombre inherentemente bueno.&lt;br /&gt;            Respeto al ser humano ante todo y después entremos al terreno de las ideas, y también de las creencias, que no pasa nada si no estamos de acuerdo. El problema empieza cuando no aceptamos la discrepancia. Y con respecto a mi crítica de la clase dirigente de esa iglesia, insisto (a pesar de respetar su persona): les considero de la peor calaña que existe por sus actos, no por sus ideas, y es a ellos a los que me refería ayer. No a los creyentes que hacen lo que pueden por apartarse de esos hijos de puta sin tener que renunciar a su fe. Esos son los más valientes y merecen mi más absoluto respeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña  10-03-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-5180057866028501615?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/5180057866028501615/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=5180057866028501615&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/5180057866028501615'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/5180057866028501615'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/03/absolutismo-ii-puntualizaciones-que.html' title='Absolutismo II (puntualizaciones que creía innecesarias)'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-7651943683929781458</id><published>2011-03-09T13:03:00.000+01:00</published><updated>2011-03-09T13:04:11.626+01:00</updated><title type='text'>Absolutismo</title><content type='html'>El problema de los absolutismos, ya lo insinuaron los filósofos clásicos, es que no se pueden aplicar a la totalidad. Se ve que como no tenían ni televisión, ni prensa, ni chorreces como esas con las que ahora se nos cae la baba ante nuestra potencia evolutiva, tenían tiempo para pensar un poco. Curioso arte tan desastrado y defenestrado ese de pensar, en unos días en que con dar a una tecla hacemos la compra, hacemos amigos o hacemos cadáveres en el último juego de guerra, que es mucho menos arriesgado que si vamos a Irak en persona a pegar tiros. Bueno, lo que se dice pensar de manera genérica se hace mucho, y resulta curioso la cercanía lingüística con esa otra palabra, penar, a la que al final acaba con asemejarse de tanto comerse el tarro con bobadas. Porque no os equivoquéis, que una cosa es pensar y otra distinta es darle vueltas a la piragua sin llegar a nada concreto, y eso lo hacemos mucho, malgastando tiempo y neuronas.&lt;br /&gt;            A nadie le gusta que le metan en un grupo estereotipado, pero mucho menos le gusta que le metan en ese grupo en función de los defectos: una chica rubia no tiene porque ser tonta, aunque el dicho se afane en intentar convencernos (las conozco inteligentes, como mi hermana). Así mismo, no todos los funcionarios son vagos, ni todos en el sector privado curran del copón. Ese refrán de “dime con quien andas y te diré quien eres” puede ser cierto en multitud de ocasiones, pero podría poneros ejemplos en los que falló, y alguno de vosotros sería el protagonista.&lt;br /&gt;            Lo más chungo del tema es cuando después nosotros hacemos lo mismo, es decir, catalogamos a los demás de acuerdo con los conceptos e ideas grupales que la sociedad nos ha indicado. Así, un chaval con el pelo largo es un yonki y/o camello, y uno que vaya bien vestido, una persona saludable, educada y estupenda. Una larga ristra de absolutismos (o clichés acerrojados) que, con afán férreo, quieren catalogar a los seres humanos y así facilitarnos con quien ir, con quien sentirte afín o con quien meterte a muerte porque se lo merece, sin ese innecesario gasto de tiempo de conocer y después decidir con quien sí y con quien no. De esta manera, el pensar vuelve a ser superfluo para lo importante y puede ser malgastado en problemillas, o a veces en simples gilipolleces. Ojo, todo esto dicho sin pretender ser algo absoluto, no se me solivianten, que admito que hay de todo.&lt;br /&gt;            ¿A qué viene esto de los absolutismos? No me lanzo así sin intención marcada, desde luego, y quien me lleva leyendo ya varios años (algún día me pondré a mirar a ver las fechas) lo puede atestiguar: sólo pretendía exponer lo nefastos que son. La cuestión es que si hablamos de absolutismos y cerrojos mentales, tenemos líderes en ello, almas impías y negras que se aferran a sus verdades y no aceptarán jamás su error. Sólo pasados varios siglos admitirán que quizá se excedieron en sus apreciaciones, y en algunos afortunados casos, bajarán la cerviz en hipócrita sumisión que no restablece nada, como cuando se cargaron a un tal Galileo, y sólo se bajaron del burro trescientos años después, cuando era tan evidente la tropelía que ya daba igual lo que se dijera. Estas almas ponzoñosas se conducen de acuerdo a palabras tales como piedad y compasión, pero con el necesario filtro de una rara y divina inteligencia que antepone su supervivencia a la protección de los débiles, como cuando alguno se sale del redil y se dedica a disfrutar de la juventud de un efebo. Esos engendros que con contumacia se empeñan en salvar incluso a los que se niegan a ser salvados, condenándoles después por no admitir su verdad con el infinito temporal de un infierno de llamas. Ahora se sacan de la manga que las redes sociales son terribles (no admiten las bondades), que la masturbación es pecaminosa (es mejor la represión insana) y la homosexualidad es una enfermedad que se puede curar con el tiempo (es culpa del gay por serlo y no cuidarse). Dentro de trescientos años, no lo veré por desgracia, les tocará volver a bajarse del burro y a pedir perdón por tanto daño irreparable en muchos casos.            Estamos de enhorabuena además. Hace una semana eligieron al presidente de esa secta tenebrosa que hace vestir a sus correligionarios con togas negras y a sus mujeres con un uniforme que las cubre de los pies a la cabeza, ocultando todo rasgo de su feminidad (no hablo de las musulmanes y el fular ese que llevan a la cabeza, desde luego). Estamos de enhorabuena porque imaginaos por un momento el caos que nos generarían si por un momento se convirtieran de verdad a la fe que predican y de la que se apropiaron hace dos mil años, más o menos (no era suya, por mucho que digan, sino del hombre); si por un momento hicieran de aquel mensaje su estandarte y, en lugar de condenar y andar tocando la bisectriz, simplemente ayudasen y diesen su opinión sin tratar de imponerla, mostrándola con su ejemplo. A lo mejor ese señor con cara de momia que cada vez que tiene la oportunidad de meterse en política y darse baños de multitudes defendiendo derechos que nadie le ha quitado, me empezaría a caer bien. Pero claro, si la gente que le sigue hiciese lo que he planteado, a ese sujeto le tiraban al mar, bien sujeto a algún peso. O al menos, para que nadie me acuse de nada, dejarían de hacerle tanto caso a ciegas y se desmarcarían públicamente mandándole a tomar por donde quieran. Con todo mi absoluto respeto, que quede claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 9-03-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-7651943683929781458?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/7651943683929781458/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=7651943683929781458&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7651943683929781458'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7651943683929781458'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/03/absolutismo.html' title='Absolutismo'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-7533616663896063528</id><published>2011-02-25T12:37:00.001+01:00</published><updated>2011-02-25T12:37:49.001+01:00</updated><title type='text'>La política</title><content type='html'>Hoy vengo “sembrao” y con bastante mala hostia, si me permitís esta expresión tan castiza y que sintetiza perfectamente el estado de ánimo general en que me encuentro estos últimos días. Flota en el ambiente algo, no sé muy bien qué, que me trae por la calle de la amargura. Son las conversaciones de la calle, el tema más recurrente: la política en estado puro, lo que últimamente más se destila en las barras de los bares. Antes también se hablaba mucho de ello: no deja de ser un tema bastante socorrido para la hora del almuerzo, así como el tiempo en las conversaciones de ascensor con los vecinos. Lo bueno del ascensor es que la conversación acaba antes y llegas a casa. Además, aunque un día lluvioso puede ser bastante triste, no acabas con una mala baba de cuidado, y esa es otra diferencia bastante importante.&lt;br /&gt;            La política sirve de mucho para hablar, pero muy poco para entender y mucho menos para concluir. Vale para que cada uno sea de un color sin saber lo que ese color supone, defiende o lo que tiene por detrás. Hace que la realidad se vuelva blanca o negra, según interese, y aborrega a la masa que está dispuesta a tragarse semejante bravata. Es una gran herramienta para que explosionen una tras otra las catarsis emocionales de personas que, como no tienen otra cosa que hacer, regurgitan uno tras otro los dictados del líder de su secta partidista. La política es la cortina de humo que utilizaron aquellos que se cansaron de tener que bregar con el pueblo, que se le soliviantaba cada cien o doscientos años en revoluciones que no valían para cambiar nada y a ellos les suponía tener que sobornar cada vez a unos distintos. Es la herramienta para que los mediocres que ansían cierta cota de poder se puedan dar baños de multitudes cada cuatro años, solventando los complejos de inferioridad que pudieran sufrir y dándoles que hacer, no se les ocurra pensar algo realmente creativo y útil para la masa. Es un engañabobos, vamos, tal y como se había dado cuenta hacía tiempo mi abuelo, que era un tipo bastante intuitivo, aunque un poco bruto y demasiado pesimista.&lt;br /&gt;            Además, es el lugar donde se juntan la incoherencia y la mentira como un matrimonio bien avenido de lesbianas (lo que demuestra que realmente la derecha no es tan homófoba como parece en un primer momento): no sabes realmente cuando te mienten, que sería cuando te dicen lo contrario a lo que realmente es o directamente lo ocultan, y cuando son incoherentes, es decir, que piensan una cosa, dicen otra y al final lo que hacen no tiene que ver ni con la primera ni con la segunda.&lt;br /&gt;            La política es el reducto de aquellos adolescentes que no quisieron hacerse mayores pero que tampoco les gustaba el rock’n’roll. Sí, porque algo que caracteriza a una conciencia adulta podría ser la capacidad de entrega y desarrollo (esto no es mío), pero también, la intención de hacer lo correcto. Si vemos por el contrario el espectáculo que cada semana nos ofrecen en ese lugar absolutamente enmarranado que son las Cortes, le encuentro más parecido con las disputas que tenía hace años, en el colegio de monjas al que mis padres me llevaron de tres a cinco años.&lt;br /&gt;            No es coña, la política es una especie de show al que deberíamos hacer el menor caso posible hasta que no se adecentase un poco. Así, en plan superficial, y que hasta que no fuese bien vestida, no la hiciésemos ni caso. Hoy en día, a los diputados les falta entrar en el Congreso y empezar las sesiones con el presidente Bono (experto en torear las preguntas más comprometidas) soltando un “¡¡Como están ustedes!!” alborozado, a lo que el presidente del Gobierno y el jefe de la oposición deberían responder con unas zapatetas alegres o incluso unas carreras.&lt;br /&gt;            Y diréis que me paso de frívolo o incluso de sarcástico, cínico o demagogo, pero qué queréis que os diga. Ante semejante esperpento es mejor utilizar el sentido del humor que dicen que es el único que realmente es lógico. Y que no sé queje nadie, porque a los bastardos, en otras culturas como la espartana, les despeñaban por menos cuando no era útiles para la colectividad            ¿Qué por qué estoy tan encabronado estos días? Pues mira, porque resulta que con todo el escándalo del Norte de África ya ha quedado claro que no se sabe a qué se juega. Resulta que en dos mil uno había que proteger al pueblo de Irak y nos montamos una guerra, pero ahora en Libia hay que decir enérgicamente que Gadafi se está por tanto muy pero que muy mal, pero no hacer absolutamente nada. Dicen que los dictadores que exterminan a su pueblo no se pueden consentir, pero claro, como el África subsahariana no existe, allí no pasa res de res. Y cuando les preguntan a esta peña su opinión, ponen cara de circunstancias y sueltan la primera chorrada que se les ocurre. ¿Qué es la política? Puede que hace años fuese útil para algo, pero ahora mismo, tal y como la conciben los que la dirigen, sólo es una burla más que soportamos los que vivimos en Occidente y que olvida a los que viven en el resto del mundo, que son más del noventa por ciento. &lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 25-02-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-7533616663896063528?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/7533616663896063528/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=7533616663896063528&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7533616663896063528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7533616663896063528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/02/la-politica.html' title='La política'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-5852259079037651645</id><published>2011-02-14T13:44:00.001+01:00</published><updated>2011-02-14T13:46:13.874+01:00</updated><title type='text'>El hombre</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El hombre se sentó en el jardín de su casa. Era esa hora mágica en que el sol se atrevía a acariciar las copas de los árboles de la ribera sin incendiarlos, calmado su calor después de todo un día de ardorosa dedicación. A su lado, en el derecho, sobre la mesita de madera barnizada, un botellín de cerveza fría. A sus pies, Troski, el perro de canela que respiraba fragoroso después de un par de carreras que había dado por el camino de vuelta del río. Entre los dedos descalzos, briznas de hierba. En el pelo cano, una ligera brisa, agitada por el atardecer límpido y bucólico. Era su momento.&lt;br /&gt;Dio un pequeño sorbo mientras observaba por el rabillo del ojo como a su izquierda relucía el lucero vespertino, como un poco más atrás los retoques morados del pintor celeste iban tomando forma en una irisada paleta multicolor que recogía todos los tonos posibles. Se podía respirar en calma el ligero aroma del macizo de rosas, mezclado con aquel toque a romero que el pinar cercano traía aquellos días cálidos. A su alrededor, mosquitos inquietantes.&lt;br /&gt;El seto se inclinaba en un vaivén acompasado, abriendo y cerrando ventanitas entre las pequeñas hojas, dejando ver los barrotes grisáceos de la valla, los ladrillos de las columnas, un par de telarañas fantasmales. Una hoja seca del centro de un plátano de indias bajó poco a poco, en un baile circular, hasta el suelo, cerca de su silla. Podría estar mirando aquel movimiento hipnótico durante días. Por el camino pasó un coche, y el polvo levantado se quedó a metro y medio de altura, coloreando en tonos pastel la puesta de sol, difuminándola en un cuadro impresionista.&lt;br /&gt;El perro dio un suspiro y miró al amo; el amo dejó la cerveza sobre la mesa; los insectos revolotearon lejos del frío cristal: la naturaleza se equilibraba en sintonía pausada.&lt;br /&gt;El astro rey se fue deformando al entrar en el horizonte, desparramándose sobre la tierra, haciéndose de hierro líquido. El cielo carmesí danzaba en una hoguera cuasiaquelarrística, con duendes difusos y magias misteriosas que antes de verse, se intuían en un lento difuminarse y regenerarse de nuevo. La hora mágica donde las visiones no es que fuesen una posibilidad, eran casi una obligación, y él la cumplía siempre que podía, distinguiendo como sus miedos y sus esperanzas tomaban forma momentánea en las nubes que danzaban en letanía, en un tecnicolor que avejentaba sus matices.&lt;br /&gt;Era la hora en que podía paladear los sentimientos como un sumiller de la vida, a finos tragos, disfrutando de cada uno de ellos, de los buenos y de los malos, de la alegría por la muerte de un día tranquilo y la amargura por el nacimiento de una noche solitaria. Era ese momento en que las incoherencias era lo único real, y desde luego lo único verdaderamente lógico, cuando la razón desfallecía después del extenuante esfuerzo de tratar de explicar detalles, y algo superior cobraba forma para conseguir la odisea. Era cuando perro y amo eran tan similares entre ellos, y con los mosquitos, y la hoja muerta caída del árbol orgulloso, que tal parecido se burlaba de todos los conceptos que se habían ido construyendo por sí mismos y que se desplomaban en una hecatombe silenciosa provocada por la sonrisa de ambos.&lt;br /&gt;Dio un nuevo trago a la cerveza, todavía fresca, cuando el último reducto del globo ardiente sucumbió a las leyes físicas, haciendo que cesase la brisa, que el seto se tranquilizase y su perro apoyase la cabeza entre las patas. El color morado crecía a sus espaldas, dispuesto a sorprenderle como un niño a su padre, mientras él esbozaba un gesto de comprensión y se iba dejando envolver por aquella caricia.&lt;br /&gt;La noche sería cálida, y podría quedarse allí bastante rato. La cena aguardaría, fría, sobre la encimera de la cocina, para compartir su soledad, y podrían disfrutarla con la nostálgica balada que cantarían los grillos y que bailarían las luciérnagas. A lo lejos, finas gotas del mar de los recuerdos tratarían de llegarle y mojarle el rostro como si el golpeteo de la quilla de su barco vital las arrancase de entre el oleaje de su existencia.&lt;br /&gt;Sin embargo, no se dejaría sucumbir a esas milongas. Entre trozo de pan con queso y trago de vino tinto, sentiría, degustaría y suspiraría. Se sentaría ante la luna y conversaría en ese idioma que sólo la experiencia sabe pronunciar, y las estrellas escucharían con sus titilantes pestañeos, que sabrían a sonrisa calmada y a asentimiento carente de juicio. Y sabría que todo su largo caminar había sido un solo instante que le había llevado a la eternidad de aquella noche, que todo había sido inevitable y que el sendero recorrido había sido, a pesar de correcto o incorrecto, el suyo. Y se alegraría de estar vivo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 14-02-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-5852259079037651645?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/5852259079037651645/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=5852259079037651645&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/5852259079037651645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/5852259079037651645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/02/el-hombre.html' title='El hombre'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-8356059838699056791</id><published>2011-02-03T09:15:00.000+01:00</published><updated>2011-02-03T09:16:24.125+01:00</updated><title type='text'>El armario II</title><content type='html'>La luz se encendió de repente, deslumbrándole, y la sombra retrocedió entre chirridos y gemidos, dejando tras de sí un rastro de pólvora y ceniza, y una ligera hienda en la madera del suelo, como de una uña tratando de agarrarse a cualquier saliente.&lt;br /&gt;            El padre entró, mirándole con gesto complaciente. Una amplia sonrisa profident en los labios y la cara del que se sabe necesitado, deseoso de ser deseado. Se inclinó sobre la cama y le dio un abrazo, mientras el niño, temeroso ahora de la vergüenza de sus terrores nocturnos, le puso alguna excusa extraña. No se atrevió a hablarle del monstruo que acechaba detrás de los abrigos del armario, allí donde la pared estaba algo más caliente, escondiendo una cueva con prominentes estalactitas y estalagmitas saliendo, verticales, como la boca de un demonio queriendo comerse su alma. Aunque la habitación estaba igual, con las estanterías, los posters y las figuritas de los muñecos de alguna colección de moda, de esos con cara de querer devorar a alguien, él sabía que a los auténticos demonios no se les veía nunca la cara. Si acaso un instante antes de que cerrasen las mandíbulas y te partiesen por la mitad.&lt;br /&gt;            El padre le acarició la cabeza y le alborotó un poco el pelo, y cuando él le suplicó que dejase la puerta abierta, le propuso quedarse con él un rato en lo que conciliaba el sueño. Su cara fue lo suficientemente explícita como para que no hiciesen falta insistencias, así que se sentó en el borde la cama y le contó cómo a él también le daba algo de miedo la oscuridad cuando era pequeño, pero que enfrentándose a ella consiguió disipar aquellas tinieblas que sólo existían en su cabeza.&lt;br /&gt;            El niño escuchaba aquellas palabras entremezcladas en distintas frecuencias con las carcajadas de aquel que esperaba al otro lado para llevársele consigo a otra dimensión espantosa. Era una certeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Después de suceder varias noches lo mismo, la tutora del colegio, les indicó que era mejor que el niño aprendiese a dormir solo y a quedarse en la oscuridad de su cuarto para dormir, o sus terrores se prolongarían hacia la adolescencia. Y más allá.&lt;br /&gt;            La primera noche que lo intentaron los gritos resonaron fuera de la casa. El llanto inconsolable duró media hora y los hipos entrecortados cinco. Esa noche, el niño les contó como una mano había intentado cogerle del tobillo, como había visto perfectamente las escamas de aquel brazo, las uñas relucientes de los dedos, la cresta ósea de la cabeza, que continuaba por la espalda, por la columna vertebral, perdiéndose en la oscuridad del armario. Todavía podía sentir la presa en su pie derecho, a través de la manta, como le había aferrado de allí y le había prometido llevarle consigo en una especie de gruñido que casi no había podido entender.&lt;br /&gt;            Los padres le miraron un momento y después se miraron entre sí, con esa mirada de complacencia ante los miedos de un niño pequeño. Abrieron el armario y le insistieron para que se acercase. Al parecer, por la pared de la que él hablaba, pasaban los tubos de la calefacción, y por eso estaba más caliente. La pinza que se había aferrado a sus tobillos era un pantalón del pijama que no había echado a lavar, tal y como le habían mandado, y que se le había enrollado en el pie. Las formas que había visto habían sido más complicadas de entender, hasta que apagaron la luz y vieron las sombras que llegaban desde el reloj del pasillo, que en un caprichoso movimiento, parecían crestas sobre una llanura.&lt;br /&gt;            No hay monstruos en la habitación, pero si quieres, nos quedamos contigo un poco hasta que te duermas. Una vez más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Aquí termina el relato por un motivo: no sé muy bien cómo termina la historia, esa es la verdad. Me la contó un amigo de la facultad, que había oído contar a otro amigo en el pueblo, y que según le había contado aquel, en un fuego de campamento, se rumoreaba que había ocurrido en un pueblo vecino. Había dos versiones.&lt;br /&gt;            La primera cuenta que el niño se convirtió en un niño adolescente que no era capaz de controlar sus miedos, caprichoso y bastante tonto, que hacía de las suyas en clase, se reía de todos, mientras sus padres acudían una y otra vez con una sonrisa de complaciente sabiduría. Creían que se habían mudado a Barcelona, o Valencia, no sabían muy bien, y según se hablaba le habían expulsado de tres colegios, pero eso sí, todavía se hacía pis en la cama, y tenía que dormir con la luz encendida.&lt;br /&gt;            La segunda es algo más oscura. Mirando las hemerotecas he podido confirmar que algo sucedió en una casa de un pueblo de Castilla. Un niño muerto durante la noche con las puertas cerradas, sin aparente causa. Le había encontrado su padre por la mañana. Las manos las tenía crispadas delante de la cara, como protegiéndose de algo. Se había orinado encima y tenía arañazos por todas las piernas, el abdomen y los brazos. Curiosamente el rostro estaba a salvo. Salvo los ojos. Estaban blancos, como si hubiesen hervido, como si un espíritu candente hubiese entrado por ellos para llevársele el alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 26-12-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-8356059838699056791?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/8356059838699056791/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=8356059838699056791&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/8356059838699056791'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/8356059838699056791'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/02/el-armario-ii.html' title='El armario II'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-9147820879609211414</id><published>2011-02-03T09:14:00.001+01:00</published><updated>2011-02-03T09:14:37.416+01:00</updated><title type='text'>El precio de las revistas</title><content type='html'>He estado unos días aguantando a ver qué pasaba. A ver si la mala ostia se me disipaba como el humo de un campamento de verano, ansiando que llegara el día y se llevase ese olor dulzón a resina y madera verde, pero aquí no ha pasado nada. Deduzco por la forma en la que empieza esto que, no es que se me haya pasado, es que se me han afilado las uñas y ahora puedo hablar de ello con la calma necesaria y el veneno preciso. Antes de que nadie aventure aquello de que debería calmarme, que no merece la pena llevarse malos ratos y demás consejos, diré que calmado procuro estar siempre y que mal rato por esto no, es ya casi costumbre.&lt;br /&gt;            Tengo el defecto, según afirmaba mi abuelo, de ver las noticias del mundo y sus tonterías. Es un tema conflictivo, pues poco a poco voy incrementando el número de conocidos que afirman que, o bien sólo dicen mentiras, o bien solo dicen bobadas, y no sabes nunca cuál de las dos opciones es peor. Me gusta además la prensa digital por motivos ecologistas y porque me permite contrastar ideas de todo el arco ideológico con facilidad económica y de tiempo. Echándole un ojo al veinte minutos del día dieciocho conocí por fin cómo empezará el Armagedon que se nos llevará a todos al otro barrio. Es decir, el barrio de la frivolité gratuita y el colapso cultural y ético. Pensaba que ya había visto de todo, pero claro, esa es una de esas frases que dices un día, y al siguiente ahí tienes al hijo de puta de turno para enmarranarte de nuevo la moral. La cuestión en liza es la portada que esa revista de referencia en el mundo de la moda, llamada Vogue, ha realizado para su último número en Francia. En ella, atentos a la imagen, se ve a mujeres hechas y derechas de aproximadamente cuatro a cinco años, vestidas con todo glamour, cual prostituta de lujo en hotel de Las Vegas, con trajes de esos ejemplos a seguir por las generaciones venideras como Lanvin o Yves Saint Laurent, peña dedicada a un trabajo incluso menos productivo que el de un funcionario pero del que nadie se queja y con el que consiguen dos cosas: la primera y más importante para ellos, que es forrarse; y la segunda y más esperpéntica para todos, demostrar como se puede llegar a parecer más estúpida todavía.&lt;br /&gt;            No os engañéis, ni penséis en que se me ha ido la pinza sin remedio y que estoy que chorreo demagogia por los poros. Eso, o que se me ve el miedo a distancia, que soy un carca con treinta años o algo parecido. Por todos es conocido mi ideario con ciertos temas como pueda ser el consumismo, dentro del que cae por supuesto la moda, esa falacia que alguien creó para crearnos una sensación de ansiedad cada primavera-verano que nos lleve a seguir comprando cosas que no necesitamos para nada. Pero bueno, a fin de cuentas, cada uno gasta su dinero en lo que le da la gana: mucho peor es gastárselo en drogas, por ejemplo, o en yates; pero quizá mejor donarlo a ONG’s y no a Versace. Y ya ni te digo en campañas políticas: eso sí que es el absurdo más absoluto.&lt;br /&gt;            Pero claro, cuando tocamos la infancia el tema cambia considerablemente. Puede que los niños sean los últimos libertos que nos queden, pero también es cierto que son los que menos creada tienen la personalidad y por tanto más moldeables según quien se les acerque. Iba en estos momentos a poner una tontería y decir que seguro que a nadie en su sano juicio se le ocurriría dar veneno a un hijo, pero me ha temblado el dedo índice al empezar a teclear la frase, y eso es síntoma inequívoco de duda. No en vano, asistimos atónitos primero y después ya amargamente acostumbrados al pavoroso espectáculo de ver como padres someten a sus hijos a una educación basada en no educarles porque no pueden con ellos. ¿Qué tiene esto de venenoso? Muy fácil: dentro de unos añitos, cuando estén acostumbrados a esa catástrofe lógica de “hago lo que quiero, cuando quiero y como quiero”, la hiel que les provocará la frustración de enfrentarse a un mundo en el que eso no existe por defecto será tan venenosa que tendremos que recoger los cadáveres de las aceras con una pala mecánica, entre los que se mueran porque sí, los que se maten entre sí y los que vivan en una soledad tan angustiosa que se maten a sí mismos.&lt;br /&gt;            La infancia debería ser intocable. Pero no en el tema físico, que nadie se murió por una galleta bien dada de pequeño, sino en el tema de la correcta educación. No hablo de ser buen chico, bien vestido y peinado como Aznar, así como con media melena de rebelde sin causa: allá cada padre y la pinta de gilipollas que le quiera poner a sus retoños; sin embargo, creo que hay precios que no deberíamos estar tan dispuestos a pagar. Hay una frase en una de mis canciones que me permito el lujo de reproducir en esta columna, y que dice lo siguiente: “Por eso cuando veo a esas niñas de quince/ vestidas de putón porque lo han visto en el cine/ lo único que pienso es vaya mierda de cultura/  que mata la inocencia para que niños consuman.” Creo que resume suficientemente bien lo que pienso; y es que lo que viene da tanto miedo que lo único que me salva es que, con esto de la crisis, los trabajos precarios y los sueldos de mierda, dentro de treinta años viviremos todos en la indigencia y no habrá nadie para poder comprar revistas de m… moda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 2-02-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-9147820879609211414?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/9147820879609211414/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=9147820879609211414&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/9147820879609211414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/9147820879609211414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/02/el-precio-de-las-revistas.html' title='El precio de las revistas'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-6503947672979652687</id><published>2011-02-03T09:13:00.001+01:00</published><updated>2011-02-03T09:13:59.461+01:00</updated><title type='text'>El banquero bueno</title><content type='html'>La noticia, probablemente la más importante que ha surgido en los últimos años, me ha asaltado con la fuerza del terremoto de Haiti, probablemente la última más importante a nivel humano del año pasado, junto con las inundaciones de Pakistán y alguna otra que seguro olvido. No he podido evitar pensar en redireccionaros los enlaces de los principales periódicos digitales que se hacen eco de ella, pero he preferido utilizarla como lo harán los profesionales del campo de la columna escrita.&lt;br /&gt;            Rudolf Elmer, un nombre que caerá en el olvido porque habrá demasiados intereses en que así sea, pero que deberíamos conservar bien guardado en la memoria. No sé la honestidad humana que tenga, no sé si será pederasta (el peor de los delitos, por mucho que los códigos penales no lo reflejen de igual modo), o si se dedicará al tráfico de humanos (probablemente el segundo), o a lo mejor es un dechado de virtudes (el primer pecado para la mayoría de los humanos actuales), pero si eso de hacer públicas las cuentas de unas cuantas decenas de políticos corruptos a lo largo y ancho del mundo es cierto, estoy dispuesto a hacerle la ola con todo mi entusiasmo. Claro, en Suiza, ese país ejemplificador para muchos, pero que es el puerto franco de la mayoría de los piratas actuales, ya le están esperando para despellejarle poco a poco en plaza pública, o en su defecto meterle en una mazmorra y tirar la llave. No deja de ser una de esas muestras de cómo la justicia está montada de una manera que muchas veces colisiona con la ética con la potencia de una bomba termonuclear. Porque fijaros el desbarro que supone la siguiente cadena lógica: los hombres más ricos del mundo pagan las carreras políticas para que se articulen leyes (secreto bancario) y puedan meter en el banco las ganancias de sus choriceos sin que nadie pueda acercarles las narices. Claro, te dicen que se lo han currado y que tienen derecho al dinero bien ganado con su esfuerzo, pero luego no dudan en ocultarlo como si estuviese cubierto de sangre (la mayoría de las veces es probable que así sea). Claro, están en su libertad de comprarse la casa en playa exclusiva mientras en Haiti se mueren por el cólera pues no tienen agua potable. Esa es la ética de aquellos que se escudan tras el secreto bancario suizo.&lt;br /&gt;            Lo que menos me gusta de todo, como la mayor parte de las veces, es de qué manera nos afecta eso a la gente de a pie, que a fin de cuentas somos la mayoría, y los que salimos trasquilados una vez sí, y otra también. Creo que esto tiene una doble consecuencia, a cual más importante, aunque se complementan como trapitos de la pasarela de Milán. La primera de ellas es la consecuencia que vivimos ahora, con el tema de la subida de precios, los sueldos exangües, la peña en el paro, los rescates a los grandes bancos con dinero de todos, etcétera, mientras los que tienen, cada vez tienen más. Habrá quien diga que esto es envidia, pero no es eso, no os creáis. Más bien es que mi noción de desigualdad según los méritos y el trabajo no alcanza a entender semejantes diferencias; y cuando miras un poco y ves que los que las justifican normalmente son los que más tienen y no los que menos (una conclusión semejante por alguien pobre sería toda una novedad) el tema huele cuanto menos a cochambre.&lt;br /&gt;            La segunda de ellas es algo más sutil, pero que hace que las vidas normales se vayan por el retrete con más facilidad que el papel higiénico. Cuando veo como los mortales gastan y gastan sin parar en un sistema social montado por cuatro hij***utas que nos engañan sistemáticamente al vendernos que la felicidad viene del tener y no del ser, me quedo bastante depre. Porque una cosa es que quieran engañarte y otra cosa es que te dejes. Esa frase tan manida de que “el dinero no da la felicidad, pero ayuda” salida de boca de gente que si no es gracias a la VISA oro es incapaz de poner freno a la angustia de no salir de compras me descorazona con saña gladiadora, justificando que si no se consume (hinchando la cartera de esos cuatro de antes), todo al garete. Y además, sin ningún pudor, se hila el razonamiento con la burla prepotente hacia esas personas mayores que son capaces de sentarse en el banco de piedra de la puerta de su casa del pueblo y no hacer nada más que estar allí, sin más, sólo siendo. Ojo, no es que les envidie, que no, pero puedo aseguraros que admiro mucho más a las personas que son, antes que a las que tienen. Supongo que todo es opinable. Allá cada cual.&lt;br /&gt;            El banquero bueno. Suspiro con nostalgia y pienso qué es lo que ocurriría (todos al hoyo fijo) si, ya no que nos comportásemos como héroes, si no que simplemente nos comportásemos. Si por una vez fuésemos, en lugar de desear y encelarnos en nuestros apetitos más absurdos, simplemente procurando estar sin molestar demasiado, sin hacer mucho ruido (en sentido metafórico), sin darle vueltas a la peonza y sabiéndonos ya afortunados por estar aquí, el tiempo que nos toque. Pero ya hace tiempo que dejé de predicar, y sé que no voy a cambiar el mundo con un movimiento social sin parangón, en plan hippie años sesenta. Simplemente intentaré aprender a comportarme y hacer poco ruido, no sea que me encuentren. Quizá algún día consiga ser. Esto no es una utopía social, sólo es un pequeño objetivo de aquí a que la espiche. Y además, así dejaré las rebajas a los que estén mirando el texto con cara rara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 17-01-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-6503947672979652687?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/6503947672979652687/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=6503947672979652687&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6503947672979652687'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6503947672979652687'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/02/el-banquero-bueno.html' title='El banquero bueno'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-6995904809135646385</id><published>2011-01-14T13:54:00.000+01:00</published><updated>2011-01-14T13:55:44.191+01:00</updated><title type='text'>Feliz 2011, o con interrogaciones</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;             Pues aquí estamos de nuevo comenzando un año. No deja de ser una fecha, un hito en mitad de un camino del que no sabemos final y no nos acordamos del comienzo, y que por consenso científico y teológico (con la iglesia hemos topado) se consideró fijar diez días (aproximados) después del solsticio de invierno, todo arrejuntado con una fecha sacada de la chistera para celebrar natividad y epifanía con el resto de movidas. En fin, el año pasado os di la charla con aquello de las buenas intenciones, y aquí cada uno sabrá lo que se propuso y si lo ha cumplido.&lt;br /&gt;            Este año no va de eso. Se me presentan múltiples posibilidades, como siempre, desde el punto de vista público: los políticos, empresarios y sindicatos están enmarranando a base de bien el ambiente, y los columnistas y demás ratas de teclado como el que os escribe damos palmas con las orejas ante un terreno tan perfectamente abonado para el goteo de colmillo. Veo, atónito, como aquéllos a los que tuvimos que rescatar con nuestro dinero ahora se empecinan en hacernos creer que la culpa es nuestra. Hablo de la gente de la calle, de los pensionistas, funcionarios, pequeños comerciantes… Mientras tanto, esos señores desconocidos denominados mercados con sus agencias de rating, esos que decían que Lehman Brothers, Madoff y sus secuaces eran de lo mejorcito de su barrio, acertando de pleno (pero no sabemos en qué diana), ahora son los que tienen que juzgar qué países son los merecedores de confianza. Es como una especie de covacha en donde todos sus ocupantes van ocupando uno tras otro los puestos relevantes según les interese, pero eso sí, de ahí no les echa ni dios. Están a su alrededor, como cobertor cutre y grosero, una fina capa de políticos que, discutiendo sobre las chorradas más variopintas, desvían la atención hacia cosas que de otra manera no le interesarían a nadie. A su lado, nadando en la misma dirección, los grandes empresarios  (ojo, ni estos controlan realmente el cotarro, pero les mola ir en la misma dirección que marca la mano negra) que en supuesta pugna por los recursos económicos existentes pelean en una contienda que no es cierta; eso sí, crean una nueva cortina de humo a modo de necesidades falsas que generan crisis de personalidad y angustia al que no tiene el último modelo de taza de vater, con chorrito de agua acrisolada que limpie las entrepiernas y las deje brillantemente dispuestas para ser lamidas.&lt;br /&gt;            Por último, he de reconocer su mérito a todos aquellos que dicen aquello de que cómo ellos no pueden cambiar nada, pues mejor no mirar no sea que las retinas se desprendan. Así, de esa manera no pasa nada por ciertas actitudes egoístas y ególatras, sumamente demagógicas, a las que la sociedad se va acostumbrando como un cuerpo al cianuro: poco a poco y en pequeñas dosis para generar resistencia.&lt;br /&gt;            Ese es un resumen del soberbio panorama que se han montado algunos que viven con las posaderas bien cubiertas y por aquellos que se creen sus mentiras. Se dice que el sistema capitalista funciona, y cuando falla se mira para otro lado. Se sigue defendiendo lo privado, a pesar de que cada cierto tiempo resulta que para lo único que sirve es para inflar burbujas bursátiles, inmobiliarias o de simple baba a base de especulaciones inhumanas (todas ellas finalmente falsas), que los que antes tenían mucho ahora tengan muchísimo, y los demás nos quedemos con cara de gilipollas cuando nos dicen que lo que en teoría valía cien, ahora vale diez, y que el resto lo has perdido, que tienes la culpa y ahora te toca apretarte el cinturón (mientras ellos se enchufan sus primas por objetivos). Claro, cuando la burbuja explota clamamos al cielo, y en un par de meses o tres ya hemos encontrado algún cabeza de turco al que despelotar y arrojar a las fieras, pero eso sí, que nadie nos toque ese sacrosanto sistema.&lt;br /&gt;            Ahora nuestro pequeño y gran país está lleno mierda, con paro hasta las orejas y esas cosas. Un caldo de cultivo para que muchos de los que están en el paro por méritos ajenos paguen el pato de los que están ahí porque es más cómodo. En pro de culpar a esos hijos de puta que hacen trabajos bajo cuerda (y nos joden lo poco de bueno que tiene el sistema), salen de la cueva esas ideas fascistas de quitar el subsidio de desempleo a todo quisqui, y así que paguen de nuevo el pato quienes no tienen la culpa.&lt;br /&gt;            Todo una cortina de humo, y todo para que no veamos las cosas auténticamente importantes, sumidos en un sistema que dice que la felicidad viene del tener y no del ser, para que así queramos más y les demos más dinero y poder a la mano negra (o G300, que lo llaman algunos). Vale, cada uno tiene sus inquietudes y sus aspiraciones, pero a mí no me cogerán vivo en eso de aspirar a cada vez más en una sociedad con una cultura y un sistema en el que no creo. Gracias a dios, mis inquietudes no han ido nunca por conseguir satisfacción en cosas que se modifican en colecciones sucesivas de primavera-verano, o en que mi teléfono móvil sea el más puntero del mercado. Ni mucho menos en pagar precios por cosas que no lo valen mientras que con ese dinero podría estar aportando algo a quienes ni tienen nada ni pueden aspirar a tenerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 11-01-2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-6995904809135646385?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/6995904809135646385/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=6995904809135646385&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6995904809135646385'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6995904809135646385'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2011/01/feliz-2011-o-con-interrogaciones.html' title='Feliz 2011, o con interrogaciones'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-4129094713296437791</id><published>2010-12-10T10:10:00.000+01:00</published><updated>2010-12-10T10:11:37.541+01:00</updated><title type='text'>El armario I</title><content type='html'>Su padre le dio el beso de buenas noches. Habían terminado de cenar hacía media hora, se había lavado los dientes con parsimonia, casi con indolencia, mirándose en el espejo mientras hacía muecas con la boca llena de espuma, asemejando ser un monstruo de los de la televisión, de la serie de dibujos animados que venía los fines de semana por la mañana. Aquella mueca resultó ser demasiado real y la quitó instantáneamente: a los cuatro años estaba claro que haciendo una cosa semejante te podías convertir tú mismo en el monstruo, y entonces ya no tendrías posibilidad de comer helado ni golosinas. Y a lo mejor hasta se hacía realidad el cuento ese que le habían contado en el colegio, ese del lugar a donde iban los niños malos cuando se morían, una caverna con fuego y ríos de lava. Aunque no sabía muy bien lo que era una caverna y un río de lava, sabía que el fuego le atraía cuando hacían barbacoa en verano, pero que si acercaba demasiado la manita, sentiría un dolor inimaginable. Así que dejó de hacer muecas y escupió la pasta de dientes.&lt;br /&gt;            Su padre le sonrió desde la puerta y la dejó entreabierta, con la luz del pasillo encendida. Desde allí podía ver el pequeño aparador de madera con el candelabro plateado y el reloj del centro, con una figura metálica en lo alto, que daba las horas con un tintineo monótono.&lt;br /&gt;            La habitación estaba en penumbra, y él se subió la manta hasta la nariz, girando la cabeza poco a poco hacia la oscuridad del rincón del armario. Había que comprobar que todo estaba en orden en ese lugar, para poder dormir tranquilo, sobre todo en aquel lugar donde en otras noches había sentido que alguien le observaba desde allí. Por eso, la puerta del armario debía estar siempre convenientemente cerrada, para evitar ese sendero que llevaba directamente al lugar del que le habían hablado, ese del fuego. Para llegar a él había dos posibilidades, la que le habían contado sus padres y en el colegio y la otra. La otra estaba detrás de su abrigo viejo, según abrías el armario, a la derecha, en la pared lateral, allí donde hacía más calor detrás de la madera. Además, aquel sendero no era sólo de ida, también era de vuelta, y los monstruos podían encontrarlo y colarse en su habitación mientras él estaba dormido, y entonces estaría perdido.&lt;br /&gt;            Les había de muchos tipos, les había como el esqueleto del diccionario que había visto hacia unos meses, hojeando aquellas palabras que estaba aprendido a leer. Tenían todavía algún trozo de carne pegada, lo sabía porque había visto la película de Indiana Jones, y el malo al final, cuando se derretía, todavía con vida, le quedaban pedazos de carne pegada en los huesos.&lt;br /&gt;            Había otro tipo, que eran personas a las que no se le podía ver el rostro, monjes con un hábito como de saco y capucha a los que sólo se les intuía unos ojos que observaban, que miraban esperando condenarte. Eran los caídos, o al menos eso había oído a su hermano mayor con su amigo Kike, cuando jugaban al ordenador a un juego de matar zombis. Sabía que los zombis eran de mentira, porque se lo había dicho su padre, pero los otros se parecían mucho a algún profesor que había visto en el colegio, que llevaba como faldas largas y negras atadas con un cordel a la cintura. Seguramente aquellos que habían sido malos estaban en el infierno, y se les quedaba la cara que no se podía ver, sólo imaginar, al margen de los ojos que miraban.&lt;br /&gt;            Los otros, los últimos, tenían alas negras y ojos brillantes como las ascuas de las barbacoas del verano. Esos eran los peores, porque disfrutaban torturando a la gente, sobre todo a los niños como él, porque según su abuela, tenían la carne más blandita, y les gustaba mucho. Por eso, según le había dicho, los niños que se portaban mal era los más codiciados en el infierno, porque estaban más sabrosos. Era lógico, era como el lechazo o el chuletón, que estaba más duro. Y esos querían carne de niño.&lt;br /&gt;            Siguió mirando hacia allí y entonces lo vio, con un escalofrío en la espalda. Estuvo a punto de hacerse pis encima al ver que la puerta del armario estaba abierta.&lt;br /&gt;            Se subió la manta hasta sobrepasar la nariz, mientras sentía que el cuerpo se le quedaba helado. Abrió los ojos todo lo que pudo para estar vigilante. Dijo el nombre de su padre, pero este estaba abajo, y no le oía; además, si hablaba demasiado alto, los monstruos despertarían, le oirían, y por fin encontrarían el camino hacia su habitación, y le cogerían.&lt;br /&gt;            Empezó a ver movimientos. Al principio fue sólo un leve movimiento en esa zona más oscura, pero después empezaron a ser más visibles. Había algo al otro lado del armario que se movía, que se enredaba en su abrigo, en las camisitas pequeñas, en los jerséis. Los veía allí, reptando por las paredes, entre la ropa.&lt;br /&gt;            Y fue cuando entonces algo brilló allí dentro. Hasta entonces todo era irreal, y seguramente fruto de su miedo, como le había dicho su madre. Pero en aquel momento en que un ascua se encendió al otro lado de la puerta y le miró, dejó de ser invención para ser un ojo observando, ojo encima de una boca y unas garras, delante de unas alas y con un hambre de miles de años de confinamiento en el infierno. Sus miradas se cruzaron. La noche acababa de empezar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 7-12-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-4129094713296437791?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/4129094713296437791/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=4129094713296437791&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/4129094713296437791'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/4129094713296437791'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/12/el-armario-i.html' title='El armario I'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-109164664205309045</id><published>2010-12-10T10:09:00.000+01:00</published><updated>2010-12-10T10:10:14.414+01:00</updated><title type='text'>Una nueva perspectiva</title><content type='html'>Suele sucederme que la mayoría de las cosas que se me ocurren vienen como una tenue brisa de viento. Son de esas cosas que estás en mitad de cualquier lugar, ya sea la calle, un bar, en la cama… y de repente empiezas a notar algo a tu alrededor que se mueve. No sabes muy bien qué es, pero está ahí, lo notas, y a veces se materializa en una serie de conceptos e ideas que puedes plasmar sobre un papel.&lt;br /&gt;            Eso mismo me sucedió el otro día, en una conversación con un amigo, charlando sobre temas de esos profundos con que de vez en cuando os doy la tabarra. Cada vez menos, creo. Andábamos con esas historias de que si la peña últimamente está más o menos vacía que antes, que si la gente no tiene un norte o rumbo al que tirar… Bueno, imagino que todos en algún momento hemos sacado ese tema, lo hemos tratado con más o menos seriedad, para después quedarnos con cara de póker y continuar donde habíamos dejado lo anterior. No porque sea poco importante, si no porque esas conversaciones muchas veces no dan para muchas palabras por dos motivos: el primero es que entramos en un tema que es complicado de explicar; y el segundo, porque normalmente estamos de acuerdo en lo genérico, y en lo particular siempre dejamos la coletilla de que “cada uno sabe por dónde anda” o aquello de que “todo el mundo tiene su punto de vista”. Supongo que es cierto en alguna medida, pero no sé cuál.&lt;br /&gt;            La cuestión es que andábamos en esas enfrascados, y me di cuenta de varias cosas, que pretendo reunir en dos grupos.&lt;br /&gt;            El primero de ellos hace referencia un tema del que os hablé hace poco, creo, o si no lo hago ahora, y es que después de leer libros de varias épocas de la literatura, y os hablo desde Homero hasta Gabriel García Márquez (pongo nombres para que veáis la amplitud del asunto), me he dado cuenta de que el problema de que las generaciones venideras están echando a perder lo poco que teníamos es tan recurrente que al final parecen plagios unos de otros. Desde que Paris, el de Troya resultó ser un cobarde, pasando por la degeneración de la China del siglo sexto A.C. o la hecatombe vaticinada en los Cien años de soledad para las generaciones de los Buendía, la preocupación porque los jóvenes van a traernos el Apocalipsis en tan general que ya seríamos la especie que más veces se habría extinguido en la Historia de esta piedra a la que llamamos La Tierra.&lt;br /&gt;            El segundo grupo de cosas hace referencia a la naturaleza del hombre. Nos quejamos de la falta de profundidad moral y humana de las personas, de cómo cada vez estamos más solos en esta vida y cada vez más hay más gente que, teniendo de todo, dice aquello de que “todo es una mierda”. No deja de resultar curioso lo poco que valoramos ese todo que antes no se tenía, pero realmente, en la práctica es así y los caminos que se emprenden, para lo bueno y para lo malo son hacia delante, tanto los individuales, como los colectivos (compuestos de otros individuales, claro).&lt;br /&gt;            El crecimiento personal de los humanos es, en mi opinión, el aspecto más importante sobre el que descansa nuestra existencia. Supongo que ya lo habríais intuido, pero ahora lo digo sin ambages. Es el más importante, y sin embargo, todo está pensado para que “no perdamos” el tiempo ni un solo instante en él, para que haya una cosa tras otra que nos entretenga y no nos demos cuenta de que ninguna de ellas realmente entretiene por otra cosa más que por la novedad, pero que su valor es ridículo. Es como cuando llegaban los reyes, jugabas un par de minutos con el He-Mán y después le prestabas más atención a la caja que lo envolvía. A mí me pasado, y sé que no soy el único. Había que conseguir otra cosa nueva, porque lo que hacía dos minutos lo era, ya estaba viejo y no valía para nada. Esto lo único que denota es la esencia de la vida humana en el cambio, pero entendido de una manera un poco corrompida y que nos hace dependientes de una manera absolutamente pavorosa. Imaginaos que de repente sólo tuviéramos asegurado el comer, el vestir y la vivienda, pero sin lujos ni historias… Sería la debacle. Multitudes enteras suicidándose en las cunetas de las carreteras, peña enloquecida andando y corriendo por las calles como zombis sin saber qué hacer, con qué entretenerse, con qué ocupar su tiempo. ¿O no?&lt;br /&gt;            No lo sé. Pero esta sociedad que ahora tenemos cada vez interesa menos a la gente, cada vez le cansa más, el hastío crece, y la experiencia de varios milenios ya nos dice que cuando eso ocurre, hay algo que hace avanzar al siguiente estadio. Los cambios ya sabemos que no surgen de los grandes movimientos sociales de los dos siglos pasados, eso está claro, pero la gente cada vez está más insatisfecha. Joder, la enfermedad de Occidente es la depresión, y cada vez más. Algo sucede alrededor, y como ha ocurrido siempre, algo viene. Sé que no lo voy a ver, pero esa conversación me ha dejado buen sabor de boca y algo más esperanza; me ha eliminado rencores y me ha dado otra perspectiva. Bueno, supongo que estabais esperando un texto lapidario de los míos, pero hoy no tocaba: hoy sólo tenía que ofrecer estos pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 29-11-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-109164664205309045?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/109164664205309045/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=109164664205309045&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/109164664205309045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/109164664205309045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/12/una-nueva-perspectiva.html' title='Una nueva perspectiva'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-2660875981788214138</id><published>2010-12-10T10:08:00.000+01:00</published><updated>2010-12-10T10:09:24.384+01:00</updated><title type='text'>Dos cosas fundamentales</title><content type='html'>Escribir textos cortos, aunque no lo parezca, y cuando se pretende que sea algo más que un simple comentario que cualquiera pueda escribir, es algo que desgasta bastante. Hay que rebuscar el tema, procurar no ser demasiado reiterativo, intentar aportar alguna visión novedosa, no resultar demasiado chabacano (aunque si ves la televisión, en concreto determinada mierda rosa, parece que se está poniendo peligrosamente de moda)… En fin, una serie de cuestiones que hace que te tengas que exprimir el seso, y a veces resulta innecesario. A ver, podría escribiros una vez a la semana, cogiendo algo insólito de eso que nuestros periodistas más avezados a veces nos ofrecen y con eso bastaba. Pero a mí no me basta.&lt;br /&gt;            Por eso, por ejemplo, hace poco os mande un par de poesías, o me saqué del tintero el hasta ahora más comentado texto, el de La casa, que al parecer os ha gustado bastante. Me alegro, y la verdad es que cuando empecé a redactarlo, supuso todo un reto para mí: no en vano, era la primera vez que me arriesgaba con algo semejante. Así que, lectores míos, habéis sido todos participes de una de mis primeras veces en algo.&lt;br /&gt;            La cuestión es que la vida entre Valladolid y Madrid a veces se hace bastante exigente en cuanto al tiempo, y si quiero compaginarlo con otras aficiones, no me queda más remedio que ir haciendo huecos. No vale eso de que en el tren tengo todos los días dos horas de espacio, porque por la mañana prefiero ir dormido y subsistir en esa batalla que es cada semana, y por la tarde también me gusta leer, así que no os creáis que es tan fácil.&lt;br /&gt;            De la lectura he hablado muchas veces, y en distintos tonos. Es uno de esos reductos en donde mis comentarios corren el riesgo de ser tachados de inmodestos, que es la forma amable de llamarle a uno pedante, como por ejemplo si os digo que mi libro favorito es El Quijote. No voy a entrar en la obvia disertación que se suele hacer sobre cosas que hasta hace bien poco eran sinónimo de cultura y ahora más bien de comentarios jocosos jaleados por jacas y jamelgos que se jactan de saber algo del tema y que hacen de barra de bareto su máximo conocimiento (y ojo, que como bien sabemos algunos, es un territorio inhóspito repleto de sabiduría y morralla a partes iguales). Vamos, que antes, por haberte leído a los clásicos se te admiraba y ahora se te mira como a un bicho raro. Lo curioso del tema es que los seres humanos no han cambiado nada en los últimos diez o quince mil años; se ve que lo que ha cambiado es la diana de su estupidez diáfana y obviamente congénita (por supuesto, me incluyo en el grupo, al menos por apariencia, pero no en este tema, quizá en otros).&lt;br /&gt;            Ese es uno de los principales conocimientos que se extraen de los libros; de leer no solo los libros que ahora se venden, esas basuras semánticas y lingüísticas en la mayoría de los casos, empaquetadas y servidas en su punto para el consumo rápido y el olvido presto (hay escritores actuales, muchos, que se salvan de esta salva de cañonazos, como por ejemplo Miguel Delibes), sino de leer también a Homero, a Alighieri, a Esopo, a Shakespeare… En esos libros, aparte de contener historias apasionantes (por mucho que el analfabetismo encubierto de nuestros días impida en muchos casos disfrutar o incluso llegar a entender lo que ofrecen), hay secretos escondidos para aquellos que quieren leer entre líneas (ya estaréis pensando aquello de pedante, porque claro, imagináis que me incluyo entre ellos, y por supuesto que lo hago) y que aportan determinados hitos que hacen que la vida de uno se ensanche, sin lugar a dudas.&lt;br /&gt;            Y os he puesto libros de nuestra oscarizada cultura occidental, pero cuando entras a mirar en los estantes a esas defenestradas y asquerosas culturas que comen perro, curry y especias a tutiplén, y te encuentras con obras como Tokyo Blues, de Murakami (de nuestra época, Japón), La novela de Genji (del siglo once después de Cristo), las Analectas de Confucio (ni os creeríais lo que hacía el tío cuando aquí íbamos en taparrabos) o los escritos de los sufíes hindúes, te quedas asustado de lo mucho que se parecen aquellas gentes a lo que somos ahora.&lt;br /&gt;            Al penetrar en obras como las que os cuento te percatas de dos cosas fundamentales. La primera de ellas es que las preocupaciones cotidianas de la gente no han cambiado ni un ápice desde que el hombre es hombre. Temas como currar para comer, conseguir comodidad y seguridad para tu familia, la necesidad de aceptación grupal, la necesidad de amar y ser amado y otras tantas son exactamente iguales en esos libros a lo que ahora nos preocupa. Incluido, curioso, esa retahíla que ahora se oye tanto sobre cómo la juventud de hoy en día se está echando a perder, como las cosas degeneran y se van a perder y olvidar. Ya en los tiempos de los primeros emperadores chinos existía esa preocupación, y aquí estamos desde entonces (estoy oyendo ya las voces de que “ahora es distinto”, cosa de la que se quejaban hace varios siglos).&lt;br /&gt;            La segunda cosa fundamental es la necesidad de trascendencia del hombre. Cada cultura lo ha intentado solucionar de una manera, pero está impregnada en todas ellas. Hay iluminados en todas las culturas a lo largo de toda su historia, igual que la cristiana. Existen personas que dicen que esa es una búsqueda absurda, y sin embargo parece estar impresa en nuestra esencia más profunda, por eso es común a todos los hombres desde antes de salir de la cueva, o de bajar del árbol, como prefiráis. No sé si es algo que tiene que ver con procesos bioquímicos o hay algo detrás llamado alma unida a un dios terrible y terrorista como el del antiguo testamento. Hay dejo eso, para otros textos.&lt;br /&gt;            Por tanto, vuelvo a decir a todo el mundo, os digo amigos míos, que, si tenéis tiempo en mitad de esas preocupaciones diarias que llevan ocupando al hombre desde la más oscura antigüedad, leáis. Coged el libro que sea y paladeadlo, y si no sabéis cuál, dejad que alguien de quien os fieis os aconseje. Es uno de los caminos hacia la esencia del hombre, hacia eso único que nos hemos traído desde que nos convertimos en lo que ahora vemos, como el miedo a las serpientes o el gusto por la belleza. Es decir, el camino hacia lo que somos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 14-11-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-2660875981788214138?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/2660875981788214138/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=2660875981788214138&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/2660875981788214138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/2660875981788214138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/12/dos-cosas-fundamentales.html' title='Dos cosas fundamentales'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-334309957811909409</id><published>2010-12-10T10:06:00.000+01:00</published><updated>2010-12-10T10:07:48.160+01:00</updated><title type='text'>Más de lo mismo</title><content type='html'>Andaba yo el otro día pensando con esta mente roja y pecadora que dios me ha dado (lo siento por esos fachas opusdéicos, resulta que mi mente es obra de dios y no del diablo, por mucho que les jod…) como las realidades absolutas van cayendo una tras otra ante los atónitos observadores que se frotan los ojos sin ser capaces de aceptar que lo que está ocurriendo es tan real que un pellizco les haría soltar más sangre que a un marrano en San Martín.&lt;br /&gt;            Vivimos tiempos que hagan lo que hagan son de cambio, pues la definición de la realidad, ya desde tiempos del gran olvidado Heráclito, es de puro cambio y punto. Sólo los necios (que somos todos, ojo) somos capaces de negar la evidencia y hacer saltos mortales con la lógica para tratar de vestir un santo (nuestra permanente mentira) que está mucho mejor desnudo.&lt;br /&gt;            Así que con esas sentencias filosóficas de que alguna verdad absoluta hay, aunque no es posible explicarla con palabras (vano intento anterior el mío), andaba divagando y perdiendo el tiempo, hasta que me ha caído la bomba nuclear de pensar en economía (culpa del periodista de turno que parloteaba en la radio) y me he acordado de multitud de cosas que me han rondado todos estos interminables meses de crisis económica.&lt;br /&gt;            La primera de todas es que resulta que en todos los países del mundo civilizado (el incivilizado no cuenta, pues son más inteligentes que nosotros, pero con menos pasta en la cartera), sea cual sea el partido político que anduviera en la palestra gubernamental, le han caído palos a mansalva. Que se lo digan al primer ministro irlandés, firme defensor del conservadurismo y de medidas fiscales tales como que las empresas casi ni paguen impuestos, al souman francés que más de lo mismo, o a los restantes gobiernos europeos que para buscar en las gráficas sus índices de popularidad ya tienen que bajar al sótano. No hablo del nuestro para evitar chistes fáciles con los que el próximo año se me saturará el correo electrónico, en lo que hay elecciones.&lt;br /&gt;            Otra de las cosas curiosas de las crisis es que saca del baúl de los recuerdos a lo más facha del arco parlamentario, la extrema derecha, lo cual quiere decir que saca de los votantes el miedo cerval y por tanto con su papeleta defienden ideas que se acercan mucho a una de las vergüenzas europeas del siglo pasado. Preguntad a Suecia.&lt;br /&gt;            Pero si hablamos de economía, lo que más me gusta es constatar en todo esto como, esas personas que hacer un juego de manos lógico para defender la permanencia de un edificio que se ha caído a cachos, siguen en sus trece de que el sector privado es más eficiente que el público. Cada vez que oigo sus comentarios y al mismo tiempo veo como muchos de los bancos con esas triples aes tan renombradas hoy en día (máxima solvencia) se han ido al cuerno, una carcajada histérica en plan Gárgamel (para los menos mayores, el malo de los pitufos) pugna por salírseme de entre los dientes entre dolores abdominales. Entonces tengo que hacer ese esfuerzo tantas veces recomendado de hacer de tripas corazón y aceptar aquello de que hay que aceptar las ideas del contrario y ser tolerante con los demás.&lt;br /&gt;            Supongo que tendré que ser tolerante con esos piratas disfrazados de ejecutivos serios, con esos políticos autonómicos “responsables” que jamás dimiten y con esos alcaldes víctimas de la fama que otros guarrean. Supongo que tendré que ser tolerante con esa gente que opina que la sanidad y la educación debería privatizarse, tal y como está privatizado el sector inmobiliario. Imaginaros por un momento a Florentino Pérez y sus amigos, gestionando los hospitales de la ciudad que fuese, cobrando el coste de los tratamientos y sacando un cierto beneficio que después invertiría en sectores estratégicos para la economía nacional como serían Cristiano Ronaldo, Jorge Valdano o Zinedine Zidane. Y les pongo nombres para que lo veáis más claro.&lt;br /&gt;            Así que supongo que tendré que tolerar esas opiniones, pero entonces yo daré las mías, claro, y aquí va a haber ventisca. Creo que ya va siendo hora de que ciertos sectores estratégicos de este país, necesarios para que la gente viva con un mínimo de decencia sean de todos. Las cuestiones como las privatizaciones que se montó el señor del bigote para apuntarse el tanto de entrar en el euro no han salido tan bien como pensaban. Y si no, al dato: Telefónica, la compañía más cara y con el peor servicio de toda Europa. Ojo, no hablo de todos los sectores, ni hablo de todos los empresarios.&lt;br /&gt;            Y ahora, con el tema de la reforma del sector financiero más cachondeo. Para que os hagáis una idea, resulta que quieren reformar un sistema donde la bolsa es lo más grande, y es la misma bolsa la que indicará si funciona bien o mal su reforma. Esta reforma consiste en que la gente que se forra en ella, se forre un poco menos. ¿Me seguís? Pues esa es mi opinión. Quizá ellos tengan la sartén por el mango, pero desde luego no pienso comulgar con ruedas de molino, ni mucho menos asentir mientras la peña me mete la mano en el bolsillo. Vamos, más de lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 23-11-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-334309957811909409?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/334309957811909409/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=334309957811909409&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/334309957811909409'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/334309957811909409'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/12/mas-de-lo-mismo.html' title='Más de lo mismo'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-485840494519282071</id><published>2010-10-19T13:57:00.001+02:00</published><updated>2010-10-19T13:58:35.238+02:00</updated><title type='text'>La casa (parte III)</title><content type='html'>Corrió despavorido hacia la entrada. Los sentidos afilados por el miedo le arrojaron un sinfín de sombras danzarinas que, incuestionablemente, eran provocadas por “aquéllos” que le observaban desde las sombras. Sin fijarse en ninguno de los rincones, pero viéndoles todos, llegó hasta la puerta, jadeando de terror, y accionó el picaporte, deseando salir de aquella casa lo más rápido posible. No tardaría ni dos segundos en cruzar aquel jardín desvencijado y herrumbroso, en dejar atrás las nudosas zarpas de los árboles, en abandonar aquel reino de arbustos moribundos…&lt;br /&gt;            El picaporte giró, pero la puerta no se movió ni un solo centímetro. Francisco dio un alarido de pavor que habría helado las brasas del infierno y se tiró contra ella, tratando de derribarla. No se movió ni un ápice, y sintió una gélida corriente de aire en la nuca, intermitente, que le puso los pelos de punta. Supo sin lugar a dudas de que la casa se estaba burlando de él, divirtiéndose a su costa.&lt;br /&gt;            Corrió al salón y fue a las ventanas, pero estaban aseguradas con barrotes carcelarios y adornos sinuosos, que tenían una extraña similitud con la sonrisa macabra de algún duende. Trató de abrir una, pero no consiguió nada, como si al otro lado, una mano imperturbable tuviese aferrado el marco por fuera. Dio un grito e insultó sin criterio, ordenando al espíritu que le permitiese salir de allí. Fue cuando escuchó, sin lugar a dudas, una carcajada que llegaba del sótano de la casa. Si se hubiese mirado en el espejo de la entrada habría visto como, en segundos, se le quedó el pelo completamente blanco.&lt;br /&gt;            Salió del salón con el rostro ceniciento y desencajado, pasó por delante de los cuadros de los propietarios sin atreverse a mirarles y corrió por toda la planta baja. Todas las restantes ventanas estaban cerradas y con barrotes. La puerta de la cocina totalmente inmovilizada, como la de entrada. Al intentar abrirla, la puerta del sótano empezó a abrirse, y resonó una nueva carcajada, acompañada de arrastres de pies. Se quedó literalmente paralizado, algo en su cerebro se desconectó y se quedó mirando aquella boca abierta y negra que se le asemejó a la antesala del infierno.&lt;br /&gt;            “El miedo es el mayor enemigo del hombre”, le había dicho una vez su abuelo. Recordaba la cara seria y la voz grave del anciano, con los ojos delirantes de fiebre horas antes de morir de tuberculosis, cuando le llevaron a darle el último adiós. Con los ojos amarillentos, ya conectados con la muerte, le dio la última lección que pudo, y en aquellos momentos, desde luego, su abuelo había tenido una visión premonitoria.&lt;br /&gt;            El ruido de arrastre en las escaleras era tan palpable que le daba la sensación de que aquellos pasos le estaban pisando por la espalda, justo por encima de aquella sensación de gusanos fríos corriéndole por la espina dorsal.&lt;br /&gt;            “Ya eres mío”, dijo una voz cavernosa y húmeda que reverberó desde aquel pasadizo preparado para tragársele, y se extendió por todas las paredes, con una vibración maligna como sólo podía hacerlo una voz venida de otras dimensiones. Francisco sintió que el corazón estaba a punto de detenérsele, y entonces reaccionó y salió corriendo hacia la parte alta de la casa. Vendería caro su pellejo.&lt;br /&gt;            En la primera habitación que encontró, abrió a la puerta y se acercó hasta la ventana. Justo daba encima del porche delantero, sobre el tejado, así que no lo pensó más veces. Dio unos pasos hacia atrás cogiendo carrerilla y se lanzó contra la ventana.&lt;br /&gt;            Fue como toparse contra un muro granítico. La ventana se rompió, pero algo le detuvo justo a milímetros del límite que establecía el marco de madera, sintiendo como si le arrancasen algo del pecho con un dolor insuperable. Golpeó desesperado, pero una columna de materia invisible no cedía ni una sola fracción. A sus espaldas algo se movió, entre las tinieblas. En los reflejos de los cristales rotos vio el dintel de la puerta. Una figura encorvada, con los ojos brillantes en un rostro semioculto, acompañado por una infinita oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Los amigos se cansaron de esperar y se acercaron a la valla. Estaban observando cuando vieron que una de las ventanas superiores se rompía y su amigo caía desde lo alto. Dieron un grito al verle desplomarse contra el tejado del porche y después rebotar contra las escaleras hasta llegar al suelo. Saltaron la valla y corrieron hasta él. Estaba completamente blanco, el pelo, el rostro ceniciento, los huesos rotos por el golpe.&lt;br /&gt;            Pero lo que más les aterrorizó fue la expresión de absoluto terror que reflejaban sus ojos muertos.&lt;br /&gt;            Lo que no pudieron explicar, ni tampoco la policía cuando llegó a estudiar los hechos acaecidos, fueron los gritos que escucharon después de muerto, las carreras por la casa, y los rugidos y amenazas, así como las carcajadas que se escucharon acto seguido. Francisco les veía por las ventanas de la casa, llamándoles, viendo su cuerpo muerto sobre la tierra, mientras aquella figura le perseguía por todos los recodos de la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 16-10-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-485840494519282071?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/485840494519282071/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=485840494519282071&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/485840494519282071'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/485840494519282071'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/10/la-casa-parte-iii.html' title='La casa (parte III)'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-6270053395457615375</id><published>2010-10-04T14:11:00.001+02:00</published><updated>2010-10-04T14:12:45.687+02:00</updated><title type='text'>La casa (parte II)</title><content type='html'>Dio dos pasos hacia el interior, al pequeño recibidor. Traspasar aquel umbral fue más que un paso, más bien un salto a un precipicio, con una sensación de vértigo en el estómago semejante a la que había tenido cuando vio como atropellaban al perro Murphy de su vecino en la carretera. Tuvo la sensación de que una vibración reverberaba por las paredes y el suelo de madera, haciéndole resonar a él también junto con la casa, como una pieza más de aquel engranaje de madera.&lt;br /&gt;            Había un pequeño aparador de madera con la repisa de mármol con vetas negras. Los tiradores de los dos cajones centrales y de las puertecillas inferiores eran dorados, artesonados con flores, cubiertos de mugre. Encima se veía un espejo con el fondo descolorido, cuyo reflejo parecía distorsionado, como el fondo de un estanque en una tarde de viento: parecía que había algo más al otro lado del cristal al margen de la pared del frente, danzando un baile tétrico provocado por las motas de polvo que se movían caóticas por la corriente que dejaba la puerta abierta. En el reflejo dos cuadros, dos rostros reflejados que le observaban terribles desde la pintura.&lt;br /&gt;             Él era el señor Martín, el antiguo propietario de la casa, un viejo con el rostro retorcido en una mirada oblicua, severa y reprobadora, amenazante, que parecía advertirle sobre aquel allanamiento y sus consecuencias. Llevaba un capote negro sobre los hombros que le recordaba a pinturas antiguas, y que le daba el aspecto de un cuervo preparado para atacar a su víctima. Calvo y con la nariz aguileña, con aquellos ojillos hundidos en el cráneo pelado, le hacía sentir como si un depredador le observase.&lt;br /&gt;            El otro cuadro era de una mujeruca, la señora Rudiez, de labios hundidos, arrugas marcadas en su escarpado rostro y un pelo ceniciento recogido en un moño desaliñado. Se le veía el cuello de una blusa, almidonado y alto, y un colgante de un simbolismo extraño. Desde luego no era nada que hubiese visto anteriormente. El pintor debía ser un gran conocedor del alma humana, pues había recogido con perfecto detalle su mirada enloquecida de ojos saltones y febriles, como si al otro lado del artista se encontrase alguna puerta desconocida a un infierno escalofriante.&lt;br /&gt;            Ellos eran los últimos propietarios conocidos de la casa. Hacía ya más de treinta años que se había quedado deshabitada, y la ausencia de actividad en ella hacía parecer que estaba abandonada, en manos de algún acreedor, o de un banco. Habían muerto sin descendencia conocida, a pesar de que en el jardín había un parquecillo preparado para jugar. En aquellos años, debió de ser un lugar agradable con una fuentecilla y rincones sombreados. Hoy en día era un lugar herrumbroso y gemebundo, con los dedos nudosos de los árboles cerniéndose sobre los columpios, con la fuente seca convertida en cementerio de hojas.&lt;br /&gt;            No se sabía qué era lo que había pasado. En realidad, sí, pues los primeros en entrar en la casa aquella mañana habían sido los ayudantes del médico del centro de salud, un par de muchachos que vomitaron el estómago entero y después se regodearon en el bar del pueblo contando la imagen del dantesco asesinato y suicidio posterior de la señora Rudiez. Los niños elucubraban desde entonces y los rumores hablaban, comentaban cosas horribles, como que se paseaba por la casa exhalando risotadas y graznidos propios de un grajo, buscando a su marido para volver a matarlo de nuevo. Se decía que confundía a cualquiera que entrase en la casa con el difunto, y que le hacía todo tipo de atrocidades antes de comerse el corazón del desafortunado.&lt;br /&gt;            No contribuían especialmente a calmar aquellas historias el hecho de que el señor Martín había aparecido con el pecho abierto de par en par y eviscerado; tampoco las desapariciones de niños que, durante aquellos años, habían tachonado las efemérides del lugar. La verdad es que todas aquellas desapariciones había quedado debidamente justificadas: viajes por estudios, embarazados no deseados, un par de delitos menores y una muerte en accidente de carretera a decenas de kilómetros de allí. Sin embargo, como esas desapariciones no se habían acompañado del testimonio del desaparecido, alimentaban la imaginación de las mentes más etéreas.&lt;br /&gt;            Y desde luego, aquellos pensamientos no contribuían a calmar a Francisco. Se dio cuenta de que llevaba varios minutos, no sabía cuántos, mirando el rostro de aquellos dos personajes y dejando vagar su pensamiento por todas aquellas murmuraciones que recorrían el lugar desde hacía años.&lt;br /&gt;            Dio un par de pasos más hacia dentro, hasta la primera puerta a la derecha que daba al salón que había visto por la ventana. Sintiendo como los cuadros de la entrada le observaban fijamente, con sus ojos terribles, entró en la habitación cubierta de polvo. Allí había multitud de objetos que podría coger como prueba, pero justo en ese momento empezó a escucharlo. Un ruido. Leve, como un susurro, o más bien como un arrastre que empezaba y se detenía, empezaba y se detenía. Pies que se arrastraban en el piso superior.&lt;br /&gt;            El pelo de todo el cuerpo se le erizó y apunto estuvo de soltar un grito. Lo habría hecho de poder exhalar una palabra. Y casi estuvo a punto de perder el sentido cuando la puerta principal de la casa, con inusitada violencia, arrastrada por una corriente de aire repentina, se cerró de golpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 4-10-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-6270053395457615375?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/6270053395457615375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=6270053395457615375&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6270053395457615375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6270053395457615375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/10/la-casa-parte-ii.html' title='La casa (parte II)'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-8947724223235670774</id><published>2010-09-29T10:09:00.001+02:00</published><updated>2010-09-29T10:13:50.398+02:00</updated><title type='text'>La casa (parte I)</title><content type='html'>Se alzaba ante sus ojos, enhiesta, arcaica, solemne. El maderamen parecía crujir como el casco de un barco antiguo, cuando las brisas marinas forzaban los mástiles y las junturas. El tejado a dos aguas parecía recordar el palo mayor, y los grajos que se posaban en todo lo alto eran estatuas tétricas que tocaban el cielo con sus plumas. Los graznidos eran terribles anuncios de algo desconocido que aguardaba bajo el influjo de la casa. Alzaba sus tejas de color oscuro de pizarra contra el cielo ennegrecido que amenazaba tormenta, con aquel viento desapacible tan típico en aquellas situaciones que levantaba el polvo de los caminos y hacía danzar a la hojarasca como pequeños duendecillos malignos que auguraban malos presagios.&lt;br /&gt;            El jardín descuidado durante tantos años no conservaba más que una ligera ilusión de lo que fue en aquellos días en que estuvo habitada y la alegría aún corría por sus senderos y entre sus parterres de arbustos y flores. De estos sólo quedaba algún resto podrido dentro de los círculos de piedras ya descoloridas y grisáceas, polvorientas, como si fuesen el altar de alguna religión demoníaca olvidada. Los árboles, víctimas del invierno y de las sequías estivales, se retorcían con las ramas despellejadas de sus hojas, alzándose para volver a caer, tratando de atrapar a los visitantes. Varios de ellos bordeaban el pasillo central, y según pasaba bajo tal arcada, le daba la sensación de que estaba entrando en otra dimensión. Si miraba para atrás, la puerta de la verja, de un óxido terroso, parecía como si empequeñeciese poco a poco, con sus dibujos endiabladamente atrenzados entre sí, en una lucha inmóvil por sobreponerse unos sobre otros, haciendo formas abstractas que según las mirabas con más detenimiento, las imágenes iban tomando forma en rostros agonizantes en un mar de olas tempestuosas, congeladas en un fúnebre grito previo a la visita de la parca. La antigua valla de piedra y hierro desvencijado y mohoso, con una capa de musgo verdoso en varias zonas de las lanzadas herrumbrosas, rodeaba todo el recinto como una dentadura de viejo cascarrabias que amenazaba con su gruñido e impelía a mantenerse al margen de lo que ocurría en aquel interior, ajeno a la vida moderna que corría en sus inmediaciones, como si los aires de ciencia y conocimiento del mundo externo no pudieran alcanzar a sus arcanas raíces.&lt;br /&gt;            Había algo en el aire, algún reducto de aquel tiempo en que la magia todavía existía y se percibía en el ambiente. Magia de aquel tiempo en que la bombilla incandescente aún no había desterrado las tinieblas de la noche a vagar en los cuentos de campamento. Según se adentraba por aquel pasadizo de ramaje muerto, de troncos con grabados de figuras inhumanas atrapadas y gritando en su corteza, de arbustos muertos y retorcidos, iba notando como la atmósfera se iba cargando poco a poco, como las ventanas del porche delantero se fijaban en sus temblorosos pasos y la puerta sonreía y le atraía hacia sus fauces. Habría salido corriendo, pero tenía que entrar y sacar alguna pieza de dentro para probar que se había atrevido a traspasar el umbral de aquel lugar terrorífico. Sería el hazmerreír de todo el colegio si no salía de allí con un pisapapeles, el marco de un cuadro o un simple adorno.&lt;br /&gt;            Delante suyo pasaron en una carrera frenética dos gatos, bufando y peleándose, haciendo que un gañido de terror estuviera a punto de desbordarle la garganta. Notó como las piernas estuvieron a punto de ceder y enviarle al polvo del camino. “¿Quién le mandaría meterse en semejante aventura?” Él no era ningún héroe, sólo un niño de doce años que acababa de apostarse un par de peonza y cuatro chapas de refresco. Allí estaba, a diez pasos de la escalera que daba al porche principal, con los pelos de punta, sintiendo los golpecitos del viento en su hombro y escuchando incesantes crujidos a su espalda. Se volvió una vez al escuchar uno más grande que otro. No había nada, ni nadie. Pero alguien le estaba mirando, eso lo tenía claro desde que dio el primer paso dentro de aquel jardín, y no eran sus amigos, que seguían su periplo desde la copa de un árbol de la calle, mirándole con el alma sobrecogida, sin atreverse a burlarse de él. Desde luego, cuando saliese de allí con el gancho de la chimenea, o cualquier otra cosa, no volverían a llamarle aquello de “gallina”, ni ninguna otra cosa desagradable.&lt;br /&gt;            Francisco dio otros tres pasos y subió las escaleras, escuchando con terror como la estructura crujía y amenazaba con romperse bajo su peso. Poco a poco, fue subiendo uno tras otro los escalones como si de un preso hacia el cadalso se tratase. El porche era oscuro y sucio, las vigas desportilladas, el aldabón partido y las ventanas repelentes con sus goznes dorados desprendidos como si de la piel de un enfermo de lepra se tratase, dejando entrever los jirones de antiguas cortinas que caían como el llanto de una plañidera, entreverados con telarañas que parecían sábanas de mortaja. Dio su último paso, se aferró al picaporte como un naufrago a la balsa que ha de salvarle la vida y lo giro. La puerta se abrió con un gemido agonizante, se desprendió algo de polvo del marco, y al fondo, sólo la negrura más espantosa que había visto nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 27-09-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-8947724223235670774?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/8947724223235670774/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=8947724223235670774&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/8947724223235670774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/8947724223235670774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/09/la-casa-parte-i.html' title='La casa (parte I)'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-1314616733302394765</id><published>2010-09-29T10:08:00.000+02:00</published><updated>2010-09-29T10:09:51.131+02:00</updated><title type='text'>La última estocada (de momento)</title><content type='html'>Y ya vamos por equis elevado a la enésima potencia… Ya os conté lo entretenido que puede llegar a ser el metro de Madrid un lunes por la mañana atestado de gente sudorosa y ansiosa por llegar a su puesto de trabajo. Rodeado de toda esa maraña de personas dispuestas a dar el do de pecho por un país asolado por la tragedia del paro, me siento como un apátrida desechado del país más enojoso del mundo. Sarcasmo habemus de inicio, ya me pintan bastos desde las ocho de la mañana.&lt;br /&gt;            Me encanta, y me pongo a pensar cuántos de ellos serán los que se meten con los funcionarios porque somos unos vagos mientras sus reales conciencias les acucian en este nuevo día para partirse el espinazo en pro de la felicidad de sus conciudadanos mediante un trabajo eficiente y responsable y su consiguiente pago de impuestos para que nuestro Estado del Bienestar (con mayúsculas y elevado a los altares de la demagogia más asquerosamente democrática) siga elevando nuestro nivel de vida, se mantenga en las cotas elevadas que conocemos y se extienda a la mayor cantidad de personas posibles.&lt;br /&gt;            Ay, amigos, lo bien que nos iría a todos si estos primeros párrafos fuesen ciertos, y pudiésemos aplicárselos a esta gran tierra llamada España. Pero va a ser que no, que nuestros empresarios no nos dejan, y además nos criminalizan si estamos en el paro porque tenemos demasiados derechos, demasiadas indemnizaciones, somos unos incompetentes que con los medios de toda la vida (es decir decimonónicos) no somos capaces de elevar nuestra productividad las doce o más horas que curramos. Vemos cómo después de que nos han provocado una crisis de cojones en base a un sistema demoníaco capitalista neoliberal, de salvar el culo remojado a los bancos con ayudas cuyas cifras se escapan a nuestro entendimiento, nos hacen responsables de la quema aplicando políticas de contracción del gasto público, subida de impuestos y pérdida de derechos laborales al más puro estilo Ronald Reagan. Ya van dos ideas, y seguimos.&lt;br /&gt;            Me asombra ver cómo las críticas de la situación actual, en el plano financiero y económico, han hecho que a los funcionarios nos caigan palos desde todas direcciones (más desde los lobbys a favor de las privatizaciones masivas para así poder hacer regalos a compañeros de pupitre, claro está) en base a una serie de derechos que deberían tener todos los trabajadores de este primer mundo tan brillante por fuera pero que luego resulta que a poca gente le gusta demasiado. Ya escribí hace unos meses sobre ello, así que no me voy a extender. La cuestión viene a que la prensa se ha hecho eco de un dato que dicho así, sin más, te queda más frío que un cubito de hielo en Siberia y es la deuda de los clubes de fútbol. Ojo, cuando hablamos de esta deuda no estamos hablando de que no paguen a sus trabajadores el dinero que les deben (algún caso hay, pero no es de estos de los que hablo) sino que no pagan sus impuestos. Hablamos de más de seiscientos millones de euros de deuda a Hacienda y a la Seguridad Social, hablamos de déficit público, de recorte del gasto, de reducción de salarios mientras que ese negocio deportivo no paga semejante barbaridad de dinero, y aquí nadie dice nada, y si lo dicen, es de refilón. Y los funcionarios, que no tenemos nada que ver en el tema, nos tenemos que tragar sin pan ni nada que nos toquen la bisectriz cuando vienen torcidas y nos bajen el sueldo, con aplauso generalizado de las cuatro ratas de siempre, mientras a ellos les pagan las entradas, los abonos y las camisetas.&lt;br /&gt;            Es un esperpento lógico lo que ocurre en este país. Da la sensación de que nos tratan como a bobos y nos dejamos, o algo parecido. La organización administrativa y burocrática, el reparto de competencias territoriales con todos sus edificios, coches, asesores, altos cargos, magutas y profesionales del cazo, los políticos demagogos y agresivos, carentes de todo sentido de Estado son una burla ideológica y un asesinato al sentido común. Pero no es eso lo que más me duele, desde luego. Lo que más me duele es que aquí o bien se justifica todo, o bien les envidiamos, o bien ya tenemos el culo desensibilizado y da igual quien nos la clava. Ya no sólo es que votemos cada cuatro años a PSOE o PP que nunca han hecho nada por evitar todo lo anterior y además lo van aumentando ante los ojos atónitos del espectador al ver que ya casi ni se preocupan en disimular. Además, seguimos favoreciendo a piratas y bucaneros disfrazados con traje y gomina que nos roban (no pagar impuestos es un robo a toda la nación y al que no le duela es que no le da para más), entrando en su juego despiadado porque es más divertido consumir cualquier basura que nos ofrezcan a pensar que nos tratan de estúpidos (a pesar de que sepamos perfectamente que lo hacen). Voy a dejar de escribir estos textos por un tiempo, porque es más de lo mismo una y otra vez, y al final para lo único que me vale es para hacerme mala sangre. Pero como suelo decir en mis canciones (quien quiera que las escuche con atención): “mientras pueda no participar en esto que os den”. No es cuestión de largarte a vivir en una cueva, sólo es mirar a ver qué es necesario y qué no. Y no me da la gana pagarle el yate a presidentes de equipos de fútbol que se me están cachondeando en las narices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 20-09-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-1314616733302394765?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/1314616733302394765/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=1314616733302394765&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/1314616733302394765'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/1314616733302394765'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/09/la-ultima-estocada-de-momento.html' title='La última estocada (de momento)'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-2311182215549412400</id><published>2010-09-09T12:19:00.000+02:00</published><updated>2010-09-09T12:20:28.162+02:00</updated><title type='text'>Cooficial donde lo sea</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;            No deja de resultar curioso. Andaba mirando en Internet, Google maps, dónde se encuentra situada concretamente Jamaica. Más que nada, que ha surgido en la conversación la barbaridad de corren esos tíos cada vez que suena una pistola, ya sea cuando dispara el juez de salida en las Olimpiadas, o alguno de una banda rival por las calles de Kingston, capital de la isla. O al menos eso decían hace poco. La verdad es que ver corriendo a Usain Bolt en una pista de atletismo es una de las mayores obras y demostraciones artísticas de todos los tiempos, y el que diga lo contrario es que no ha corrido en su vida ni para coger el autobús.&lt;br /&gt;            Pero a lo que iba. Veía la localización en el mar del Caribe, y he visto casi al lado la islita esa donde están la República Dominicana y un poco más a la izquierda Haiti. Es parte de lo que se llamó La Española, cuando llegamos los blanquitos, momento en que le empezó a llover a cantaros sin posibilidad de evacuar tanta agua.&lt;br /&gt;            Buscaron su independencia después de sufrir españolitos y franchutes, pero todavía están mirando a ver para qué la usan, con una economía devastada, una clase política que hace a la nuestra beata y un clima en donde los huracanes también parecen querer ir de turismo, y rematando la jugada llegó el terremoto de hace unos meses para conseguir tirar lo poco que se mantenía en pie. Dicen que siempre llueve sobre mojado, y aquí parece que lo han ido logrando con dedicación y esfuerzo.&lt;br /&gt;            Y hete aquí, que según miro el nombre de la capital, me ponen estos del Google maps, infieles anglosajones, que se llama Port-au-Prince. No quepo en mí de asombro, y lo miro en Wikipedia. Menos mal que estos tienen un poco más de consideración y me lo traducen, y ya me aclaran que en esta gloria de idioma que es el español (sin cinismo ni sarcasmo, totalmente sincero) la ciudad se llama Puerto Príncipe.&lt;br /&gt;            Diréis que se me ha soltado un muelle de la cabeza, y que a donde quiero llegar, pero el proceso mental que he seguido me ha resultado muy curioso. En las noticias de la tele, prensa escrita, radio y demás covachas infames donde menudean sanguijuelas periodísticas sacaron sin problema ninguno el nombre de esa tristemente conocida capital con el nombre castellanizado cuando aquello del terremoto que se llevó por delante ingentes cantidades de vidas humanas. Decían que si Puerto Príncipe para acá o para allá, que si esto que si lo otro. Me parece hasta cierto punto correcto, pues tampoco sabría pronunciarlo en francés, y además en nuestra tierra tenemos la costumbre de traducir hasta las cosas más intraducibles de otros idiomas, y así, además del ejemplo puesto, tenemos a Londres en lugar de London, Nueva York por New York y algunas más que seguro que se os ocurren. Hasta ahí va todo bien.&lt;br /&gt;            A lo que no acabo de acostumbrarme es a la maldita manía de tener que deslavazar a lenguas residuales (no hablo de que no sean respetables, no os equivoquéis) cada uno de los nombres que tienen en sus tierras desde la mía, al revés de lo que hacemos normalmente. Y así, mientras seguimos diciendo Londres con todo nuestro pecho henchido de orgullo, nos desinflamos en un lánguido suspiro de conformismo porque ahora Lérida es Lleida, Orense de toda la vida resulta que es Ourense o La Coruña ha pasado a no tener artículo determinado, o al menos yo no se lo encuentro en ese A Coruña.&lt;br /&gt;            Me parece muy bien lo del tema de cooficialidad y sus chorradas constitucionales del setenta y ocho. Sin embargo, cada vez ha quedado más claro que desde entonces lo único que ha hecho el Estado Español ha sido bajada de calzones hasta los tobillos e inclinación pendular superior a los noventa grados ante la verborrea paisajística nacionalista de cuatro jetas que alimentan sentimientos arcaicos y absurdos de otros cuatro anacoretas desconectados del mundo real por su amor a la silla parlamentaria y al poder que ello conlleva. Sea quien sea el que ande subido a la bancada azulona del Congreso. Por cierto, que la cooficialidad es en sus territorios, como mucho, no en los restantes, no en las Cortes Generales, no en las televisiones y radios nacionales, traductor añadido que cuesta una pasta al contribuyente. Al que no hable clarito, no se le saca en la foto, y punto. Claro, ahora llegan las elecciones en ciertos condados de antiguos reinos y quien quiera seguirlas necesitará cinco traductores por barba, para saber en qué madre se están ciscando en cada momento.&lt;br /&gt;            No voy a soltar más mala baba. De esto, ya está todo redicho, ya sabemos lo que pensamos, y ya sabemos que los mentecatos que nos representan miden estas cosas en términos de rédito electoral y no hacen caso. Pero yo, y esto lo saben los que me conocen, voy a seguir utilizando el castellano o español, que me da igual, y quien quiera que me siga, que conozco el camino. Vamos, que cada cual elija. Y a partidos políticos que no entienden esto, no pienso votarles en la vida: que se vayan a dinamitar una parte importantísima de mi cultura (es decir, parte de lo que soy) a donde les hagan caso. O mejor, simplemente que les den.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 9-09-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-2311182215549412400?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/2311182215549412400/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=2311182215549412400&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/2311182215549412400'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/2311182215549412400'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/09/cooficial-donde-lo-sea.html' title='Cooficial donde lo sea'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-6206163718728679228</id><published>2010-09-01T13:43:00.000+02:00</published><updated>2010-09-01T13:44:28.775+02:00</updated><title type='text'>Disculpen</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Medrando por los pasajes desérticos&lt;br /&gt;que Occidente arrojó sobre mis pasos,&lt;br /&gt;caí como las piedras de los árboles&lt;br /&gt;sobre los fuegos fatuos de los dormidos.&lt;br /&gt;Pero al cometer la imprudencia más prepotente&lt;br /&gt;que conoció naturaleza errante,&lt;br /&gt;se cernió sobre mi espalda la losa,&lt;br /&gt;la tumba y el epitafio de la arena fina&lt;br /&gt;de la que pretendí huir. Sin más prisa&lt;br /&gt;que la del alma que lleva el diablo,&lt;br /&gt;renegué de lo pensado pronto&lt;br /&gt;demasiado tarde y las tripas&lt;br /&gt;de este poeta se arrastraron por los cristales&lt;br /&gt;que dejó el frasco de aquella droga maldita.&lt;br /&gt;Cínica cultura que al rebelde desata&lt;br /&gt;para que el autoodio que produce de consecuencia&lt;br /&gt;sea la cruel daga que de resulta asesta.&lt;br /&gt;Cárnica ralea imperfecta que deviene&lt;br /&gt;en un festival de espectáculo sanguinolento&lt;br /&gt;cuando soluciones ordenan despelleje.&lt;br /&gt;Capten los lectores la metáfora,&lt;br /&gt;queden en silencio, no destapen&lt;br /&gt;la mísera manía del poeta&lt;br /&gt;de sajar sobre papeles la memoria,&lt;br /&gt;arrancar sólo lo ajado sobre el verso&lt;br /&gt;y olvidar que la grandeza es por lo habido.&lt;br /&gt;Caminos recorridos sólo brillan&lt;br /&gt;cuando el sol de la mirada lo descubre&lt;br /&gt;en la mañana,&lt;br /&gt;tardes alimentan la nostalgia,&lt;br /&gt;pero días siempre vuelven por sus fueros.&lt;br /&gt;No me odien por lo extraño del mensaje&lt;br /&gt;acostumbrados como están a lo palpable:&lt;br /&gt;necesidades de lirismo bulle en vida&lt;br /&gt;y yo doy puñetazo en la mesa.&lt;br /&gt;Caído mil veces o quizá solo una&lt;br /&gt;da igual, pues lo que soy no tornaría;&lt;br /&gt;vi en aquellas noches lo que había&lt;br /&gt;y completo con estas mañanas de desmonte.&lt;br /&gt;Seguiré con la maceta anticemento&lt;br /&gt;removiendo los cimientos y las vallas&lt;br /&gt;que me encuentre. No conozco&lt;br /&gt;más fórmula&lt;br /&gt;que la que mente indique&lt;br /&gt;sometida a lo que las cosas marquen como ciertas,&lt;br /&gt;no a lo que capricho inhumano esclavice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disculpen lo extraño de este texto&lt;br /&gt;semanal, pero a veces unos versos&lt;br /&gt;muestran lo que lleva maquinaria&lt;br /&gt;imperfecta que supone este pellejo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 27-08-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-6206163718728679228?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/6206163718728679228/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=6206163718728679228&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6206163718728679228'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6206163718728679228'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/09/disculpen.html' title='Disculpen'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-4457651919398380191</id><published>2010-09-01T13:38:00.000+02:00</published><updated>2010-09-01T13:39:28.245+02:00</updated><title type='text'>El viajero</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;            Sucedió en el metro de Madrid, en la estación de Nuevos Ministerios. Eran aproximadamente las ocho y cuarto de la mañana de un día de sueño, supongo que un martes o un miércoles. Uno de esos días en que el enjambre de personas de esa colmena era tan multicolor que parecía que todos los espectros de la luz visible se hubiesen desbordado por los pasillos, que las energías y velocidades se mostrasen a los ojos atentos de un espectador mínimamente avezado. Un observador del rededor mismo, ajeno y al mismo tiempo parte de un paisaje que ni quiere cambiar ni participar más que con su invisible presencia.&lt;br /&gt;            La pasividad podría ser la mejor definición de su situación actual. Una cierta pasividad moral, de relajo vital. Una de esas situaciones que todos hemos pasado en que sin saber muy bien por dónde, te van llevando los pasos, les vas siguiendo sin que sepas muy bien su destino. Una sensación de laxitud existencial, podría decirse.&lt;br /&gt;            Nada más pasar por delante de una de las entradas hacia el cercanías, al otro lado las escaleras para la línea ocho que lleva al aeropuerto, y en dirección hacia los andenes de la línea circular, empezó a escuchar una tonalidad musical. Al principio sólo era un eco que reverberaba contra las paredes alicatadas de los pasillos, algo ajeno y al margen de las carreras de la gente, arriba y abajo por los pasillos deslizantes. Era como un adorno más de la estación que pasaba desapercibido para la práctica totalidad de los viajeros; incluso algo molesto para muchos de ellos, agobiados con sus problemas, o escuchando su música a través de pequeños botones incrustados en los oídos.&lt;br /&gt;            Increscendo, como si de un tempo musical marcado por un director de orquesta se tratase, la melodía fue tomando forma y subiendo su volumen, hasta definirse al entrar en el pasillo y acercarse a la fuente y origen de aquel pulso que le despertaba.&lt;br /&gt;            Le despertaba, no sólo del sueño que pudiera tener a esas horas. Le despertaba un brillo difuso situado en un lugar ignoto de su interior, un brillo que había quedado relegado en un tiempo y un espacio pasados, como olvidado o más bien desterrado de su espacio que había sido ocupado por otras futilidades. Era un pequeño pulso electromagnético tratando de hacer funcionar una maquinaria oxidada. El arco se deslizaba, ora rápido y frenético, ora lento y cadencioso, sobre las cuerdas perfectamente tensadas del instrumento de madera noble, sobre el violín clásico, sobre una de las piezas del tesoro cultural humano. Cada nota, cada rasgado, cada curva de la cuerda producía un sonido dulce que le atravesaba cual saeta dorada el pecho y le impedía permanecer indiferente. Le conmovía y le describía un sinuoso laberinto dentro de su pecho, en un lugar que pudiera ser eterno e impalpable como el alma, o la simple mezcolanza de fluidos químicos desbordando por las venas los órganos internos; que pudiera ser la parte divina que el cuerpo humano guarda, o las simples conexiones neuronales bullendo en actividades y conexiones eléctricas y biológicas.&lt;br /&gt;            Daba igual aquella disquisición. Daba igual el lugar o el tiempo. Era la música lo que importaba.&lt;br /&gt;            Fueron unos segundos, no llegó ni a dos minutos. Fue sólo un instante del largo viaje diario, pero fue un momento que se alargaría el resto de su vida, sin ninguna duda. Fue la demostración palmaria de que algo hubo en aquel instante que lo llenó de eternidad y plenitud. Aquel fue el momento de la CULTURA con mayúsculas, de la exaltación de lo humano a través de la demostración más alta de la capacidad que guarda este ser. Pues tal es la alta cultura, la que sobrevive al paso de los siglos y de los milenios, la que resiste las luchas generacionales, los celos interpersonales, los asesinatos de lo antiguo porque se le llama viejo. Esa parte del hombre que las mentes necias son incapaces de aniquilar con su grosería, por mucho que lo intenten con su intolerancia, ranciedad e invisible ceguera.&lt;br /&gt;            Un libro que sobrevive siglos sin que las críticas y los alardes de modernismo socaven su importancia y su sabiduría; una escultura que demuestra en sus rasgos que el hombre sigue siendo el hombre aunque se oculte tras la eficiencia y la tecnología de dudosos avances materiales; una estructura arquitectónica que guarda en su composición las medidas y armonías que lo convierten en una muestra de auténtica belleza; una pieza musical que enlaza sus acordes y vibraciones con las vibraciones universales que danzan dentro del hombre y que destapan una intensidad inusitada…&lt;br /&gt;            Esto sobrevivirá  por los siglos de los siglos, aunque la prepotencia y la intolerancia quieran aniquilarlos porque no son de su época, sin entender que son atemporales y parte de lo que ellos mismos son. Por esto, el viajero cerró los ojos un instante, y ante sí percibió por un momento la totalidad de lo que le rodeaba. Y se dio cuenta de que era parte de ella. Gracias a esa música.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 1-09-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-4457651919398380191?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/4457651919398380191/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=4457651919398380191&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/4457651919398380191'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/4457651919398380191'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/09/el-viajero.html' title='El viajero'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-2672636754330976513</id><published>2010-09-01T13:37:00.001+02:00</published><updated>2010-09-01T13:38:30.853+02:00</updated><title type='text'>Vocación y economía</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;            Esto es como todo, no me queda más remedio que reconocer determinadas cosas. En esta columna en la que suelo meter caña a diestro y siniestro con toda la patente de corso que me place (que me perdone Reverte por la apropiación del término) a veces no queda otra que agachar un poco la testuz y dejar que caiga alguna colleja en cuello propio. Digo esto porque según pasan los años me voy dando cuenta de que, en gran medida, tenemos la costumbre de criticar aquello que nos toca la bisectriz, pero tenemos bastante cuidado para no hacerlo con lo que nos beneficia. Cuando no lo justificamos, que queda más cuco e individualista.&lt;br /&gt;            Todo esto viene al respecto de un tema del que creo que ya después de varios años y mucha baba goteada puedo tratar con cierta tranquilidad. Es un tema de esos en que cada uno tendrá su opinión, pero a mí me toca la moral tanto directa como indirectamente, pues supone una demostración más de lo limpio y democrático que supone el sistema en el que vivimos, regido por una mano invisible y asentimental como es aquella mano del libre mercado y capitalista que nos lleva en fila hacia las cumbres de la sublimación humana. No cabía en mí de estupor al ver, observando los números clausus, esos que tanto pánico dan cuando te estás jugando entrar en la carrera que más te gustaría cursar, la nota que se pide para acceder a Medicina: más de un 12. Semejante barbaridad pensaréis que es imposible, pero es que con el nuevo modelo de selectividad en donde además del examen puedes presentarte a otros para subir nota, hace que se llegue a este aparente sinsentido.&lt;br /&gt;            Hace que recuerde aquellos años en que directamente ni me plantee la posibilidad de hacer esa carrera, la cual había sido mi vocación desde muy pequeño, y mi primer descarte al ver que no era capaz de sacar las notas que requería tal objetivo en el periplo colegial. Hace que recuerde, como digo, que no fue una de esas tragedias que te curas echando agua y mocos por la cara; más bien fue algo cocinado un poco a fuego lento, que no te achanta demasiado, pero se queda en la pelota girando de vez en cuando a contracorriente. Ahora lo puedo contar sin que me rechine algo entre los huesos, aunque siga siendo motivo de empecinada frustración y rebeldía contra ese sistema de precios y valoraciones donde las vocaciones, el esfuerzo y las ilusiones se miden en términos de escasez y demanda. Pura economía.&lt;br /&gt;            Pura y prístina como riachuelo de montaña, pero contaminada desde el nacimiento por conceptos como sueldo, cuenta corriente, prestigio, estatus social… Digo esto más que nada porque de otra manera no lo entiendo, no creo que haya tantas personas a las que les guste el tema de estar viendo sangre y tripas todos los días, hace falta estar tan atontado como éste que os escribe para que te apetezca estar las horas muertas escuchando las miserias de los parias de esta sociedad nuestra, que son los que llevan en el cuerpo los estigmas de la enfermedad y la muerte, tabúes como nunca conoció antes agrupación humana.&lt;br /&gt;            Supongo que habrá médicos que al leer esto pensarán que son las divagaciones de algún enfermo mental, marginado social o reaccionario visceral. Supongo que tengo algo de todo esto, porque de momento los años no me atemperan la mala baba cuando me pongo a escribir estos telares. Lo siento por uno de vosotros que me dijo hace tiempo que dejase de aleccionar y me dedicase más a la lírica, pero después de escribir el texto anterior de “El tuerto”, me apetecía quedarme a gusto con éste. Dirán los más sabios que yo que exigiendo esas calificaciones (distinto a cualificaciones, y mucho menos a actitudes) se aseguran escoger a las personas más avezadas de nuestro excelso país. Creo yo que sería más adecuado apretar las tuercas durante la carrera y que sólo la acabasen aquellos que se dedicasen con el suficiente esfuerzo a la tarea de ser un buen conocedor de la teoría necesaria y de la práctica adecuada (ya comentaremos el sistema educativo en otro momento). Además, se rumorea por esas calles que existe un gran déficit de profesionales de este campo, pero sin embargo, las plazas universitarias dedicadas a esta cuestión cada vez son menores. Porca incongruencia a la que nos vemos sometidos.&lt;br /&gt;            Nada, ya lo dejo, no voy a contaros nada más de la cuestión. Diréis que suficiente tengo con ser funcionario y tener tiempo de mandaros estos correos, y supongo que tendréis razón (total, sólo para que supieseis que quise ser médico). Como os decía al principio, nos quejamos de lo que nos toca en cierta zona, pero no de lo que nos favorece. A mi me tocó olvidarme de aquello para lo que sentía que había nacido, y ahora me toca andar buscando ilusiones laborales por los rincones del despacho. Quizá algún día de la chistera salga un conejo y con un “voilá!” sea yo el primer sorprendido ante la satisfacción de una dedicación medianamente plena. Mientras tanto, seguiremos en la picota con estos textos.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 13-08-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-2672636754330976513?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/2672636754330976513/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=2672636754330976513&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/2672636754330976513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/2672636754330976513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/09/vocacion-y-economia.html' title='Vocación y economía'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-550486719087837565</id><published>2010-08-13T10:24:00.000+02:00</published><updated>2010-08-13T10:25:00.423+02:00</updated><title type='text'>El tuerto</title><content type='html'>Había perdido el ojo cuando tenía cuatro años. Era bastante feo, desde luego, con una rara enfermedad en la piel que le otorgaba un color rojizo, como un alemán en las playas españolas durante el mes de Julio. Por otro lado, sus padres habían tenido la deferencia de no preocuparse de su dentadura, ni cuando empezaron a salirle los dientes unos por detrás de otros, así que una muestra de alegría en su rostro le convertía el gesto en algo más parecido a una estatua de Chillida. No había tenido suerte, desde luego, pero tampoco le había afectado demasiado a su estado de ánimo: era una persona bastante alegre y procuraba sacar el lado positivo de las cosas. No en vano, sabía que lo que consiguiese, se lo debería a él mismo, y se arrojaba sin problemas a la realización de sus proyectos con toda la ilusión del mundo. Sin embargo, debido por un lado a su aspecto, y por otro, a una falta total de picaresca y torcida intención, siempre acababa perdiendo la carrera contra cualquier competidor a que se enfrentase.&lt;br /&gt;            Vivía en una región en donde a cierta edad la gente siempre buscaba la seguridad grupal de sus semejantes. Según nacieses, así podías saber cuál era el país que te correspondía, y por lo tanto, los que tenían un aspecto saludable, con una buena forma física y una mentalidad exitosa se distribuían en uno y las personas con determinadas deficiencias físicas o psíquicas, se marchaban al que les correspondiese.&lt;br /&gt;            Nuestro protagonista tenía el problema de no sabía muy bien si su sitio se encontraba con los tullidos, con los inocentes, con los deficientes… Desde luego, con los deficientes mentales no, porque tenía la suficiente frente como para darse cuenta de que guapo no era; pero tampoco con los intolerantes, pues dejaba que cada uno tuviese su propia opinión y forma de hacer las cosas, por mucho que le parecieran equivocadas. Claro, ante tal situación, la sensación de angustia de nuestro chico iba creciendo de manera exponencial, ya que la primera y más absoluta regla de aquella región (podemos llamarla región cultural, zona, o como queráis) consistía en la adscripción a uno de sus subconjuntos para que, tanto el interesado como el resto de los componentes, supiese a qué atenerse.&lt;br /&gt;            Le dio un poco al cerebro, tratando de encontrar una salida suficientemente satisfactoria para todos, ya otro de los principios fundamentales era la complacencia con los rigores impuestos por la gran mayoría, y una conditio sine qua non para empezar a considerar a nadie como miembro de pleno derecho de tales lugares.&lt;br /&gt;            Al final optó, siguiendo un refrán que alguien le dijese en algún momento, que el mejor de los lugares en el que podría encontrarse era en la región de los ciegos. No en vano, él era tuerto, y sus principales defectos físicos que podrían obligarle a entrar en otra agrupación no serían percatados por el resto de sus conciudadanos. Sin darle más vueltas, convencido de la irrefutable secuencia lógica que encaminaba sus pasos, cruzó las puertas del que se convertiría en su nuevo hogar.&lt;br /&gt;            Nada qué decir al principio: sus previsiones se cumplieron al completo, la gente le trató con total familiaridad y sin recelos aparentes: no en vano, era uno de los suyos. Nuestro protagonista no había conocido nunca tamaña sensación de pertenencia y seguridad, de apego y cariño por personas que le trataban con absoluta dedicación. Y claro, él tenía que aportar algo a cambio del tesoro que recibía. Para ello, un día de reunión les describió con todo detalle la belleza del lugar en que se encontraban, ya que a pesar de ser ciegos, les había correspondido un lugar con una naturaleza de vistosos colores, de cielos limpios y un océano que refulgía bajo la luz del sol con unas tonalidades verdeazuladas que competían con la mejor obra de arte. Pero el resultado de su regalo no pudo ser más nefasto. Tened en cuenta de la situación: un tuerto en el país de los ciegos, siempre se ha dicho que sería el rey. Nada más lejos de la realidad.            A los ciegos ni se les pasó por la cabeza que entre ellos pudiera haber uno que pudiera ver lo que aquel sujeto les estaba contando: no en vano, aquel era el país de los ciegos, y por definición, era imposible por tanto que pudiera hacerles tal descripción. Rápidamente llegaron a la conclusión más lógica de todas: estaba totalmente loco y trastornado, y para esto, esa cultura tenía una solución, que era aceptada por todos los países. Habían reservado un lugar para ellos, para los locos, y en ese lugar no se entraba de manera voluntaria, era el único (en el resto, por supuesto que sí, porque ¿quién no va a querer la seguridad y placidez del abrazo grupal, esa sensación de pertenencia que era lo que hacia las delicias todos ellos). De esta manera, por supuesto, nuestro protagonista acabó en la región de los locos. Nadie sabe muy bien qué fue de él, ya que a nadie se le ocurre dejar su agrupación una vez que entra, y de la región de los locos no sale nadie, por supuesto. Imaginaos que caos se podría producir con casos como éste que os cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 12-08-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-550486719087837565?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/550486719087837565/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=550486719087837565&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/550486719087837565'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/550486719087837565'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/08/el-tuerto.html' title='El tuerto'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-4770126902051815262</id><published>2010-07-08T09:54:00.000+02:00</published><updated>2010-07-08T09:55:11.496+02:00</updated><title type='text'>Prolífiko</title><content type='html'>No lo pongo como ejemplo de nada. No pretendo, desde luego, hacer en esta columna exhibición o chulería. Son cosas que de repente llegan a tu vida y, cuando lo piensas, dices “¿por qué no?”&lt;br /&gt;            Me he encontrado con personas que me preguntan los porqués de tal inclinación, y la verdad es que para esa cuestión no encuentro otra respuesta que la simple y llana de porque quiero, sin más. Me estoy refiriendo por supuesto a esa costumbre que tengo de hacer música rap.&lt;br /&gt;            ¿Por qué hacer una música así? No voy a dar explicaciones de ello, porque me parecería absurdo, y quedaría totalmente parcializado por mi gusto. Y al final el gusto no es nada más que eso, y lo demás pamplinas. Podría darle a la lengua diciendo que es una música rebelde, que por otro lado es la idea inicial, pero no es la única que tiene ese carácter. Quizá por la métrica, el ritmo, las letras, la temática… Sin embargo, nada de eso podría dar un contenido medianamente objetivo a ninguna explicación que pretendiese dejaros. No hay más explicación de que es lo que me gusta hacer y me gustaría seguir haciéndolo el mayor tiempo posible.&lt;br /&gt;            Es algo que sorprende a la mayoría, cuando ven a un tipo más o menos tranquilo, con más o menos ciertas ideas… Bueno, eso que visteis en mí la primera vez que me visteis, qué bobadas. Desde luego, de eso sabéis más vosotros que yo. La cuestión es que allá por el año dos mil uno descubrí lo que era este mundillo y me lancé a por él, identificado por completo en lo que se hacía y significaba. Tampoco es que me lanzase demasiado a muerte, es la verdad; he tenido siempre poca valía para saber entrar en estos lugares y, del mismo modo que no he sabido intentar entrar en el mundillo literario con mis escritos, tampoco he sabido entrar en el circuito de la música salvo por cuatro o cinco conciertos que tenido la suerte y el privilegio de compartir con mi amigo Larry Dance, y en dos de ellos con un gran tipo como Tisho. En pocas situaciones me he sentido tan bien, a pesar de que entre el público hubiese a veces poco interés, o hubiese simplemente cuatro gatos, o como en el último de los que dimos en Quintanilla de Onésimo, del que prefiero no hablar demasiado. Los presentes, como Abusón, sabrán de lo que hablo.&lt;br /&gt;            Sé que este estilo de música, al margen de los últimos tres o cuatro años, es algo minoritario en España. Todo son críticas y prejuicios lo que he escuchado, muchas veces por personas que no han escuchado en su vida una canción con un mínimo de interés (mucho menos un disco). No sé, hay algo en el ambiente que lo convierte en poco menos que despreciable, incluso por gente que le gusta la música electrónica que carece de cualquier tipo de mensaje (o yo no sé pillarlo). Eso quizá deja las aspiraciones de ser medianamente conocido bastante más alejado que si me hubiese dado por las rumbitas, como a Melendi, pero supongo que el hado del Parnaso nos toca a cada uno por donde quiere. Aparte que tampoco me veo con rastras, cantando rumbas y enloqueciendo niñas.&lt;br /&gt;            Pero el principal motivo porque el que me encuentro llamado por este estilo es porque fue una de las maneras en las que se me permitió abrirme el pecho y enseñar de manera artística lo que llevo dentro. Fue esa llamada que si no la has sentido no voy a quemarte la cabeza con explicaciones, pero de la que se habla por activa y por pasiva en ciertas composiciones. Fue un amor que se forjó lento pero seguro desde que Santi me presentó a “El club de los poetas violentos” y su maqueta “Madrid, Zona bruta”, en la que el pollo sale en los agradecimientos, allá por el año mil novecientos noventa y seis; que se asentó en el coche de Jimmy, con los “Violadores del Verso” en el dos mil uno, y su disco “Vicios y virtudes”, y que después explotó gracias a los primeros que me acompañaron en aquellos incipientes pasos, como el ya nombrado Larry Dance, aquella Puta élite que se reunía en el Master con Dj Neza, Suko y Lucifer y toda la escuadra que llevaban detrás, como Ámese o el Piri. Fueron buenos tiempos y guardo un agradecimiento para cada uno de ellos, por más que el tiempo nos fuese llevando a cada uno por nuestro sitio. Algunos siguen a mi lado, y otros algo más lejos, pero siempre en el rincón de mis recuerdos que les corresponde.&lt;br /&gt;            Hay quien dice que no valgo para nada en esto, y otros a los que les gusta más o menos. Coincidencias haylas en que las letras no tienen desperdicio, pero luego que si hay muchos tacos, que si son muy oscuras, muy agresivas, que no se sabe qué es eso…&lt;br /&gt;            Yo escribo para dar una perspectiva, una perspectiva oscura la mayoría de las veces, una parte de la vida que creo que está ahí, dura y más o menos explícita, reivindicativa, bastante agresiva, metafórica y siempre muy sincera. Trato de evitar que ciertas cosas caigan en el olvido, que la mente no se adormezca, que ciertas cosas no pasen de soslayo. Unas veces porque creo que es bueno para el que escucha y otras veces en honor a los que me refiero en las letras. Es mi música, mi elección y mis discos. Escribo en metáforas y símiles, aviso para navegantes: obviamente si digo alguna barbaridad no es que esté deseando que se mueran los feos.&lt;br /&gt;            Y todo esto viene a cuento de que saco nuevo disco, para el que no lo supiera ya. Producido por Parda13, el sello de Larry Dance, dieciocho canciones que espero que no dejen indiferente a nadie que lo escuche, aunque lo que sea que pueda aportar sea asco. Y las secuencias lógicas que deshilo están ahí, para el que sepa escucharlas, que no hay por qué estar de acuerdo, pero desde luego, creo que hacen pensar en lo que hay a nuestro alrededor. Espero que aporte algo a los que lo escuchen. Los que lo oigan, que lo disfruten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 8-07-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-4770126902051815262?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/4770126902051815262/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=4770126902051815262&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/4770126902051815262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/4770126902051815262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/07/prolifiko.html' title='Prolífiko'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-1951481580789568924</id><published>2010-06-15T12:01:00.000+02:00</published><updated>2010-06-15T12:02:09.487+02:00</updated><title type='text'>Conexiones</title><content type='html'>&lt;p&gt;            El niño echó la vista atrás, hacia el sendero de sus innumerables instantes de vida y contempló la convivencia humana, a lo lejos, en la Historia.&lt;br /&gt;            Sumo dos más dos y le salió uno, y no supo entender aquellas cuentas. Usando piedras, las ponía una después de otra sobre una línea trazada sobre la tierra, y al final acababa por no distinguir unas de otras, ni éstas del suelo; y si se acercaba demasiado, lo que era uno se disparaba hacia el infinito. Ofuscado, levantó una de ellas y la lanzó contra las otras, que se quebraron y se desperdigaron haciendo giros y piruetas.&lt;br /&gt;            Se sentó en la orilla del precioso lago multicolor que tenía delante, frente a la cascada que otorgaba reflejos de arco iris sobre las ondas que provocaba ésta en la superficie. Un par de ánades navegaban sobre el agua, cabalgando entre los parpadeos de luz que le llegaban, y se podía ver el fondo tachonado de peces de vivos colores.&lt;br /&gt;            Las gotas en suspensión se elevaban sobre la espuma formada por la caída del agua, las ondas se extendían una tras otra en una cíclica carrera eterna, las gotas cubrían a los ánades y los peces parecían suspendidos en un baile sinuoso en el centro mismo del fluido. ¿Dónde acababa el lago y dónde empezaba el aire? ¿Hasta dónde se filtraban las moléculas de agua entre las plumas de las aves y entre las escamas de los peces? ¿Acaso podía vislumbrar donde se encontraba la frontera entre unos y otros? ¿Dónde estaba la frontera entre lo que era indiferenciado? ¿Dónde se encontraba la distinción entre grupos y personas, entre sociedades, países, regiones, culturas, comunidades…, todos esos grupos que había visto a lo largo de la Historia? Levantó una piedra, totalmente frustrado, y la arrojó al lago, los pájaros elevaron su vuelo y los peces se agitaron asustados, alejándose; pero con esto no cesó su enojo.&lt;br /&gt;            Se imagino por un momento que no existiese fronteras, ni distinciones y que todo estuviera interconectado, como en una red neuronal en la que cada una de las células tuviese influencia sobre el resto de las mismas y sobre la totalidad que conformaban, y le dio tal vértigo que lo dejó apartado para otra ocasión mejor, pues el miedo que le provocó fue de una inmensidad superior a la del Universo, e inmutable en sus consecuencias como la atracción gravitacional.&lt;br /&gt;            Al día siguiente, tumbado sobre su cama, sintió aquella cuestión asaltándole de nuevo, pero esta vez no se desmoronó, y meditó profusamente sobre ella. Se imaginó que los actos de las personas fuesen lo bastante importantes en sí mismos como para tener relevancia para el grupo, pero que fuesen lo suficiente irrelevantes como para no ser determinantes, salvo cuando se convertían en costumbres. Esto supondría que las actuaciones de cada una de las personas tendrían influencia sobre el resto, haciendo suma o resta de las consecuencias que trajesen, pero que al no ser determinantes excepto cuando fuesen reiterativos y aceptados, no sería excesivamente relevante los fallos que se pudieran cometer.&lt;br /&gt;            Rehuyendo de los aspectos materiales y demostrables por la física actual, si aceptase otras consideraciones menos ortodoxas, todo lo que hiciera tendría repercusiones sobre lo que le rodease. Sería la consecuencia de la fusión e inseparabilidad de todo lo que le rodeaba, la pérdida de su propia individualidad y su unión con el entorno. Cualquier cosa mala que realizase se lo estaría realizando a sí mismo y a los demás, a los que fuese estúpidamente dirigido por considerarles sus enemigos y a los que no quisiera dañar nunca. La responsabilidad era enorme, y la decisión inevitable. El chico la tomó independientemente de lo estúpida que pudiese resultar para sus semejantes (no habló de esto a los demás, de todos modos, pues sabía con que gesto le mirarían). Tampoco pretendió convencer a nadie, no en vano, sólo con tratar de hacer bien las cosas ya estaba ayudando a la totalidad de la que era parte, y tal era su objetivo.&lt;br /&gt;            Hoy en día justificamos las conductas inapropiadas de toda índole porque son algo común, porque la influencia de uno solo sobre el resto es nimia o porque errar es de humanos. Además, abogamos por no ser el pardillo de turno, ser el listo que sabe sacar ventaja sobre el resto con picardía, difuminando con juegos malabares lo que es ser inteligente con una zorra de gallinero, única y exclusivamente por el miedo que nos da que nos traten de tontos. Todo en pro de descargarnos de la responsabilidad que devienen de nuestros actos y que podrían ser más amplios de lo que nuestra complacencia nos dicta. Algo dentro nuestro, ilocalizable, nos dice que esto es así, pero lo acallamos con nuestras comodidades, el ruido de que nos rodeamos, nuestro estrés, nuestro cansancio diario y nuestra vagancia. Si la intuición del niño fuese cierta, las consecuencias serían de una magnitud inigualable, y demostraría de una vez por todas que la humanidad camina unida e inseparable hacia el destino que, como una entidad individual formada por múltiples elementos, ella misma se forje, sin poder refugiarnos nunca más en la insignificancia del individuo.&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 15-06-2010&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-1951481580789568924?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/1951481580789568924/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=1951481580789568924&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/1951481580789568924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/1951481580789568924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/06/conexiones.html' title='Conexiones'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-4440432520321536389</id><published>2010-06-04T10:44:00.000+02:00</published><updated>2010-06-04T10:45:46.922+02:00</updated><title type='text'>Funcionarios, o como ajustar cuentas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;            Bueno, pues ya después de tantas vueltas y zarandeos con los últimos textos, y haber dado mucho la paliza con mis quejas y mi caótico raciocinio, voy a ir concluyendo con mis peroratas políticas. Y os prometí que lo haría con el tema de los funcionarios y las medidas que se han adoptado estos últimos días.&lt;br /&gt;            Me sirve también para decir que ha quedado clara la calaña de determinados medios de comunicación echando a nuestra espalda la culpa de que España esté como está, comentarios que sólo valen para echar ponzoña por la boca y vender periódicos, como cuando echamos al entrenador y no a los jugadores: si no tenemos la culpa cuando la economía crece, tampoco la podemos tener cuando ocurre lo contrario. El Estado del Bienestar que disfrutamos se sostiene sobre la existencia de un Sector Público como el nuestro, y abogar por su desaparición (o reducción sistemática) únicamente es defendible por quienes tienen el suficiente dinero como para pagar de su bolsillo determinados servicios que otros han de solicitar en hospitales, colegios, viviendas de protección oficial y una serie de etcéteras que, además de para que esas personas puedan llevar una vida digna, sirven para mostrar de nuevo la indigencia moral de los que querrían ver desaparecer todas estas cuestiones, al alegrarse por la desgracia ajena.&lt;br /&gt;            Esa gentecilla está en contra de los funcionarios, es decir, de los maestros, de los médicos, etcétera, y de los que hacen posible que este sistema se sostenga. Es cierto que no es el mejor de todos, pero su desaparición nos devolvería a la Edad Media. La solución más bien estriba en tratar de dar una buena estructura al Sector Público, no en hacerlo desaparecer, cosa que tienen claro en los países donde mejor se vive del mundo; y desde luego, no confundir políticos con funcionarios, que no tienen nada en común, salvo la especie, o eso se sospecha. Dinamitar de esta manera nuestro sistema, en lugar de tratar de mejorarlo, nos puede traer consecuencias mucho peores; pero claro, con esto pasará como con lo de invertir en lo que realmente se necesita, como con lo de las cortinas de humo, como con lo de olvidarnos rápidamente quienes son los culpables, con lo de la demagogia política, el fraude fiscal y un largo etcétera que he tratado de exponer en los anteriores textos.&lt;br /&gt;            No me cansaré de decir que la situación del país es un reflejo de la sociedad que somos y en la que participamos cada uno de los ciudadanos que lo componemos. Un país orgulloso de sus equipos de fútbol y en el que sus empresarios no tienen reparos en invertir en jugadores en lugar de en sectores productivos al mismo tiempo que echan a la calle a cuatro millones de personas y argumentan luego que despedir en España es muy caro. Un país en el que evasores de impuestos y alcaldes corruptos son aplaudidos y apoyados en horario de máxima audiencia junto con personas que cobran dinerales por no hacer nada más que pisotear nuestro acerbo cultural. Un país que lleva viviendo por encima de sus posibilidades más de una década a base de pedir prestado y que considera razonable que se haga negocio con el sector inmobiliario, sector básico para subsistencia de los ciudadanos. Habrá periodistas que se han forrado con el boom inmobiliario que dirán que de esto tienen también la culpa los funcionarios, o que esto no explica nuestra idiosincrasia y lugar en el mundo occidental. Y que nadie diga que no me gusta España, pero desde luego no somos el país más serio de nuestro entorno.&lt;br /&gt;            Volviendo con los funcionarios… A nosotros no nos ha hecho nunca caso nadie, ni los unos ni los otros, luego no tenemos responsabilidad de nada. Pagamos las crisis con congelaciones y ahora recortes salariales, pero no nos tienen en cuenta a la hora de poder aportar soluciones. Técnicos altamente cualificados les dicen por activa y por pasiva a los gobernantes de turno lo que tienen que hacer (por ejemplo lo del fraude fiscal disparado y su posible solución lo oía yo en el año 2002, asignatura de Política Económica Española, con Baudelio Urueña a la cabeza), y luego ellos se lo pasan por el arco del triunfo y, claro, acaba con olores de cloaca. No les queda más remedio, pues eliminaríamos muchas de las supuestas diferencias y fisuras del sistema democrático que les da de comer con su pábulo y su demagogia.&lt;br /&gt;            Por eso, lo que nos cabrea, a mí y a la mayoría de mi gremio, no es que nos pidan un esfuerzo, si no que sólo lo hacemos nosotros, y encima nos toca solucionar la incompetencia política al mismo tiempo que soportamos críticas que en nada pueden aplicársenos, realizadas por bestezuelas de la campiña mediática que hablan sin tener ni idea de qué va esta vaina, con discursos partidistas y orientados hacia su propia conveniencia, que sirven para que sus lectores babeen mientras ven como les dan la razón como a los tontos. Si no fuese porque no cobramos cuando hacemos huelga, propondría una de tres o cuatro meses, a ver cómo les iba a todos los que dicen que somos culpables e innecesarios cuando les empezasen a faltar los servicios públicos básicos por falta de empleados y de recursos, y a la salida de urgencias, tiritando de fiebre, les atracase algún chorizo de los de a pie, que son los más honrados.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 2-06-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-4440432520321536389?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/4440432520321536389/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=4440432520321536389&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/4440432520321536389'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/4440432520321536389'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/06/funcionarios-o-como-ajustar-cuentas.html' title='Funcionarios, o como ajustar cuentas'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-4885672914623713057</id><published>2010-05-27T13:34:00.002+02:00</published><updated>2010-05-27T13:34:59.198+02:00</updated><title type='text'>A la rebusca de diferencias</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Ya hemos hablado de los culpables de la crisis de manera concreta y hemos descrito, creo que con cierto detalle, que las medidas que serían auténticamente necesarias en este país (siempre desde mi opinión) no se han tomado desde hace muchos años, y que los partidos políticos predominantes en España tienden a parecerse cada vez más a ese respecto. Sin embargo, la polaridad entre sus seguidores cada vez se hace más patente y reaccionaria, lo cual parece indicar que en algo se diferenciarán. ¿En qué?&lt;br /&gt;Este es un tema peligroso, ya que pasa como en el fútbol, que se acaban notando los colores, y al final lo que puedas argumentar se acaba quedando en un agua de borrajas bastante enlodado. Yo en ese sentido tengo una ventaja y un problema. Primero que no me convence ni PSOE ni PP, y que no pienso caer en lo del voto útil que genera el gran enemigo llamado bipartidismo. Segundo, que la izquierda de este país es inauditamente inaudible debido a un sistema electoral que favorece a los partidos mayoritarios por demarcaciones, es decir, los predominantes y los nacionalistas. Además, la extrema derecha siempre parece que está en la sombra, esperando para resurgir y soltar un esputo venenoso que nos contagie alguna mala enfermedad, así que hay que andar con mucho cuidado.&lt;br /&gt;Los últimos acontecimientos dejan claro que a cierta gente con la que me cruce hace años ya no les queda el argumento de que sólo los sociatas son unos chorizos, así que por ahí no podemos tirar para sacar argumentos sobre las diferencias.&lt;br /&gt;Si nos ponemos a mirar datos de uno y otro periodo, podríamos caer en la tentación de hacer leña del árbol caído con respecto a la crisis. Sin embargo, diré que como la economía por desgracia es cíclica y se manejan variables que en nada tienen que ver con los Gobiernos (dudo mucho de la capacidad de estos para hacer nada), pues no me atrevo a entrar en el tema, más que nada porque no puedo aportar datos fiables, y la mala sangre que te puede recorrer porque no gobiernan los tuyos no es nada científico.&lt;br /&gt;Luego, por otro lado, no sé muy bien cuál es la orientación de ninguno de ellos, ni las ganas de hacerlo aceptable. Si la memoria no me falla, en temas económicos relevantes, desde el año mil novecientos setenta y siete, allá por Febrero, no se han conseguido poner de acuerdo en el Hemiciclo-patio-de-vecinas para tomar medidas de un calado importante. Claro, en aquella época teníamos un cuarenta y siete por ciento de inflación, pero sólo algo menos de un cinco de paro. Ahora es al revés, que curioso.&lt;br /&gt;A tener en cuenta que somos personas que, por desgracia, dejamos que los medios de comunicación nos indiquen cuáles han de ser las proclamas y los argumentos, y claro, nos topamos con demasiados intereses económicos. Es mucho más sano cogerse los datos y ver las evoluciones, para saber si realmente las cosas son como las cuentan, y en ello ando (ya hablaré sobre esto en detalle). Te encuentras con datos terriblemente curiosos como por ejemplo que el tejido industrial de este país es una castaña, que la agricultura tiene un peso demasiado alto en comparación con Europa, que la tasa de paro española es siempre el doble que la de nuestros vecinos, que las variaciones se producen sobre todo en construcción y servicios… También que el gasto del sector público en nuestro país no es más alto que en nuestro entorno, que el número de funcionarios por habitante es los más reducidos de Europa (por debajo de Francia, Alemania, Noruega…), que la presión fiscal es inferior, que la deuda pública es de las bajas, que no tenemos más déficit que otros, que se mantienen los ratios comparativos… Luego las campañas informativas y los discursos políticos que dicen lo contrario, mienten. Todo esto, independientemente del partido que este amorrado al grifo.&lt;br /&gt;Así que, ¿dónde se encuentran las diferencias para que haya gente que pase lo que pase votan a unos o a otros, o que jamás votarían a los contrarios? ¿Dónde están las señas de identidad que hacen que la fidelidad de millones de votantes no se desvíe un ápice de su partido? Está la frase de votar al menos malo, pero eso únicamente indica un conformismo difícilmente asumible teniendo en cuenta lo mucho que costó conseguir el sufragio universal, la participación y la soberanía nacional. No nos engañemos, en cuanto la cartera se ha roto, el tema del matrimonio gay, el aborto y demás han dejado de importarle un huevo de pato a nadie, y por ahí podríamos entresacar algo. La política sobre la permisividad o no en este país con respecto a delitos, menores y demás familia se mueve a ritmo de rumba, no de ideologías. Y me desespera pensar esto, os lo aseguro, porque encuentro muchos símiles y ninguna diferencia relevante, y al final del camino, da la sensación de que alguien nos está mareando la perdiz, creando entretenimientos y dispersando las atenciones para seguir haciendo lo que le place. Y eso sería mucho más grave. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 27-05-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-4885672914623713057?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/4885672914623713057/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=4885672914623713057&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/4885672914623713057'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/4885672914623713057'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/05/la-rebusca-de-diferencias.html' title='A la rebusca de diferencias'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-2239635596776256027</id><published>2010-05-27T13:32:00.001+02:00</published><updated>2010-05-27T13:33:48.182+02:00</updated><title type='text'>Distintos colores, misma carroña</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;            Os comentaba la semana pasada mis opiniones sobre las cuestiones de la crisis que vivimos últimamente. Ya sé que muchos de vosotros pensaríais que estaba descargando de responsabilidades al Gobierno, con aquello de mis colores y temas parecidos. No era la intención, eso desde luego: si hubiese entrado en valoraciones políticas concretas, el barbas y toda su camarilla habrían salido bastante peor parados, y sólo les rozó un poco en comentarios al margen. La cuestión no era buscar responsables entre los políticos para la crisis, ni tampoco andar mirando a ver quién lo hubiera hecho mejor (al margen de que pueda tener mis propias opiniones), sino recordar bajo qué servidumbre nos encontramos, nos plegamos a diario con nuestras actitudes, y miramos hacia otro lado cuando nos lo indican. Ya se estará olvidando, con esto de que si los funcionarios vamos a empezar a pasar hambre, como clamábamos venganza cuando los directivos que demolieron nuestro paraíso terrenal se iban de jarana y descanso a playas caribeñas (o de donde fuese) con sus primas y sus estipendios.&lt;br /&gt;            Pero hoy les va a caer a todos los políticos por igual. Hay diferencias entre ellos, gracias a dios o a quien sea, pero demasiadas similitudes hacen que me gotee el colmillo y mire por lo bajo, arrugando el hocico. Hay un consenso generalizado entre la gente que entiende (por supuesto ellos no entran dentro de este grupo) al respecto de cuáles se consideran que habrían de ser los pilares maestros sobre los que se debería asentar una sociedad medianamente avanzada como la nuestra, en la que no hay que preocuparse por tener agua potable, cacho de pan para cada día y cosas similares. Son tres fundamentales, la inversión en educación, la inversión en I+D y la protección y fomento de la infancia y la natalidad. Tres cosas básicas sobre las que poder construir el camino hacia donde ha de dirigirse una colectividad humana.&lt;br /&gt;            Sin embargo, si vemos lo que han sido los últimos años en nuestro país, y en nuestra región primermundista (hablo de quince o veinte años, que no se me escapa nadie) estos temas se han obviado, y se ha fomentado el consumo en detrimento de la inversión en estos campos (inversión igual a ahorro igual a menos consumo, y eso te lo explican el primer día en la facultad) por el único motivo de que esto vende más, que traducido a la política es de qué manera engañar a la plebe para conseguir más votos. Esto ha hipotecado las posibilidades no ya de crecer más o menos, sino la posibilidad de tener una senda de crecimiento aceptable con un tejido productivo nacional digno de estar incluido en el primer mundo. Y hablo de primer mundo, porque imaginaros que nos quitasen el turismo… Todo ello aderezado con cortinas de humo, como cuando salen los representantes de la familia y sus chorradas neofascistas de rigidez mental, diciendo que la izquierda se carga a las susodichas familias, cuando quien lo hace es el sistema económico que mantienen sus amigos los empresarios, obligando a currar doce horas diarias a los dos miembros de la pareja y a que los hijos se críen libres y salvajes.&lt;br /&gt;            En cambio, se han dado facilidades para el endeudamiento (consumo presente en detrimento del consumo futuro) y durante los últimos diez o doce años, en España se ha estado viviendo por encima de las posibilidades marcadas por la producción nacional. Pensad en lo contentos que estarán aquellos piratas que durante un largo tiempo han estado fomentando esto, ganando dinero de los hipotecados por una casa o por unas vacaciones, y que cuando esto ha empezado a venirse a abajo, han recibido todavía más dinero a modo de ayudas públicas (es decir, más dinero nuestro), y tienen la jeta de exigir reducción de un gasto público que se ha disparado por su culpa.&lt;br /&gt;            Nadie se preocupó de estos temas, ni los de la rosa de camposanto ni los de la rata de puerto llamada gaviota, y dejaron que todo engordarse sin mover un dedo en contra y sin aprovechar los beneficios que se obtenían para hacer las reformas fiscales y laborales que ahora se reclaman (se llevan reclamando más de diez años, lo sé a ciencia cierta). Determinadas proclamas salen de la madriguera en cuanto la cosa se empieza a poner fea, pero nadie está dispuesto a tomar decisiones por los ciudadanos a los que representan, si no sólo a tomar decisiones para los que pagaron sus campañas electorales. Y esos no quieren que nada se reforme, prefieren que las cosas se conserven como están, con ellos en la cúspide ostentando el auténtico poder soportado por una clase media que ya no sabe a dónde mirar para no verlo.&lt;br /&gt;            Al final, para recapitular, diré la clase política que tenemos da vergüenza verla. Ya no saben qué hacer para tapar sus escándalos de corruptela, para que donde dije digo, digo Diego, para salir en la que debería ser la cámara de nuestros representantes dando un ejemplo más o menos honroso en lugar de convertirlo en el plató de Ana Rosa. Me da igual la mayoría de las gilipolleces que tratan y con las que intentan convencernos ocultando lo subyacente; y no os digo ya cuando, tratando de emular a las grandes glorias de las artes escritas, se dedican a utilizar figuras literarias como la metáfora o el símil, o parafrasean a personajes verdaderamente honorables: demuestran tanto su estupidez como la nuestra.&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 21-05-2010&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-2239635596776256027?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/2239635596776256027/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=2239635596776256027&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/2239635596776256027'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/2239635596776256027'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/05/distintos-colores-misma-carrona.html' title='Distintos colores, misma carroña'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-3589533980073652031</id><published>2010-05-27T13:31:00.002+02:00</published><updated>2010-05-27T13:36:53.841+02:00</updated><title type='text'>Culpables</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Bueno, pues parece que la escena política se empieza a poner candente, de esas escenas que a mí me gustan para poder explayarme tranquilamente en mi columna. Antes de nada, decir que hoy no me voy a poner a hablar de lo que ya se llama Zapatazo, y sólo ha pasado un día. Voy a dar rienda suelta a determinados temas, y de la historia ésta de que paguemos los funcionarios algo de lo que no tenemos culpa ya me ocuparé dentro de un par de semanas o tres. Hoy toca hablar de los culpables de esta situación. Procuraré no ser demasiado beligerante, que no es la idea.&lt;br /&gt;Hace trescientos o cuatrocientos años, a los piratas se les colgaba sin conmiseración ninguna en la primera plaza en la que eran apresados; hoy en día, se les da primas, opciones sobre acciones, planes de pensiones de siete cifras… Dirá el que sea un poco obtuso de mente que si las leyes del mercado, que si oferta y demanda, que si la abuela fuma y todas esas justificaciones que me sé demasiado bien por la carrera. Como bien es sabido por todos, el objetivo de las empresas, bancos y otras covachas financieras es maximizar el beneficio, y ese es el único objetivo que les mueve. En base a eso, se juegan el dinero en la bolsa, hacen inversiones de alto riesgo, conceden préstamos con una más que dudosa política de riesgos, o apuestan a que la economía baja y hacen lo posible porque así sea.&lt;br /&gt;Hay gente por ahí que se toma a cachondeo estas cosas. Salen de la bolsa cuestiones como las hipotecas basura (no hace falta poner su nombre anglosajón, idioma de pastores, para entendernos) y a nadie le resulta raro que se tiren a la piscina con esas cosas. No hay un clamor generalizado para tirar a esa gente al mar con un buen peso atado a los tobillos o, al menos, para alguien como yo, que rechaza la violencia de plano, poder meterles en la cárcel, exigirles responsabilidades de las de verdad o algo parecido.&lt;br /&gt;Pues no es para tomárselo a cachondeo. Por un motivo muy sencillo, y suficientemente serio como para que los soplagaitas y carroñeros que aprovechan cualquier excusa para liarse la manta a la cabeza con chorradas, en lugar de acordarse de que por detrás hay personajes muy peligrosos y con sonrisa pícara, que después de llevarnos a una crisis sin precedentes, y de haber sido rescatados con dinero público, después nos hablan de sus intereses privados, de leyes de mercado y de que el sector privado es más eficiente que el público. Podría ser verdad hace dos años, pero ahora el que se crea esa patraña tiene un problema de oclusión mental muy serio.&lt;br /&gt;Ahora sale la gente galleando en ese patio de vecinas que son los parlamentos nacionales y europeos (de momento no entro en las medidas que se han tomado, ya digo que eso lo dejo para más adelante) y se desahogan soltando sapos y chorradas, pero de momento no hay nadie con los suficientes arrestos, que se haya agarrado los machos, y haya dicho qué hacemos con toda esa gentuza que sigue en el mismo océano que antes, pero ahora amarrado a puerto esperando aguas más favorables. Y si no se hace nada, nos la volverán a liar, y no estarán ni Zapatero ni Rajoy, pero se nos habrá olvidado todo esto y volveremos a buscar responsabilidades y cuestiones donde no existen. Otra cosa es el espectáculo de la clase política, pero eso también irá en otro texto.&lt;br /&gt;En nuestro país de pandereta, la cosa se ha añadido con el tema inmobiliario, repleto de más piratas de agarra lo que puedas y corre, y con una facilidad de crédito por parte de esos bancos tan solventes y tan bien posicionados que debería hacer sonrojar a todos sus analistas de riesgos. Eso nos ha llevado a un endeudamiento externo tan curioso como que si España deja de pagar los créditos algunos bancos franceses y alemanes se verían seriamente comprometidos en sus cuentas. Vamos, que todo está lo suficientemente interconectado como para que las medidas que se tomen, se hagan de común acuerdo. Pero la cuestión es que aquí hemos estado viviendo por encima de nuestras posibilidades con un tejido productivo que da risa verlo, y un día de estos lo comento, no preocuparse. Vamos, que tenemos nuestra idiosincrasia particular que requiere de determinadas medidas que se deberían tomar para reestructurar esta casa de putas que es nuestro sistema económico, con una cultura empresarial (hablo de lo predominante, que no se me ofenda nadie) lamentable, unos bancos chorizos y una clase trabajadora que al final no sabe qué sinvergüenza le merece más pena para arrimarse.&lt;br /&gt;Así que antes de nada, antes de empezar a poner a cada uno en su sitio, prefiero centrar un poquito el tema y remarcar quienes son los culpables de toda esta marea de podredumbre que nos rodea. Podría hablar de que en España somos de tal o cual manera, pero esto le afecta a todo el mundo desarrollado, desde los españolitos vagos hasta los alemanes cuadriculados. Cuidado con qué daga se tira y a dónde se apunta cuando se habla, que hay varios tipos de tiburones en el mar, pero no todos tienen el mismo hambre, ni los mismos dientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 13-05-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-3589533980073652031?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/3589533980073652031/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=3589533980073652031&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/3589533980073652031'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/3589533980073652031'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/05/culpables.html' title='Culpables'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-5866744338351174067</id><published>2010-05-27T13:29:00.001+02:00</published><updated>2010-05-27T13:37:26.336+02:00</updated><title type='text'>Tendencias para justificaciones</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Andaba yo en el metro de Madrid, mirando periódicos ajenos con disimulo (cuando se viaja, no se tiene mucho tiempo para saber qué pasa por el mundo), viendo qué había pasado con el tema de la mancha de petróleo, cómo había sido la última jornada de liga de fútbol, cuando vi una de esas noticias que hacen que me sonroje de mi condición humana. Va a ser una de esas que no salen más que para llenar una pequeña columna en cualquier diario de tirada local; sin embargo es igual de significativa, a mi modo de ver, que las gaitas que se traen Zapatero y Rajoy.&lt;br /&gt;La noticia en cuestión informaba sobre lo sucedido en no-diré-el-nombre-por-decencia sobre una inauguración de no sé que bareto y la intención de subastar, en tal magnífico evento, a una chica. Entiendo que os haya dado una arcada nada más leerlo, a mí me pasó algo parecido, y no conozco a la chica, así que no van por ahí los tiros. Al parecer, esos héroes de la benemérita, o del cuerpo que sea, habían paralizado el tinglado, imagino que por orden de instancias superiores, aunque no sé si la preocupación de tales instancias se digna a descender a esas cuestiones mundanas. La noticia concluía, para mi asombro, añadiendo que en otro pueblo de tampoco sé el nombre, se había llevado a cabo una barbaridad semejante con niñas de catorce a dieciocho años, utilizando dinero del Monopoly. Se ve que como no era con dinero legal, sí que vale.&lt;br /&gt;Estupefacto me hallo todavía, tanto de que haya hijos de perra que monten tales saraos, como de imbéciles que se dignen a participar, y ya no digamos de que haya chicas, mujeres, o como las quieran llamar, que se presten a participar en algo semejante (a lo mejor no se prestaron, se vendieron por un módico precio, y eso tiene un nombre del que hablan los textos más antiguos).&lt;br /&gt;Y habrá quien se pregunte que a quién voy a dar caña esta semana, que realmente esto no da mucho más de sí. Pero confiad un poco más en mis posibilidades, por favor. La cuestión con estas cosas no es que sucedan, que viene a ser algo que no me acaba de sorprender demasiado, si os digo la verdad; lo que me preocupa de todo esto, es precisamente la falta de sorpresa. Parece que la conciencia de nuestra sociedad, o al menos la mía, se está acostumbrando demasiado a que temas como el que os planteo no sea algo más importante que una pequeña columna en un periódico gratuito.&lt;br /&gt;Desde hace tiempo creo que el ser humano no tiende por naturaleza hacia el mal, tal y como nos intentó vender aquel charlatán llamado Pablo. Creo que más bien tiende a la comodidad de lo fácil e inmediato, lo cual lo pondría en la categoría de bobo, más que de malo. O nos pondría, que de ésta es más complicado excluirme. El problema es que cuando se introduce en la conciencia colectiva que el hombre es un ser que por defecto se dirige a la depravación y a la pervertida laxitud de costumbres, se justifica y se tolera con más complacencia determinado tipo de cuestiones como la que os he puesto antes. Incluso se llega a aplaudir, lo que convierte a una cultura como la nuestra en una pseudotribu prehistórica.&lt;br /&gt;El hombre no se inclina hacia bien o mal sin más, tiene cierta tendencia, si acaso, a quedarse sentado en el sofá procurando moverse lo menos posible, y de esa manera su capacidad para tomar las decisiones correctas se ve ampliamente trastocada. La ociosidad es la madre de las lacras humanas, así como la experiencia es la madre de la ciencia, y movidos por esa comodidad se cometen errores tales como dejar que a los niños les eduque la televisión en horario de máxima audiencia. En la naturaleza del hombre está su mente racional, y el hecho de tener que pasar ese filtro para tomar las decisiones que nos plantea toda situación, desde la más trivial hasta la más trascendente. Es decir, la auténtica naturaleza humana y la auténtica tragedia que acecha en cada esquina es tener que tomar la decisión correcta en cada momento, o al menos intentarlo, ya que la casuística y la gran variedad de posibles soluciones te pueden llevar al error. Desde luego, dicha naturaleza no es la esclavitud de los impulsos irracionales (ya sea sexo, agresividad, drogas, narcisismo, o el que queráis escoger), pero tampoco la esclavitud de la racionalidad. La solución a esta paradoja ha ocupado la mente de los hombres durante milenios, y no exagero un ápice, y de ella derivan las auténticas cosas importantes de la raza humana.&lt;br /&gt;Y los que se dedican a entrar en ese juego de sorteos, participantes y participadas, no quiero poner calificativos que me hagan errar a mí también en lo que considero correcto. Sólo diré que el hecho de que el sexo y lo que de él pueda derivar sea la golosina de los actuales adolescentes no me va a hacer justificar tratar a seres humanos con tan poco respeto. Los calificativos hoy se los dejo a otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 7-05-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-5866744338351174067?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/5866744338351174067/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=5866744338351174067&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/5866744338351174067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/5866744338351174067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/05/tendencias-para-justificaciones.html' title='Tendencias para justificaciones'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-6614790352316136987</id><published>2010-05-27T13:28:00.000+02:00</published><updated>2010-05-27T13:29:48.708+02:00</updated><title type='text'>Líderes</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;            Hay veces que estar en un despacho puede ser bastante tedioso. Sobre todo cuando las personas que deberían facilitarte el trabajo no te dan la información que necesitas; y así, te ves reducido a estar sentado delante de la pantalla, con tus compañeros dedicados a su parte que sí han recibido, y tú sin saber muy bien si dedicarte a otros tejemanejes será demasiado jeta por tu parte.&lt;br /&gt;            En todo caso, sin que piense nadie mal de mí, y como tengo la idea, vuelvo a la parte artística de mi literatura para compartir con vosotros ciertos pensamientos que últimamente he tenido la suerte de que me visitaran. No es que haya faltado a mi palabra de escribir con más asiduidad, es que la muerte de Miguel Delibes me dejó el hado bastante postrado. Ya escribiré más adelante sobre ese tema, cuando hacerlo no sea oportunista y no me deje llevar demasiado por lo que ahora considero una de las mayores pérdidas de nuestro país en toda su historia. Pero claro, eso seguramente esté motivado porque me gusta el arte y considero que las cosas que elevan el alma humana son las importantes.&lt;br /&gt;            Pero hay para más cosas. Recién llegado de Nueva York y de haber visto cosas que no se verán en España durante años, como baños públicos más limpios que el Palacio Real, con hilo de música clásica incorporados, para que hagas tus necesidades con gusto y relax, me veo en la necesidad de mirar hacia fuera de nuevo y ver qué es lo que se cuece en nuestra curiosa sociedad española.&lt;br /&gt;            Recapacitaba hace un par de días, de camino para Valladolid, sobre la importancia de los líderes para la sociedad. No sé muy bien cuál será antes en este caso, si el huevo o la gallina, si los líderes influyen en la sociedad, o si aquéllos son un reflejo de ésta. En todo caso, la capacidad de liderazgo de quien se espera que la ejerza, tiene importantes consecuencias en aquellos que se observan a sí mismos en esas personalidades. No en vano, para un infante, el liderazgo de sus padres resulta imprescindible; igualmente, en una empresa, el liderazgo de las personas encargadas de las tareas de dirección es simplemente irrenunciable para la buena marcha del sistema (algunas no lo tienen, y así las va). Claro, me preguntaba con gesto concentrado y con temblor de subconsciente, cuáles habrían de ser los líderes de la sociedad, los que dieran ejemplo para el resto de masa insustancial (hablo de masa, no de las personas que lo componen) que se deja llevar según los vientos lleguen.&lt;br /&gt;            Si tuviera que buscar líderes, tendría que fijarme en las personas que más llaman la atención y a los que las personas de una manera u otra prestan su atención. La cosa se empezó a poner bastante chunga llegado a este punto, ya que son esas personas que hacen que no cambies de canal, que te remueven algo de los adentros, que hacen piruetas lógicas para conseguir que estés de acuerdo con ellos y otra clase de idioteces. Y claro empezaron a salir nombres a patadas.&lt;br /&gt;            Primero me vino a la mente esa clase de aves de rapiña que son ciertos tertulianos y otra clase de alimañas. No quiero poner nombres por no manchar mi texto, pero imaginaros señoras que gritan para imponer su esperpéntica realidad y sus estercoleros de ideas, hablando y montando gallineros sobre las vidas de otros o sobre las suyas, vendiendo que la gente ha de estar interesado en las vidas ajenas y lejanas. Primera arcada.&lt;br /&gt;            Segundo, se me pasó por la cabeza toda esa clase de hienas en pantalón corto que por cobrar lo que dicta una ley de mercado inhumana (por mucho que los capitalistas nos la vendan del otro palo) ya se creen merecedores de otra clase de tratamientos y ventajas, de envidias y de respetos, de portadas y admiración. No admiro a alguien así más que porque curra en algo más divertido que lo mío.&lt;br /&gt;            Tercero, el acabóse. La clase dirigente de esta mezcla de reinos de taifas que debería acabar de escindirse a base de terremotos y fracturas piroclásticas. Podríamos estar días enteros hablando de unos y otros, para llegar a la conclusión de que su irresponsabilidad con respecto al poder DELEGADO que ostentan raya lo paranormal, y va increscendo. Independientemente de opiniones ideológicas, de las que creo que ha quedado claro que quedaron desbancados hace tiempo, salvo los ciertos fascistas que todavía anhelan aquellos tiempos en que no se les movía nadie de su sitio, y que ahora viven acojonados ante la posibilidad de que se les mueva el sillón donde viven permanentemente acomodados.&lt;br /&gt;            Líderes, decía. Después de un pequeño repaso, no sé si son reflejo de la sociedad, o guían los designios de ésta. De una forma u otra, estoy pensando en largarme a vivir unos cientos de años a una cueva, por la que espero no tener que pagar una hipoteca desmesurada, a ver si el paso de tiempo les convierte en ese ejemplo de lo que nunca debió ser.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 30-04-2010&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-6614790352316136987?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/6614790352316136987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=6614790352316136987&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6614790352316136987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/6614790352316136987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/05/lideres_27.html' title='Líderes'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-8133100162237264618</id><published>2010-03-02T20:33:00.001+01:00</published><updated>2010-03-02T20:33:37.801+01:00</updated><title type='text'>El chico solitario</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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No llegó a nadie más su lamento, porque en aquella época ni yo tenía esta columna, y sus ojos no estaban preparados para reflejar el manto turbio que cubría el fondo de su existencia. Hace unos días me le encontré por calle, en uno de esos encuentros fortuitos que no sabes muy bien de qué manera organiza el destino, y que te ofrece la presencia y la oportunidad de un espacio de tiempo libre que te permite descansar un momento del terrible y largo caminar que puede suponer a veces la vida. En mi cara un gesto de sorpresa y de alegría, en la suya todo eso mezclado con la melancolía que ya viese entonces y por un toque de cansada experiencia vital que indicaba que su existir había seguido los azarosos senderos por donde ya entonces le llevaba de la mano la diosa Fortuna.&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;No ha sido nunca de sentarse a tomar café, y yo ando algo escaso de efectivo últimamente con mis viajes a Madrid. Además, coincidimos en que somos más de barra de tugurio infecto con camarero discreto y luz tenebrosa, y todavía era de día y sin posibilidades, así que nos sentamos en un banco del Campo Grande, sin más pretensiones que una charla de las que otras veces habíamos mantenido. Teníamos suerte: había dejado de llover hacía ya unas horas, y el banco no estaba mojado, aunque el ambiente seguía estando húmedo y una brisa invernal amenazaba con echar por tierra el momento. No obstante, los patos se asomaban con sus andares bamboleantes y buscaban quien les atendiese, exactamente igual que me pareció mi amigo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Me estuvo contando sus vaivenes actuales, y vi que invariablemente, en el fondo del chico seguía siendo ese pozo de petróleo que ya se me asemejó entonces, un pozo con ondulaciones que eres capaz de ver, pero nunca de saber su motivo. La verdad es que su mirada siempre había sido bastante enigmática, y sólo dejaba entrever lo que él quería en el momento que así lo dispusiese. Curiosamente, conmigo nunca había pretendido fingir, y yo no había nunca querido preguntarle sus motivos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Comenzó como aquel entonces, hablando de un lugar que había visto o sentido, o que había creído ver. Ya no sabía si aquello había sido un sueño, una intuición o algo real; algo que se diluía en el vaso de una incipiente locura, o los posos que restaban de un café ya consumido, palpables e inteligibles para según qué personas. Su mente atormentada le había mostrado el tenue reflejo de algo que no podía describir, pero que se había grabado en sus sentidos como algo que al mismo tiempo aceleraba el corazón y lo paraba, que generaba tales contradicciones en su inestable razón que lo temía y al mismo tiempo lo deseaba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Lo peor, como aquella vez, era la soledad. “Los caminos de lo escondido siempre son solitarios”, me confirmó con una sonrisa que todavía no sé si fue de alegría, nostalgia, sufrimiento, o quizá una mezcla infinita de sensaciones. He de deciros que no sé muy bien de qué me hablaba, igual que no lo supe hace años, la primera vez que se me sinceró, pero la vehemencia perturbada que se encendía en sus ojos me hacía pensar que algo real subsistía debajo de aquellas palabras con que trataba de explicarme lo que no era capaz de explicarse a sí mismo. Asistía a una montaña rusa de pasión y turbación, de emoción y frustración, de iluminada consciencia y de depresión brutal, y nada había que pudiera hacer nadie, desde luego, sólo lo que yo hacía: escucharle.&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Lo único que le restaba, me contó, era aprender a vivir entre las sombras de aquello en que para él se estaba tornando lo que podía palpar con los dedos y que, mientras veía como las personas corrían detrás de esto como perros ante un plato de carne, a él le dejaban cada vez más insatisfecho. Estaba condenado por el toque mágico y maléfico de haber descubierto algo que no podría situar nunca, que tenía que vivir solo y que se escapaba a todo entendimiento. La soledad de aquella sentencia era fría y pesada, descubría el lugar, pero lo volvía a esconder en una tumba. Y le arrojaba a un destierro en donde se aceptaban dos premisas inamovibles.&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;La existencia de todo aquello que no pudiese ser introducido en algún tipo de ciencia actual que fuese capaz de explicar sus procesos, sus elementos primigenios era la primera de esas cosas. Lo segundo, el desprecio por todo aquello que se escapase del pragmatismo que busca la comodidad, de la vida diaria, segura y monótona que invariablemente va desgastando las esquirlas que cada existencia presenta para volverlas todas semejantes, casi iguales, sin respetar las diferencias. ¿Qué deja la sociedad para aquellos que no comparten estas dos ideas? Y se respondió a sí mismo con tal seguridad que era una convicción a la que había llegado hace tiempo: les reserva el apelativo de marginados o locos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Desde luego, mi primera reacción fue tratarle como esto último, pero no pude hacer tal cosa. Le conozco desde hace tiempo y nunca me ha parecido un demente, sólo una persona con una luz distinta, y de hecho, muchas de sus intuiciones que ha compartido en otras ocasiones conmigo me han parecido bastante acertadas. Si he de partir de la base de que no puedo aceptar que mis propias creencias o cimientos mentales son absolutos, tampoco puedo juzgarle ni tan siquiera como alguien equivocado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Pero he de reconocer que la tristeza desgarradora de su narración hizo mella en mí. Me pregunté el porqué de la existencia de esta persona y su dolor, los motivos de todo aquello; y si no podía culparle, ¿qué opción me quedaba?&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Le vi alejarse, con las manos metidas en los bolsillos de su abrigo, encogido. Se había levantado el viento, y de nuevo comenzaba a llover.&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: right;" align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 2-03-2010&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-8133100162237264618?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/8133100162237264618/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=8133100162237264618&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/8133100162237264618'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/8133100162237264618'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/03/el-chico-solitario.html' title='El chico solitario'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-1381602603790663974</id><published>2010-02-14T18:42:00.001+01:00</published><updated>2010-02-14T18:43:38.005+01:00</updated><title type='text'>Esos predicadores</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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 &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:"Cambria Math"; 	panose-1:2 4 5 3 5 4 6 3 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:roman; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-1610611985 1107304683 0 0 159 0;} @font-face 	{font-family:Calibri; 	panose-1:2 15 5 2 2 2 4 3 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-1610611985 1073750139 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-unhide:no; 	mso-style-qformat:yes; 	mso-style-parent:""; 	margin-top:0cm; 	margin-right:0cm; 	margin-bottom:10.0pt; 	margin-left:0cm; 	text-align:justify; 	line-height:115%; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	font-family:"Times New Roman","serif"; 	mso-fareast-font-family:Calibri; 	mso-fareast-language:EN-US;} p.Alberto, li.Alberto, div.Alberto 	{mso-style-name:Alberto; 	mso-style-unhide:no; 	mso-style-qformat:yes; 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Como el anonimato nos condena y nos vuelve uno más del cotarro, uno más sin aparente distinción, nos llenamos de sentimientos de importancia cuando algo raro pasa a nuestro alrededor, y pretendemos ser testigos de cosas que, como poco, se asemejan a la película esa de terror que nos cuenta el último libro de La Biblia.  &lt;p class="AlbertoCxSpMiddle"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Me estoy refiriendo en estos momentos que en los últimos años hemos presenciado con estos ojillos que se quieren comer el mundo, varios acontecimientos de esos que parecían el advenimiento de una nueva época, como si se tratase de la segunda llegada de Cristo, o alguna cosa similar. Hemos podido ver cómo las torres gemelas de Nueva York se desmenuzaban contra el asfalto como si se tratasen de terrones de azúcar llevándose a tres mil por delante; mientras, la ceguera estúpida de Occidente nos hacía creer que aquello era la obra de algún satánico demonio que venía a traernos el fin del mundo, o algo parecido. Claro, en contraposición con esos tres mil, los muertos que van en las guerras de Irak y Afganistán son de esas que no cuentan y no suponen advenimientos ni chorradas, o las que se produjeron en la guerra de Somalia, o las que se llevan los niños africanos armados con Kalashnikov y esas cartucheras repletas de balas colgando del pecho. Una vez más, las ganas de romper con la insignificancia, añadida a la soberbia y prepotencia de nuestro Occidente culto y refinado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="AlbertoCxSpMiddle"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Nos ha pasado también con la crisis financiera. Recuerdo cómo saltaron las alarmas y esos mismos que con el atentado antes mencionado, o con el que nos tocó más de cerca en Atocha y cercanías, pusieron la voz en grito y volvieron a sacar las pancartas de que el mundo tal y como lo conocíamos se había terminado. Entre políticos que se defendían, o que atacaban, o que clamaban venganza, tuvimos para unos cuantos meses; todo ello jaleado por los consabidos tertulianos, que no tienen ni puta idea de nada de lo que hablan, pero que son capaces de crear corrientes de opinión a la masa putrefacta y alienada para que ésta sepa lo que tiene que pensar. Resulta realmente descorazonador ver cómo las proclamas con las que juegan esos irresponsables periodistas luego son vomitadas en parto salvaje por aquellos a los que les conviene que sea cierta tal o cual realidad. Además, de raza le viene al galgo, y cada uno se traga el programa que le conviene a sus intereses; y no hay ningún problema en que en el corrillo de verduleras donde se reúnen periódicamente una vez a la semana se les vea el color al cual se adhieren desde que empiezan a soltar babilla por el colmillo adusto. No hay problema con que salten con alegría sobre la objetividad informativa, o sobre el rigor mediático; ni tampoco con la posibilidad, como decía antes, de que aquello de lo que hablan no sea de lo que más controlen. Profesionales de la manipulación les llamo. No dejan de ser expertos en ese arte que alguna vez practicamos todos de vez en cuando, de ver primero qué es lo que nosotros pensamos, para después construir la secuencia lógica que nos dé la razón.&lt;/p&gt;  &lt;p class="AlbertoCxSpMiddle"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Pero claro, es que somos lo que somos: amantes irreconciliables del morbo. Nos fascina lo que nos enferma, irremediablemente; y si eso lo unimos a una sociedad en la que todo vale si es lo que quieres, no pasa nada por conjuntar morralla sin ningún tipo de despecho. Además, si tenemos en cuenta los datos recurrentes de que España va de mal en peor con el tema educativo, pues todo se va explicando poco a poco. Incultura y país de pandereta acaban mezclando estupendo, con una serie de personajillos moviendo las ideas de un lado para otro, mientras personajes que no son capaces de hacer la o con un canuto, y además se enorgullecen, les siguen la bobada con mucha alegría y festejo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="AlbertoCxSpMiddle"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Básicamente todo esto viene al caso porque acaba uno hasta la bisectriz de ver cómo de continuo parece que se va a acabar el mundo y al final no pasa nada ni por un lado ni por el otro: los atentados de las torres gemelas lo único que supusieron es que ahora con la ley en una mano te pueden hacer un tacto rectal con la otra por menos de nada en un aeropuerto, y el tema de la crisis y la refundación del capitalismo y bobadas semejantes me da la sensación de que acabará siendo aquello de a rey muerto, rey puesto. Reyes por cierto que se tienen que estar tronchando de risa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="AlbertoCxSpMiddle"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;No sé si es o no es justo, o más o menos sensato, si tenemos suerte de que las cosas sucedan de tal o cual manera o es una desgracia; sin embargo, la Historia enseña que los cambios profundos en la sociedad no se planean (normalmente machacan a los que están arriba, hablando de planear y sin hacerlo), sino que surgen paulatinamente durante siglos sin que nadie se dé cuenta hasta que de repente se te ha caído el tinglado entero. Además, nos enseña que los catastrofistas y los predicadores del Apocalipsis suelen ser sujetos bastante resentidos, al margen de terriblemente equivocados.&lt;/p&gt;  &lt;p class="AlbertoCxSpMiddle"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Así que les diría a esos políticos y periodistas que dejen de tocar la vaina con sus anuncios y sus proclamas de desastres sin solución, y se comporten de una manera algo más responsable con todos estos asuntos que tocan. Y mejor, puestos a pedir, que la gente que les escuche, empiece a pensar por sí mismo y deje de tragar cualquier basura que aquéllos ofrezcan. O incluso, que no les escuchen: que aquellos que dicen que son apolíticos no voten, que los que dicen que los periodistas sobran no vean sus programas, o que quien dice que la incultura en España roza épocas medievales no vean la televisión en horario de máxima audiencia. Máxima audiencia he dicho. Ahí queda eso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="AlbertoCxSpMiddle"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="AlbertoCxSpLast" style="text-align: right;" align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 14-02-2010&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-1381602603790663974?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/1381602603790663974/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=1381602603790663974&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/1381602603790663974'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/1381602603790663974'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/02/esos-predicadores.html' title='Esos predicadores'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-7549019092139682118</id><published>2010-01-30T11:48:00.000+01:00</published><updated>2010-01-30T11:55:34.163+01:00</updated><title type='text'>En mala hora</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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En mala hora, claro. Imaginaos, después de unas cervecitas en el sofá de casa, unas risas, un par de visitas al servicio… Resulta que lo primero que aparece es Blair hablando en la comisión de investigación de la guerra de Irak, comentando con toda su jeta educadamente anglosajona que admite la responsabilidad de todo lo ocurrido en la guerra, pero que no se arrepiente (imagínense las madres de los soldados británicos muertos a cinco mil o más kilómetros de su casa) de lo ocurrido, y que sólo puede criticar la gestión de la postguerra, ya que, según él, el mundo es ahora más seguro (en una teleserie es cuando suenan las carcajadas en off del público). Se ve que el hecho de que en ese país mueran al día (metáfora) cosa de cien personas de media no es una situación bélica sino una verbena islámica. Ahora, haciendo un ejercicio de imaginación, y sin poner en la palestra colores políticos, suponed que en España apareciese un ex presidente del gobierno, o cualquier otra rata de algún hemiciclo, declarando en directo en varias cadenas al respecto de algún escándalo semejante. Algún que otro mordisco al cuello se vería.&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Más adelante, en sucesiva secuencia de esas que tanto les gusta a los periodistas de hacer una mezcla para hablar de cosas que no tienen ni idea, salió a escena el tema de la reforma del sistema de pensiones y esas curiosidades de hacernos currar hasta los sesenta y siete años (en los bancos prejubilan con cincuenta y cinco, en las minas, ni te cuento). No dejará de ser un nuevo globo sonda de los que nos mandan los políticos a ver cómo respiramos de un lado y de otro y averiguar si ya vamos a dejar las buenas maneras y lanzarnos a las barricadas de una vez por todas. Lástima que aquí en España, y en general de Occidente, vivamos lo suficientemente bien como para no necesitar agarrar a más de un político de la solapa para pedir alguna que otra cuenta. No hablo de colores, no creáis. Y fijaos que esta semana pensaba escribir sobre cosas más constructivas como la posibilidad de aceptar que lo importante es participar, y no ganar, en las discusiones que se plantean. Pero no, se han empeñado en que agarre de nuevo algún toro por los cuernos en esta columna que escribo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Por último, antes de los avances de noticiarios en los que nos alegran la vida con datos de esos que nos gustan tanto, como el déficit, el paro y otras lindezas, nos comentan que aquel salvador que fuese Pizarro (y no hablo del siglo dieciséis, no os penséis) ha dejado ese mercado de influencias y corruptelas que son Las Cortes Generales (me hace dudar la cuestión de escribirlo con mayúsculas, pero pesa mi pasado opositor) para dedicarse a cualquiera actividad más ejemplar, como pueda ser el esclavismo en cualquier empresa privada, el cobro exorbitado de dividendos o el expolio de subcontratas en base a planificaciones económicas dignas de alguna de La Guerra de las Galaxias.&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;A lo que iba con todo esto: resulta que, cosa curiosa, a nuestro país, en el que nos atrevemos a quejarnos de los inmigrantes, en Europa nos temen más que a un nublado. A nosotros, los ciudadanos, no a los esclavos que tenemos metidos bajo plásticos en Murcia, no a los políticos que nos venden humo como si fuese oro… Curioso que aquí, en la tierra del gazpacho y chuletón, la preocupación de los compatriotas al respecto de la corrupción política ha superado ya a la causada por esos chavales de las Vascongadas y su pasatiempo (nótese la ironía, por Dios). Lo llevo diciendo ya durante varios meses, con esas escenas que parecen sacadas de un corto de Martes y trece, con ciudadanos de algún municipio aplaudiendo a un alcalde que se ha forrado a espuertas a costa de recalificaciones a pie de playa. Es decir, en humedales, reservas naturales o menos de tres metros de las rompientes que hace menos de treinta años (pensad lo que es eso para la Historia que tiene la Hispania) eran bellas, ricas y sin parecer una plantación de cemento.&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Corruptelas políticas es como hablar de las mareas oceánicas, como las crisis y alzas económicas, o cualquier otro símil que se os ocurra. Todavía recuerdo aquella época en que el simple hecho de hablar de esa clase social y el que se me revolviesen las tripas eran sólo uno. No voy a seguir por aquí porque se me está haciendo tarde, me entra sueño y os pensáis que lo que hago es campaña electoral. Como he dicho muchas veces, lo que soy es rojo casi negro, puedo tener preferencias dentro de lo que es propiamente un revolcadero de mierda, por aquello de la proximidad; pero está claro que sólo sería más exactamente un orden para pasar por el paredón de la bilis vespertina.&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Aquí lo dejo por hoy, porque además se han puesto a hablar de deportes, con lo del tema de la sanción a Ronaldo y esas historias, y la verdad es que después de haber estado hablando de muertes en Irak, de pensiones con las que malviven viudas y huérfanos en España, y de otras cosas varias que destapan la miseria humana (no en la que viven ellos, sino de la miseria del olvido a la que les condenamos) prefiero irme a la cama y ver si se me pasa el cabreo. Serán las cervezas o será la mala baba que me surge con estas cosas, pero creo firmemente que la economía de mercado no es la más justa de las que existen, es la que hace a más personas responsables de la morralla en la que vivimos. Y por tanto es la que hace a más gente incapaz de querer cambiarla. Eso, o que estoy un poco tocado por la última San Miguel.&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Alberto" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: right;" align="right"&gt;Alberto Martínez Urueña 29-01-2010&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1837422637758983953-7549019092139682118?l=con-lo-puesto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/feeds/7549019092139682118/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1837422637758983953&amp;postID=7549019092139682118&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7549019092139682118'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1837422637758983953/posts/default/7549019092139682118'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://con-lo-puesto.blogspot.com/2010/01/en-mala-hora.html' title='En mala hora'/><author><name>Alberto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17741077461672867923</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1837422637758983953.post-9033908550376188662</id><published>2010-01-23T16:25:00.001+01:00</published><updated>2010-01-23T16:25:59.916+01:00</updated><title type='text'>Con mis disculpas</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="
